Publicado 06/12/2020 00:51CET

Espacio.- Aterriza en Australia la cápsula espacial japonesa con muestras históricas de un asteroide

Aproximación de la cápsula de reingreso Hayabusa 2
Aproximación de la cápsula de reingreso Hayabusa 2 - JAXA - Archivo

TOKIO/SIDNEY, 6 Dic. (DPA/EP) -

Después de un viaje espacial de más de cinco billones de kilómetros, una cápsula enviada por la sonda espacial japonesa Hayabusa 2, que contiene la primera muestra de la historia de materiales extraídos bajo la superficie de un asteroide, ha aterrizado este sábado en Australia.

La agencia japonesa Jaxa ha confirmado que ha recibido señales de radio emitidas por la pequeña cápsula después de su aterrizaje en Australia.

Un helicóptero ha sido enviado para buscar la cápsula en el desierto de Woomera al sur del país.

La cápsula se desacopló exitosamente de la sonda a una distancia de 220.000 kilómetros de la Tierra, según la agencia japonesa.

El artefacto ha extraído material que tiene 4,6 billones de años cuyo origen pertenece a los "primeros tiempos del sistema solar", según el jefe de la misión, Makoto Yoshikawa.

Las muestras del asteroide Ryugu son las primeras que se extraen de debajo de la superficie de un asteroide y comenzarán a ser analizadas en junio en el país del sol naciente.

Los investigadores esperan que el análisis de las muestras les ayude a rastrear el origen del sistema solar y podrían contener material orgánico, que podría ser "el origen de la fida en la tierra", según Yoshikawa, ya que una hipótesis es que asteroides similares impactaran contra nuestro planeta en algún momento y trajeran así el agua a la superficie terrestre.

Con el aterrizaje, se pone fin a una operación que empezó en diciembre 2014 con el lanzamiento de la sonda Hayabusa 2 que ha iniciado un nuevo camino hacia otro asteroide al que debería llegar en unos diez años.

Un modelo anterior del Hayabusa 2 trajo muestras sólidas de un asteroide a la Tierra por primera vez en la historia en 2010.

El Centro Aerospacial Alemán (DLR por sus siglas originales) y la agencia espacial francesa también colaboraron en el proyecto que el director ejecutivo del DLR ha calificado como "un momento histórico para la investigación espacial".

La agencia japonesa planea permitir el acceso a algunas muestras a la NASA y en 2022 a investigadores de otros países.