Actualizado 17/12/2013 21:04 CET

EEUU se compromete a trabajar con Brasil para "abordar sus preocupaciones" sobre espionaje

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff
Foto: UESLEI MARCELINO / REUTERS

WASHINGTON, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Estados Unidos se ha comprometido a trabajar con Brasil para "abordar sus preocupaciones" por el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) del país norteamericano al Gobierno y las empresas del sudamericano.

   "Estados Unidos está comprometido a seguir trabajando con Brasil para abordar estas preocupaciones, mientras siguen trabajando juntos en la agenda común sobre iniciativas bilaterales, regionales y globales", ha dicho la Casa Blanca en un comunicado.

   Al parecer, ésta sería la conclusión de la reunión que la principal consejera de Seguridad Nacional de la Presidencia de Estados Unidos, Susan Rice, y el ministro de Exteriores de Brasil, Luis Alberto Figueiredo, han mantenido este miércoles.

   Esta reunión obedece al compromiso asumido por el presidente estadounidense, Barack Obama, con su homóloga brasileña, Dilma Rousseff, "para el esclarecimiento total de los hechos y proponer medidas para solucionar el problema".

   Rousseff arrancó este compromiso a Obama en la breve reunión que los dos líderes mundiales mantuvieron en los márgenes de la cumbre del G20, celebrada la semana pasada en la ciudad rusa de San Petersburgo, a pesar de que no estaba prevista.

   Washington ha asegurado que el espionaje se enmarca en su defensa de la seguridad, especialmente en la lucha contra el terrorismo. Brasilia ha rechazado este argumento, denunciando que también obedece a "intereses económicos" porque la NSA se ha dirigido contra importantes empresas, como Petrobras.

   El asunto del espionaje ha deteriorado las relaciones bilaterales, hasta el punto de que Rousseff ha cancelado las reuniones preparatorias del viaje que prevé realizar el próximo 23 de octubre a Washington y ha amenazado con cancelar también su estancia en la capital estadounidense.

EL ESPIONAJE

   El escándalo se destapó el pasado 2 de septiembre, cuando la cadena brasileña O'Globo reveló que la NSA espió a Rousseff y al presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, cuando aún era el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a las elecciones del 1 de julio de 2012.

   De acuerdo con esta información, la NSA espió llamadas telefónicas, correos electrónicos y mensajes de texto de Rousseff y varios de sus "asesores clave", así como de Peña Nieto y nueve miembros de su equipo de campaña electoral.

   Tras ello, los ministerios de Exteriores de Brasil y México convocaron con carácter de urgencia a los embajadores estadounidenses en sus respectivos territorios para pedir explicaciones sobre el espionaje a sus presidentes.

   Además, Brasil amenazó con llevar este asunto a Naciones Unidas, mientras que México propuso imponer sanciones multilaterales a Estados Unidos, si finalmente se demuestra que el contenido de los documentos de la NSA es cierto.

   Sin embargo, las revelaciones han continuado. Según los documentos filtrados por el ex agente de la NSA Edward Snowden, la NSA también ha espiado a Petrobras, empresa pública brasileña que ha descubierto varias de las mayores reservas de petróleo mar adentro.

   A ello, la revista brasileña 'Istoé' ha sumado que Estados Unidos ha puesto en marcha --con la ayuda de Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda-- el programa 'Echelon' con el que espía desde la isla de Ascensao, en el Atlántico Sur, las comunicaciones de Brasil, Argentina, Uruguay, Venezuela y Colombia.