Publicado 12/12/2020 02:05CET

EEUU/Irán.- EEUU denuncia "la última estratagema" de Irán para incrementar el enriquecimiento al 20% del uranio

El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo
El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo - Ron Przysucha/US Department of S / DPA - Archivo

MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha condenado este viernes "la última estratagema" de Irán para "utilizar su programa nuclear para tratar de intimidar a la comunidad internacional", en referencia a la ley recientemente aprobada para aumentar el enriquecimiento de uranio hasta el 20 por ciento.

También advierte de que "la comunidad internacional no debe recompensar la peligrosa astucia del régimen con un apaciguamiento económico".

El pasado 2 de diciembre el Parlamento de Irán aprobó una resolución reclamando un aumento del enriquecimiento de uranio hasta el 20 por ciento, un incremento del 15 por ciento que justificó como necesario para hacer frente a las sanciones impuestas por Estados Unidos contra el país.

En este sentido, el secretario de Estado, Mike Pompeo, ha calificado de "peligroso" este enriquecimiento cuando Irán "ya está excediendo los límites del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés)" mientras que está "expandiendo su reserva de uranio e investigando, produciendo e instalando centrífugas avanzadas".

"Irán no ha proporcionado ninguna justificación técnica creíble de por qué necesita moverse precipitadamente para enriquecer uranio hasta ese nivel para cualquier propósito pacífico", ha añadido Pompeo a través de un comunicado de prensa.

Las autoridades estadounidenses también han destacado que esta ley también obligaría al Gobierno iraní a "reducir sus ya inaceptables niveles de cooperación con la Organización de la Energía Atómica de Irán (OIEA)".

Esta menor cooperación, junto con la reciente ley aprobada, constituiría "una grave escalada que acercaría a Irán a la capacidad de obtener un arma nuclear".

Por esto, Pompeo ha recordado que "la comunidad internacional ha sido clara en cuanto a que Irán debe comenzar a cooperar plenamente con el OIEA sin más demora" y, si no lo hace, "no debe traducirse en concesiones de la comunidad internacional, sino en una continua presión diplomática y económica y en el aislamiento del régimen iraní".

También ha denunciado que "durante casi diez años, Irán ha obstaculizado los esfuerzos del OIEA por resolver las cuestiones relativas a posibles materiales y actividades nucleares no declaradas en el país".

Este impedimento, de hecho, llevó a la OIEA a exigir a Irán en junio de este año que aplicara plenamente su Acuerdo de Salvaguardas del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y las obligaciones contempladas en el Protocolo Adicional.

En lo referente a la justificación del Gobierno para aprobar esta ley argumentado que es necesaria para hacer frente a las sanciones, Pompeo ha considerado que "si el régimen iraní busca un alivio de las sanciones y oportunidades económicas", tiene que demostrar que está dispuesto a cambiar "fundamentalmente su comportamiento mediante el cese de su extorsión nuclear y la negociación de un acuerdo global que aborde su desarrollo de misiles balísticos y su apoyo al terrorismo, la detención injusta y otras actividades desestabilizadoras en la región.

La propuesta aprobada por el Parlamento iraní reclama a la OIEA producir al menos 120 kilogramos de uranio enriquecido al 20 por ciento al año para su almacenamiento dentro del país.

Las autoridades iraníes están enriqueciendo uranio por debajo del cinco por ciento, a pesar de que el acuerdo de 2015 limita la producción a un enriquecimiento del 3,67 por ciento. Para la creación de bombas nucleares es necesario un enriquecimiento del 90 por ciento.

La decisión del Parlamento no implica una modificación en la política nuclear iraní, ya que es el Consejo de Seguridad Nacional el que determina estas políticas. Por ello, parece una decisión simbólica ante las sanciones de Estados Unidos después de que Washington abandonara unilateralmente el acuerdo en 2018 y en la víspera de las presidenciales en el país norteamericano.

Las tensiones entre Washington y Teherán han aumentado desde que Estados Unidos se retirara del acuerdo nuclear y repuntaron en enero después de que el Ejército estadounidense matara en un bombardeo en Irak al jefe de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, Qasem Soleimani.

Asimismo, la Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en septiembre la imposición de sanciones de forma unilateral acogiéndose al conocido como mecanismo 'snapback', incluido en el acuerdo nuclear de 2015 que Washington abandonó en 2018.

Dicha acción tuvo lugar a pesar de que el Consejo de Seguridad de la ONU había rechazado previamente extender el embargo impuesto contra Teherán y ha provocado nuevas críticas por parte de las autoridades iraníes contra Washington.