España y Portugal defienden su apuesta por el diálogo en Venezuela y recuerdan que allí viven "un millón de europeos"

Josep Borrell se reúne con su homólogo portugués, Augusto Santos Silva, en julio
Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
Publicado 23/01/2019 18:37:17CET

   El ministro portugués subraya que la UE debe defender la legitimidad de la Asamblea Nacional y presionar para un proceso electoral

   MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Los ministros de Asuntos Exteriores de España y Portugal, Josep Borrell y Augusto Santos Silva, han defendido este miércoles su apuesta por crear un "grupo de contacto" con participación europea para facilitar el diálogo en Venezuela. Entre otros motivos, han recordado que en el país viven "un millón de europeos" de los que la UE no puede desentenderse.

   Ambos se han reunido en Madrid un día después de haber hecho público un comunicado, junto a sus homólogos de Francia, Italia y Países Bajos, en el que apremiaban a la Alta Representante de la UE, Federica Mogherini, a acelerar la creación de ese grupo de contacto. Todo ello en un momento que, según Borrell, "puede ser crítico", por las manifestaciones que se celebran este martes y en las que ya ha habido víctimas mortales. Santos Silva ha aprovechado para hacer un llamamiento a que éstas sean pacíficas.

   Según han dicho, hay países que pueden tomarse esta crisis con más "distanciamiento", porque no tienen nacionales viviendo en Venezuela o porque tienen su particular "visión del mundo", en palabras de Santos Silva, pero no España o Portugal. "En Venezuela hay 300.000 portugueses o luso-venezolanos", ha añadido, recalcando que su "seguridad física" es su primera prioridad.

   Así, ambos piensan que "Europa no se puede desentender de esta crisis", y lo mismo cree Italia, que también tiene numerosos nacionales viviendo allí; Países Bajos, que comparte frontera (marítima) con el país y empieza a sentir los efectos de la emigración, y Francia, que ha mostrado comprensión con sus socios mediterráneos, ha explicado el español.

BORRELL: "LAS SANCIONES NO SON UNA POLÍTICA"

   "A los que sean reticentes les tengo que preguntar qué es lo que proponen, las sanciones no son una política, son un instrumento al servicio de una política y hay que tener claro en qué consiste", ha argumentado Borrell.

   A su juicio, todos los que dicen creer en una solución dialogada deberían estar contentos con esta iniciativa, porque, a la hora de la verdad, "nadie practica" ese diálogo. Todo ello, ha insistido, sin levantar las sanciones y dejando claro que no tiene "simpatía" por el "régimen" de Nicolás Maduro.

   El ministro portugués, por su parte, ha detallado lo que considera "tareas esenciales" de la UE en Venezuela, empezando por "defender la legitimidad de la Asamblea Nacional" y que sus decisiones no puedan ser contestadas. La segunda es "presionar" al gobierno de Venezuela para que se organice "un proceso electoral según las reglas propias de las elecciones competitivas y libres", con libertad de los presos políticos y respeto a los poderes de la Asamblea Nacional.

   Según su análisis, las sanciones son el "instrumento número uno" y la presión política y económica es importante, pero ninguno de ellos "permite una evolución positiva desde el punto de vista del proceso político".

   "No creemos en intervenciones militares ni en 'putsches' (golpes de Estado), creemos que una solución política sostenible solo puede lograrse con la lógica del diálogo y el compromiso entre las partes", ha añadido, y Borrell se ha sumado a sus palabras. En Portugal, ha explicado el español, el asunto de Venezuela no tiene "dimensión política nacional" como la tiene en España.

   Durante su reunión, Borrell y Santos Silva han hablado también de Brasil, y el portugués ha dejado claro que su Gobierno espera seguir trabajando con el de Jair Bolsonaro igual que ha hecho hasta ahora.

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