Publicado 27/11/2020 12:25CET

Etiopía.- Abiy justifica ante los enviados de la Unión Africana la operación en Tigray

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, recibe a los emisarios de la UA Joaquim Chissano, Ellen Johnson-Sirleaf y Kgalema Motlanthe
El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, recibe a los emisarios de la UA Joaquim Chissano, Ellen Johnson-Sirleaf y Kgalema Motlanthe - OFICINA DEL PRIMER MINISTRO DE ETIOPÍA

Insiste en que no está dispuesto a dialogar con el TPLF y promete proteger a los civiles en el asalto a Mekelle

MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ha recibido este viernes a los tres emisarios de la Unión Africana, a quienes agradecido su interés y preocupación por la situación en Tigray pero ante los que ha vuelto a reivindicar lo justificado de la operación militar emprendida el pasado 4 de noviembre contra las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF).

En línea con su mensaje del miércoles en el que reivindicó el principio de no injerencia en asuntos internos a la comunidad internacional, Abiy ha agradecido al presidente de turno de la UA, el sudafricano Cyril Ramaphosa, por su "máxima preocupación y comprensión compartida con los esfuerzos de Etiopía para poner fin a la impunidad y llevar a la camarilla criminal del TPLF ante la justicia".

El primer ministro ha recibido a los tres emisarios designados por Ramaphosa para intentar mediar en el conflicto, si bien el Gobierno etíope dejó claro desde un primer momento que no está dispuesto a dialogar de ninguna manera con el TPLF. En su encuentro de este viernes, se ha mostrado dispuesto al "diálogo con la sociedad civil y representantes comunitarios" de Tigray así como con "los partidos políticos que operan legalmente", lo que deja fuera al TPLF.

Según el comunicado del Gobierno, Abiy ha dado las gracias por su visita a los expresidentes Ellen Johnson-Sirleaf (Liberia), Joaquim Chissano (Mozambique) y Kgalema Motlanthe (Sudáfrica), pero no ha ido más allá ni ofrecido ninguna concesión, aprovechando para reivindicar la "paciencia" con la que el Gobierno hizo frente durante más de dos años a las "provocaciones y la agenda de desestabilización orquestadas por el TPLF".

Una vez más, ha subrayado que el ataque contra el Mando Norte del Ejército fue la "gota que colmó el vaso" y que al Gobierno no le quedó otra opción que lanzar una operación militar para cumplir con su obligación constitucional de hacer respetar el Estado de Derecho. "No hacerlo alimentaría una cultura de impunidad con un coste devastador para la supervivencia del país", ha defendido.

Como ya hiciera la víspera tras anunciar el inminente asalto final sobre Mekelle, la capital regional y donde estarían atrincheradas las fuerzas del TPLF, Abiy ha prometido que se hará todo lo posible para proteger a los civiles durante la operación.

En cuanto a la asistencia humanitaria, ha incidido en que se va a proceder a la apertura de "una ruta de asistencia humanitaria para la provisión del material necesario a los ciudadanos en la región coordinada a través de Ministerio de Paz en colaboración con las agencias de la ONU". Igualmente, ha trasladado la disposición del Gobierno a "recibir, rehabilitar y reasentar" a quienes han huido de la violencia mediante el establecimiento de cuatro campamentos para acogerles antes de que puedan regresar a sus casas.

LLEVAR ANTE LA JUSTICIA A LOS LÍDERES DEL TPLF

Por otra parte, ha insistido en que el objetivo final de la operación es detener y llevar a la justicia a los dirigentes del TPLF y a quienes "han cometido graves crímenes contra la Humanidad en Maikadra", en referencia a una localidad en la que fuerzas leales al partido gobernante en Tigray habrían matado a al menos 600 personas el pasado 9 de noviembre, según la Comisión Etíope de Derechos Humanos.

Por último, Abiy ha expresado a los emisarios de la UA el "compromiso inquebrantable del Gobierno para crear una Etiopía democrática que sea inclusiva de todos sin el dominio o represión de un grupo sobre otro", en referencia a las distintas etnias que componen el país, el segundo más poblado de África, y cuya división geográfica está marcada precisamente por este aspecto.

El primer ministro anunció el 4 de noviembre el inicio de una ofensiva contra el TPLF en respuesta a un ataque del grupo contra una importante base del Ejército en la capital regional y tras meses de distanciamiento entre esta formación y el Ejecutivo central.

La escalada ha sido la culminación de un pulso que comenzó con la llegada al poder de Abiy, como primer oromo jefe de Gobierno. El TPLF fue el partido fuerte dentro de la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), sustentada en las etnias.

El TPLF ha visto en las reformas de Abiy, en particular las relativas a abusos de Derechos Humanos y de reconciliación con grupos armados entre otros, como una 'caza de brujas' contra sus dirigentes, los cuales se vieron en muchos casos apartados de sus cargos.

La ruptura definitiva la marcó la creación del Partido de la Prosperidad a finales de 2019 por parte de Abiy para dejar atrás al EPRDF. Todos los partidos que integraban la alianza y algunos más en su órbita se sumaron a la nueva formación, con la excepción del TPLF, lo que también dejó al partido al margen de la toma de decisiones.