Publicado 24/08/2015 19:40CET

En las entrañas del fortín de 'Megateo'

   BOGOTÁ, 24 Ago. (Colprensa/Notimérica) -

   Entre los municipios de La Playa de Belén, Hacarí y una pequeña parte de Ábrego, se encuentra un pequeño corregimiento, hasta hoy conocido por pocos, que por años se ha consolidado como el fortín de Víctor Ramón Navarro Serrano, alias 'Megateo', uno de los narcotraficantes más buscados por Colombia y Estados Unidos.

   Se trata de una pequeña población con un parque, una iglesia blanca con una torre y con solo 90 casas. Históricamente este poblado fue conocido como El Cincho y tuvo resonancia nacional en los años setenta, por sus abultados resultados electorales, según cuenta la página web de La Playa de Belén.

   Una vez en el pueblo, en la mitad de esa calle, se puede ver una enorme casa de techo verde, ventanales de vidrios negros, garaje con portón eléctrico y vigilada por todas partes con cámaras de seguridad, que a todas luces se diferencia de las demás viviendas.

   Allí durmió y vivió 'Megateo' hasta el sábado 15 de agosto, porque al siguiente día se inició el operativo de las Fuerzas Armadas contra él, teniendo que dejar todo tirado y huir herido. Hoy nadie sabe dónde se esconde.

UNA RESIDENCIA NADA NORMAL.

   Esa residencia, según contó un vecino de Navarro a 'La Opinión', la construyó hace más de una década un arquitecto cucuteño, "que lo trajo el señor. Ahí es donde 'Megateo' pasó muchas noches y organizó un sin número de fiestas. No era raro ver llegar camionetas lujosas, de donde se bajaban mujeres despampanantes".

   Muy pocos habitantes de ese sitio lograron entrar al 'bunker' del narcotraficante y cabecilla del último reducto que queda del Ejercito Popular de Liberación de Colombia (EPL). Quienes lo hicieron, sostienen que la casa está amueblada con elementos de lujo que no se consiguen en esa localidad y que fueron llevados desde Cúcuta y otras ciudades.

   A esa suntuosidad se le suman dos equipadas camionetas blindadas que están al frente y un costado de la vivienda. Todo pertenece, según las autoridades, a Víctor Ramón Navarro Serrano.

LOS LUGAREÑOS RESPALDAN A 'MEGATEO'.

   Las características de la vivienda y de los vehículos permiten intuir que allí vive alguien con mucho dinero. Sin embargo, al preguntarle a algunos vecinos de quién es ese lugar, señalan que es de un señor que vive en Cúcuta y que viene muy poco, que a veces llegan personas extrañas a quedarse pero que desconocen quién es el propietario. Otros más arriesgados aseguran que las camionetas pertenecen a unos mecánicos.

   Es una muestra más de que las personas que hoy viven en La Vega de San Antonio aprendieron a convivir con 'Megateo' al punto de guardarle la espalda y defenderlo, pues es él quien más los ayuda ante el abandono estatal.

   Adultos, viejos y niños ven en Víctor Navarro un benefactor tipo 'Robin Hood', que está cuando más lo necesitan, les da alimentos y les presta o regala dinero cada vez que es necesario.

   Su poder alcanza incluso para imponer sus propias reglas ante la comunidad. En la zona prohibió, por ejemplo, el consumo de 'bolaegancho', licor popular y destilado en diferentes partes de la provincia de Ocaña, para evitar que se emborracharan y hubiera riñas. Quien no cumple con lo ordenado por 'Megateo' es sometido a sanciones.

   Además, es él quien les organiza fiestas a los niños y adultos de la zona, trayendo, según contó un campesino, hasta reconocidos grupos de vallenatos y rancheras. "Todo el que esté en la rosca bebe gratis", dijo uno.

