Publicado 24/02/2020 17:59:53 +01:00CET

España.- González avisa al Gobierno que no se pueden hacer las reformas que necesita España con sus apoyos oportunistas

Felipe González en la Asamblea General de AVE 2020
Felipe González en la Asamblea General de AVE 2020 - AVE

"Me repugnan de la misma manera el autoritarismo de izquierdas que de derechas", asegura el expresidente socialista

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El expresidente del Gobierno Felipe González ha expuesto hoy la necesidad de consensos al tiempo que ha advertido al Gobierno de que no se pueden hacer las reformas que necesita España con los apoyos "oportunistas" que tiene, que también ha calificado de "extrañas geometrías variables".

Así lo ha señalado durante su intervención en una conferencia en la Asamblea General de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) 2020. Allí ha precisado que "un Gobierno de escasas minorías con apoyos externos, que son digamos oportunistas", tiene que saber que "este país necesita reformas estructurales que no se pueden hacer con estas extrañas geometrías variables que no se ponen de acuerdo con los desafíos que necesita".

A su entender, hay que "sentar las bases y pronto" a través del "diálogo y el consenso" para "volver a dar previsibilidad a España en las próximas décadas, si no, los problemas económicos que se agravan por la incertidumbre política no los podremos enfrentar con seriedad", ha advertido.

AVISA DE PROBLEMAS ECONÓMICOS POR LA INCERTIDUMBRE POLÍTICA

El expresidente socialista ha expresado también su preocupación por las "descalificaciones" y "enfrentamientos casi sin fundamento" que enturbian el debate político y ha instado a abandonar "posiciones irredentistas" que "menosprecian la convivencia democrática". "Me repugnan de la misma manera el autoritarismo de izquierdas que de derechas y siempre estaré en frente de esa pérdida de mi espacio de libertad y de desarrollo de mis ideas", ha sentenciado.

En este sentido, ha advertido de que "si algunos pretenden tener toda la razón y que los demás no tengamos ninguna, no volveremos a encauzar nuestro futuro en la gran 'polis' de todos para darnos seguridad y previsibilidad en los próximos 30 años". Y eso que a su entender, "lo normal" en España es "la incertidumbre y la fragilidad institucional" y lo "anormal" han sido los 35 años de estabilidad y previsibilidad que hubo, ha asegurado.

Durante su intervención, el expresidente ha lamentado "la cantidad de gente que menosprecia la convivencia democrática, la única en el marco de la Constitución y los Estatutos de Autonomía y el ordenamiento jurídico", al tiempo que ha pedido a quienes no les guste que "lo cambien, pero respetando las reglas de juego, no saltándose las reglas de juego".

A su vez, ha añadido: "Yo no reparto carnets de constitucionalista a nadie, entre otras porque soy de los pocos que quedan cuando se pactó la Constitución", ha recordado. "Y si es posible que se mejore pero que no se menosprecie", ha remarcado.

SENTIMIENTO DE ORFANDAD CON LOS REPRESENTANTES POLÍTICOS

Además, González ha lamentado "el distanciamiento entre los representantes y representados", algo que ha asegurado es "una auténtica realidad" que crea un "sentimiento de orfandad".

González se ha referido también a los nacionalismos identitarios, cuyo fundamento ha dicho es "el miedo al otro". "Pero con el otro tenemos que convivir más que nunca, es el signo de nuestros tiempos" y sin embargo, "cada vez estamos más asustados y con menos perspectivas", ha lamentado.

Frente a esta situación ha hecho un llamamiento a "una sociedad civil viva que no se desespere por las crisis políticas y los enfrentamientos políticos, sino que, con su actitud y su actividad como sociedad civil, condicione los comportamientos políticos" y "evite que nuestra sociedad se degrade".

SMI: LA DIGNIFICACIÓN DEL TRABAJO NO PASA SOLO POR AUMENTO DE INGRESOS

En materia económica, el expresidente del Gobierno ha puesto el acento en la necesidad de tomar medidas para no quedarse atrás ante los "cambios vertiginosos" de los modelos productivos y laborales, la revolución tecnológica y la globalización.

En este punto ha llamado la atención sobre "el problema de la sostenibilidad del modelo" económico. "¿Es sostenible este modelo que redistribuye de manera desigual el ingreso?", ha cuestionado. "Esa es la mayor incertidumbre que queda sin despejar".

Según González, a veces se toman medidas "precipitadas" y las reformas se deben acometer "pensando el futuro, no pensando en volver al modelo de los años 80 porque hay que resolver los problemas de 2020 y las cosas han cambiado".

El expresidente del Gobierno se ha referido así a la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para defender que "la dignificación del trabajo" no pasa únicamente por defender el aumento de los ingresos salariales, sino que también hay que "preocuparse por la productividad de hora ocupada y persona de trabajo, y la competitividad. Si no, no es posible que la redistribución del ingreso funcione de manera sostenible", ha asegurado.

VERGÜENZA DECIR QUE BRUSELAS IMPONE: BRUSELAS SOMOS TODOS

También en materia de redistribución y sostenibilidad, González ha puesto el foco en el "problema" del campo, donde los productos más clásicos de la agricultura y la ganadería tienen un precio nominal semejante al de los años 80 o 2000 y parte de lo que está ocurriendo tiene que ver con "si la Política Agraria Común (PAC) se va a mantener o no".

En todo caso, el expresidente ha instado a "compartir la soberanía con el resto de países europeos, que no significa cederla". Para González, es una "vergüenza" cuando "los políticos dicen que Bruselas impone, Bruselas somos todos", ha puntualizado, para argumentar que la capacidad de hacer frente a los desafíos a través de los presupuesto es compartida.

"Antes la política de un Gobierno la definían su Presupuestos. Ahora sigue la definiendo Montoro --ha bromeado-- y las políticas europeas las definen los presupuestos de la Unión y eso tiene consecuencias, por ejemplo para la PAC", ha sentenciado.

PUIG: QUE NO TODO PASE POR EL DIÁLOGO MADRID-CATALUÑA

El 'president' de la Generalitat, Ximo Puig, ha intervenido después de González, de quien ha dicho que con él "se puede estar de acuerdo o no, pero no escucharle atentamente es muestra de poca inteligencia".

El jefe del Consell ha reivindicado la "tan necesaria" labor de AVE como "revulsivo" en la concienciación de cuestiones que afectan a la sociedad valenciana, todavía con muchos retos por delante. Por este motivo, la Comunitat no puede "permanecer callada" ante la "injusticia" de "infrafinanciación, la deuda histórica o la falta de inversión", ha dicho.

En este punto, Puig ha querido dejar claro que "no es una cuestión de identidad" sino que "es cuestión de articular España desde la equidad, tiene que haber una redistribución razonable de los recursos y después intentar que no todo pase por Madrid o por el diálogo Madrid-Cataluña. Hay mucha España que no está en esa dialéctica", ha sentenciado.