España/Iberoam.- España abaratará el envío de remesas de inmigrantes a sus países de origen para fomentar el desarrollo

Actualizado 01/03/2006 13:04:50 CET

Varios países critican que esta medida se considere una "fuente de ayuda al desarrollo" porque se trata de "fondos privados"

PARIS, 1 Mar. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, confirmó hoy en París que España "movilizará al sistema financiero" e impulsará una "regulación" con el objetivo de "dinamizar y abaratar las gestiones de envíos de remesas" de los inmigrantes presentes en España hacia sus países de origen.

Moratinos presentó esta iniciativa como la principal contribución de España a la Conferencia de París sobre Fuentes Innovadoras de Financiación al Desarrollo. En los próximos meses, España "incrementará la competencia del mercado financiero de envío de remesas", fomentará medidas "de protección para usuarios" e intentará "encauzar las transacciones a través del sistema bancario".

El ministro, que presidió una mesa redonda sobre la cuestión, dijo estar convencido de que las remesas pueden jugar un papel "como catalizador de desarrollo". En España, los inmigrantes transfirieron a sus países de origen, en 2004, 3.480 millones de euros. Según estimaciones de Moratinos, si se tienen en cuenta los canales informales, la cifra "se duplicaría".

La reducción de cinco puntos de la comisión media supondría incrementar esa cantidad en 220 millones de euros anuales. La transferencia de remesas de emigrantes en el mundo asciende a 125.800 millones de dólares, casi el doble de los fondos destinados anualmente a la ayuda al desarrollo.

Además del "excesivo coste" de las comisiones, España apuesta por el "desarrollo de entidades crediticias solidarias y microfinancieras" en las comunidades menos desarrolladas, y por tanto más necesitadas, para que las remesas también puedan llegar a las zonas sin estructuras financieras. Asimismo, por el establecimiento de una "red de asesoramiento" en los países de origen y destino para mejorar la información y, finalmente, la construcción de mecanismos que permitan canalizar estos flujos hacia la inversión productiva en los países menos desarrollados, y no sólo hacia el consumo.

CRÍTICAS A LA PROPUESTA

Esta propuesta suscitó la negativa de algunos de los intervinientes, como el ministro de Exteriores de Ecuador, Francisco Carrión, quien afirmó que estas iniciativas "no pueden considerarse fuentes financieras de ayuda al desarrollo". "Se trata de fondos eminentemente privados, que no deben suplantar la labor del Estado. No cabe injerencia alguna en este tipo de capitales", afirmó Carrión, quien sí se mostró de acuerdo en la rebaja de las comisiones, que fuera del sistema bancario oscilan entre el 5 y el 10 por ciento del total enviado, y en un aumento de la seguridad y la "bancarización" de los flujos.

Una posición análoga a la sostenida por el presidente del Banco Mundial, Alan Winters, quien afirmó que las remesas "no pueden considerarse como financiación al desarrollo". "Se trata de flujos privados, ya gravados en los países de origen, y deben ser gastados como se quiera", aseveró.

El ministro respondió a estas críticas que la propuesta española "no intenta sustituir el esfuerzo que deben hacer las distintas administraciones en la ayuda oficial al desarrollo", sino permitir que "todo el mundo salga beneficiado". El objetivo, según Moratinos, es que las remesas "no beneficien sólo a sus destinatarios, sino que permitan crear sector productivo y mejorar las infraestructuras" en los países de destino.

Moratinos contextualizó durante su conferencia su propuesta sobre remesas dentro de la necesidad de bucar "fórmulas adicionales y mecanismos innovadores" que permitan "elevar el flujo financiero" hacia los países menos desarrollados y alcanzar los Objetivos del Milenio.

Por su parte, la ministra francesa de Cooperación, Brigitte Girardin, apoyó la iniciativa española y consideró "esencial" facilitar el envío de remesas a los países de procedencia de los emigrantes. "En consecuencia, es indispensable reducir el coste de estas transferencias y conseguir que se hagan por medio de un entorno financiero seguro", agregó la representante francesa.

NO A LA TASA SOBRE BILLETES

El jefe de la diplomacia española confirmó que España descarta definitivamente, "por sus consecuencias económicas y comerciales", sumarse a la iniciativa de Francia, anfitriona de la conferencia, para imponer una tasa sobre los billetes de avión para crear un fondo que permita a los países menos desarrollados el acceso a medicamentos contra las grandes pandemias (paludismo, tuberculosis y VIH/Sida).

"Hemos llegado a la conclusión de que no vamos a participar, pero no tenemos nada en contra de que otros participen", explicó Moratinos a la prensa española. "Cada uno escoge la vía que considera más oportuna; España ya está haciendo un esfuerzo muy importante en la ayuda al desarrollo", añadió.

"Vamos a participar en ese fondo de la lucha contra las enfermedades con un montante equivalente al que obtendríamos si impusiéramos esa tasa, pero de forma distinta", explicó el dirigente español. El titular de Exteriores recordó que la tasa del PIB dedicada a este fin pasará del 0,35 por ciento al 0,5 por ciento al final de esta legislatura "y al 0,7 por ciento, si seguimos gobernando, en 2012".

Moratinos calificó la conferencia de "importante" y opinó que "ha sido un éxito" derivado de la Alianza contra el hambre y la pobreza, propuesta en Nueva York por el presidente brasileño Lula da Silva y apoyada por el presidente español JoséLuis Rodríguez Zapatero.