   Por eso hoy no ven con buenos ojos la llegada de policías y militares a esa localidad, quienes nunca habían ingresado al territorio del narco más poderoso del Catatumbo de una manera tan contundente. Su presencia implica que el capo y su gente no volverán, lo que genera incertidumbre entre la población.

   Pese a lo que piensen o digan los pobladores, la Policía y el Ejército ya anunciaron que permanecerán en la zona hasta que 'Megateo' caiga, vivo o muerto. No importa si pasan días o meses, la idea es acabar con ese reinado que impuso el capo.

LAS NUEVE VIDAS DEL CAPO.

   El Guayabón es una extensa vereda que está pegada a La Vega de San Antonio, el sitio de residencia de 'Megateo'. Por allí era común verlo con cuatro de sus escoltas en tres motos Yamaha XT250, vestido de civil y portando armas cortas, como sucedió el pasado domingo, minutos antes de iniciarse el operativo que las Fuerzas Armadas planearon contra él, el octavo en los últimos dos años.

   Una vez en la vereda, aparece la tienda donde hace una semana casi pierde la vida uno de los narcotraficantes más buscados del país, pero un golpe de suerte y la agilidad de sus escoltas frustraron la operación conjunta entre Policía y Ejército, planeada con total sigilo desde Bogotá. Al recibir el impacto de bala y percatarse de la presencia de los francotiradores, 'Megateo' logró escabullirse montaña abajo, entre matas, plantaciones de plátano y piedras. Supuestamente, iba herido de gravedad.

   En el frente de la vieja y acabada casa de barro y bahareque, con puerta de madera, ventana de metal y techo de tejas, se pueden ver tres orificios que dejaron las balas que hombres jungla y lobos, de la Policía y el Ejército, dispararon la mañana del domingo en su contra.

SE DESATÓ UN INFIERNO.

   "Esa es una pequeña muestra de lo que nos tocó vivir ese día", aseguró un habitante del sector cuando se le preguntó por lo ocurrido, pero que por seguridad pidió la reserva de su identidad.

   Según el labriego, hacia las 10.30 de la mañana, cuando Víctor Navarro y sus hombres intentaban subirse a las motos en las que acostumbran movilizarse, sonó el primer disparo, "de ahí en adelante comenzaron a llover balas".

   "Lo que se alcanzó a ver fue que 'Megateo' recibió un tiro en un brazo y de inmediato los hombres que estaban con él lo rodearon, mientras que él se tiró por el barranco. Uno de los escoltas también recibió un tiro en la espalda", contó el labriego.

   Mientras que Navarro y sus hombres huían peña abajo, entre las balas que les disparaban, los habitantes de ese lugar corrían a esconderse, pues temían por sus vidas.

   "Unos 15 minutos después, llegaron ocho helicópteros, de los cuales empezaron a descender policías y soldados. Eso nunca se había visto por acá", sostuvo el habitante.

   El miedo y la incertidumbre se hicieron más fuertes cuando comenzaron a escucharse muchos más disparos y explosiones. Tras las acciones armadas, algunas de las montañas se prendieron en fuego.

   "Con todo eso no sabíamos qué hacer. Algunos disparos entraron por los techos. Entonces si nos quedamos en las casas podíamos resultar heridos, si salíamos era peor y los incendios nos amenazaban más", indicó otro habitante del lugar.

   El lunes por la mañana los campesinos de El Guayabón, La Mesa y Mesita Rica empezaron a organizarse para desplazarse hacia el casco urbano de La Playa de Belén, empujados por el temor a nuevos enfrentamientos entre los hombres de 'Megateo' y la Fuerza Pública. Además, los incendios forestales estaban acabando con los pocos cultivos que tenían.

   Han pasado ya ocho días desde el operativo y nadie ha vuelto a tener noticias del gran capo del Catatumbo. Mientras que el Gobierno afirma que 'Megateo' fue herido de gravedad o podría estar muerto, los habitantes de esa convulsionada región sostienen que él está bien, pero permanecerá escondido mientras se recupera.