El embajador de España en Venezuela señala que la situación es "de calma tensa" y pide una salida "negociada y pacífica"

Publicado 28/01/2019 9:33:48CET
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   MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El embajador de España en Venezuela, Jesús Silva, ha destacado este lunes que la situación en el país sudamericano "es muy volátil" y "de calma tensa" y ha abogado por una salida "negociada, pacífica y democrática" que permita "un juego democrático libre".

   En una entrevista concedida a RNE y recogida por Europa Press, Silva ha resaltado que "por ahora, afortunadamente, la situación es de tranquilidad", antes de señalar que "no ha habido una violencia excesiva".

   Así, ha expresado su deseo de que "siga manteniéndose esa situación de paz, de falta de enfrentamientos y de víctimas", en comparación con la situación vivida en 2017, si bien ha reconocido que "ha habido fallecidos en algunos encontronazos", lo que ha descrito como "muy trágico".

   "Son cosas más puntuales y concretas, pero en general la situación en la calle es tranquila", ha dicho, al tiempo que ha expresado su deseo de que las fuerzas de seguridad ejerzan una postura de contención que evite un recrudecimiento de la situación.

   Silva ha apuntado que la "esperanza" de España es "que pueda haber un juego democrático libre y que se permita entre otras cosas una posibilidad de alternancia" y ha recordado que tanto el Gobierno como la Unión Europea (UE) han defendido una salida negociada a la crisis en el país.

   "Hemos considerado en declaraciones y posiciones que hemos adoptado en el pasado que no se habían dado esas circunstancias", ha lamentado, antes de incidir que "evidentemente hay muchos problemas en el país", entre los que ha destacado los de tipo económico y social".

   "Al final todo está conectado. Los españoles tenemos una buena experiencia en lo que fue la propia transición política. Todo está unido. El acuerdo político al final es el que permite también un acuerdo económico, social y un progreso y solución a los problemas", ha argumentado.

   Por ello, Silva ha reiterado que "una solución acordada es la mejor solución", al tiempo que ha explicado que la decisión final recae sobre "lo que decidan los venezolanos". "Al final son ellos los que tienen que decidir cuál es su futuro, cómo se quieren gobernar y por quién quieren ser gobernados", ha añadido.

   El embajador ha defendido además el papel de la Embajada española --que presta servicios a los cerca de 200.000 españoles que viven en el país-- y ha argüido que "España tiene un papel y una obligación que cumplir con Venezuela".

   "La presencia de la embajada es necesaria. No sólo por una cuestión de relación política con Venezuela sino sobre todo por una cuestión de atención a los ciudadanos españoles", ha puntualizado Silva, quien ha dicho que "no hay nada más importante que atender y proteger a los ciudadanos de tu país".

   En este sentido, ha subrayado que España "siempre" ha intentado cumplir "una función constructiva, de tender puentes, de intentar ayudar a ambas partes a entenderse" en Venezuela.

   "Esa sigue siendo nuestra vocación y nuestra misión. Todo lo que sea apartarse de eso evidentemente sería negativo no sólo para España y sus intereses, sino para Venezuela, el Gobierno venezolano y la propia oposición", ha remachado.

LA CRISIS EN VENEZUELA

   La semana pasada, el jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se autoproclamó "presidente encargado" del país, algo que ha sido rechazado por el presidente, Nicolás Maduro, si bien ha recibido el respaldo de numerosos países del continente, incluido Estados Unidos.

   Este sábado y de manera individual, Reino Unido, Alemania, Francia y España han dado a Maduro ocho días de plazo Maduro --plazo inicialmente propuesto por Francia-- para anunciar la convocatoria de elecciones o, de lo contrario, reconocerán a Guaidó como presidente del país caribeño.

   En respuesta, el vicepresidente económico de Venezuela, Tareck El Aissami, calificó como "repudiable" e "insensata" la decisión del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de dar un ultimátum de ocho días a las autoridades venezolanas.

   Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, reiteró el domingo la oferta de diálogo dirigida a la oposición y mencionó los contactos previos, de cuyo fracaso ha responsabilizado a Estados Unidos y a la extrema derecha.

   El propio Maduro se mostró el viernes dispuesto a reunirse con Guaidó e hizo un llamamiento al diálogo a Estados Unidos, si bien el líder opositor ha rechazado lo que ha descrito como un "falso diálogo".

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