Actualizado 11/03/2011 21:34 CET

EEUU/México.- Detienen a un alcalde y un jefe de Policía de EEUU acusados de tráfico de armas a México

MÉXICO DF, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de diez funcionarios de la comunidad de Columbus, en el estado norteamericano de Nuevo México, han sido detenidos por su supuesta implicación en el tráfico de armas a México. Entre los imputados se encuentra el alcalde y el jefe de la Policía, a quienes se les acusa de liderar una conspiración para adquirir armamento que después era exportado ilegalmente.

El alcalde de Columbus, Eddie Espinoza; el jefe de la Policía de esa localidad, Angelo Vega; y el regidor José Blas Gutiérrez, fueron arrestados en medio de un operativo especial que se llevó a cabo la madrugada del jueves por agentes locales, estatales y federales de Estados Unidos, según ha informado el procurador federal en ese estado, Kenneth J. González, citado por medios mexicanos.

Todos ellos son acusados de conspiración para adquirir armamento para exportarlo ilegalmente a México entre enero de 2010 y marzo de este año. Durante ese período, habrían adquirido unas 200 armas --incluyendo los AK-47 que usan los narcotraficantes-- a la empresa Chaparral Guns, ubicada en la localidad de Chaparral, en Nuevo México, cuyo propietario también ha sido arrestado.

Durante los registros, los agentes decomisaron 40 armas AK-47 --conocidas como "cuernos de chivo"-- además de 1.580 municiones calibre 7.62 y 30 cargadores de alta capacidad.

Estas detenciones podrían avivar el intenso debate que mantienen el Gobierno de Felipe Calderón y la Administración de Barack Obama sobre el supuesto suministro de armas a los cárteles de la droga proveniente de presuntas mafias radicadas en Estados Unidos.

Según la acusación oficial, los funcionarios arrestados habrían aprovechado la cercanía que tiene Columbus con el estado mexicano de Chihuahua (norte) para exportar material bélico.

La frontera que comparten ambas naciones es escenario de la encarnizada guerra que mantienen los cárteles mexicanos del narcotráfico por el control de la ruta de la droga que se vende en Estados Unidos, principal consumidor de cocaína del mundo.

Más de 34.600 personas han sido asesinadas en hechos relacionados con el crimen organizado en los últimos cuatro años, a pesar de la ofensiva del Gobierno de Calderón contra el narcotráfico que incluye el despliegue de miles de soldados y policías en la frontera con Norteamérica.