Actualizado 22/03/2011 21:03 CET

EEUU/El Salvador.- Obama llega a El Salvador, el último punto de su gira por Latinoamérica

SAN SALVADOR, 22 Mar. (Reuters/EP) -

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha llegado este martes a El Salvador, el último punto de una gira por Latinoamérica que ha estado empañada por la intervención militar en Libia y la crisis de Japón.

Obama ha hecho en Chile un llamamiento a una nueva era en las relaciones con América Latina, una región que en los últimos años ha intensificado sus vínculos con el gigante China y que el mandatario estadounidense reconoció que su país ha olvidado en algunas ocasiones.

Pero la visita de Obama ha estado marcada por los críticas al papel que ha desempeñado Estados Unidos en los recientes ataques sobre Libia para derrocar al líder Muamar Gadafi.

El mandatario ha llegado a Centroamérica en momentos en que la región --escenario de la Guerra Fría-- enfrenta una intensa actividad de los cárteles del narcotráfico, especialmente los mexicanos, que utilizan países como El Salvador como ruta para llevar droga desde Sudamérica a Estados Unidos.

Obama tiene previsto reunirse este martes por la tarde (noche en España) con el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, cuyas principales preocupaciones son la violencia que generan los narcotraficantes, así como los problemas de los inmigrantes salvadoreños en Estados Unidos, unos 2,5 millones.

En esta gira latinoamericana, Obama ha elegido visitar Chile, el mayor exportador mundial de cobre y considerado un modelo para la democracia y el crecimiento en la región, y Brasil, la mayor economía y la más pujante de la región y a la que consideró una democracia ejemplo para el mundo árabe.

En El Salvador, el mandatario tiene previsto visitar la tumba de monseñor Arnulfo Romero, considerado una víctima emblemática de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos apoyaba a fuerzas de derecha en Centroamérica para combatir a rebeldes de izquierda.

Funes considera su "guía espiritual" a Romero, jesuita asesinado el 24 de marzo de 1980 por fuerzas paramilitares mientras oficiaba misa, tras hacer insistentes llamamientos a integrantes del Ejército para que desoyeran órdenes de atacar civiles.