Entra en vigor el polémico decreto de Bolsonaro sobre la posesión de armas en Brasil: ¿quiénes podrán portarlas?

Publicado 09/05/2019 10:41:29CET
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   BRASILIA, 9 May. (Notimérica) -

   El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, firmó un decreto que fue publicado en el Diario Oficial de la Unión, que amplía considerablemente el porte de armas para 20 profesiones, entre los que están políticos electos, abogados y periodistas.

   Según señala el decreto 9.785 del Diario Oficial, a partir de ahora podrán portar un arma "políticos electos, abogados que ejerzan de oficiales de Justicia y profesionales de la prensa que actúen en coberturas policiales", entre otras categorías profesionales.

   Del mismo modo, el Gobierno brasileño permitirá que circulen armados los miembros de clubes de tiro, propietarios de tiendas que vendan armas, residentes en áreas rurales, agentes de tráfico, transportistas, trabajadores de empresas de seguridad privada y trabajadores de empresas de transporte de valores.

   Para estas y otras profesiones, el gigante iberoamericano elimina el requisito que estaba en vigor desde la ley del desarme de 2003 que exigía que los interesados en usar un arma demostrasen ante la Policía Federal la necesidad de contar con esa protección.

   Además, la resolución permite la importación de armas y amplía el número de cartuchos que se pueden adquirir: de 50 a 1.000 en armas de uso restringido, y a 5.000 para las de uso permitido.

   Del mismo modo, los menores de edad pueden participar en clases de tiro con el consentimiento de sus responsables legales y siempre que el curso sea en un local autorizado por el Ejército. Anteriormente, era necesaria una autorización judicial.

   A partir de ahora, basta con ser mayor de 25 años, no tener antecedentes penales y presentar un certificado de aptitud psicológica para obtener un arma en Brasil. El porte de estas da derecho a las personas a circular armadas por la calle, al contrario que la tenencia, que sólo permite tener un arma en una propiedad privada (residencial, rural o comercial).

   Este decreto complementa al rubricado el pasado mes de enero, que facilitaba la venta de armas en Brasil, un país donde se registraron 63.895 muertes violentas en 2017. Bolsonaro cumple así una de sus principales promesas de campaña, que estuvo basada en la mano dura contra el crimen.

   Sin embargo, no todos están de acuerdo con la aprobación de esta medida. "Todos los camioneros, todos los periodistas que tratan temas policiales, todos los abogados públicos, todos los concejales de todas las ciudades ... de un plumazo, todas esas personas ahora pueden andar armadas por las calles", criticó el Instituto Sou da Paz (Soy de Paz).

   

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