Publicado 29/05/2020 13:39CET

Etiopía.- Amnistía responsabiliza a las fuerzas de seguridad etíopes de ejecuciones y violaciones en Amhara y Oromía

Etiopía.- Amnistía responsabiliza a las fuerzas de seguridad etíopes de ejecucio
Etiopía.- Amnistía responsabiliza a las fuerzas de seguridad etíopes de ejecucio - DEPARTAMENTO DE DEFENSA DE EEUU

MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional ha acusado a las fuerzas de seguridad etíopes de la comisión de ejecuciones extrajudiciales, abusos sexuales, detenciones arbitrarias y destrucción de la propiedad privada dentro de un conjunto de "horrendas violaciones" de los derechos y libertades de las comunidades de las regiones de Amhara y Oromía (en el norte y centro-sur del país, respectivamente) cometidas en represalia por los ataques de grupos armados.

La ONG ha documentado decenas de estos casos entre diciembre de 2018 y diciembre de 2019 a pesar de la ola de reformas emprendidas por el primer ministro del país, Abiy Ahmed, destindas a desactivar la enorme tensión entre las comunidades de la región.

Aunque Amnistía ha aplaudido los "notables progresos" alcanzados por el Gobierno etíope a la hora de "cambiar el sombrío panorama de los Derechos Humanos en el país", la ONG registra también un grave problema de incomunicación con las fuerzas de seguridad, que siguen "cometiendo crímenes con total impunidad", según el director de Amnistía para el este y el sur de África, Deprose Muchena.

La situación actual tiene su origen inmediato en el programa de reformas del primer ministro, que en 2018 permitió que partidos de oposición comparecieran a los comicios de agosto de este año -- ahora aplazados por el coronavirus --. Sin embargo, grupos políticos han intentado ganar apoyos para estos comicios mediante una táctica de escalada de tensión entre las comunidades del país.

Desde entonces, los ataques con constantes en regiones como Amhara, Benishangul-Gumuz, Harari, Oromía y la Región de las Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur (SNNPR), así como en el estado administrativo de Dire Dawa, puntos todos ellos que Amnistía identifica como focos de la violencia.

En respuesta, el Gobierno estableció puestos de mando para coordinar las operaciones de las Fuerzas de Defensa de Etiopía (FED), la Policía federal, las unidades de policía regular y especial (Liyu) y milicias locales, los kebele, con el resultado de una explosión de violencia descontrolada en las zonas afectadas.

CATÁLOGO DE ATROCIDADES

En Amhara, por ejemplo, un referéndum de autonomía convocado por la minoría qimant en 2017 todavía repercute hoy en forma de enfrentamientos contra los grupos que abogan por la integridad de la región, que cuentan con el apoyo de la Policía local liyu.

En enero de 2019 y nuevamente entre septiembre y octubre de ese año, ataques de estos grupos mataron a al menos un centenar de personas y destruyeron viviendas y propiedades de los qimant, según Amnistía.

En Oromía, Amnistía Internacional ha documentado la ejecución de al menos 39 personas, entre ellos un joven de 17 años identificado como Sherif Seid, que recibió un disparo en la cabeza frente a un café en Harqelo por supuestamente alertar a un conductor de motocicleta de un arresto inminente.

Amnistía también tiene constancia de las detenciones arbitrarias de al menos 10.000 personas, entre ellas familias enteras, como parte de la represión de las fuerzas de seguridad contra los enfrentamientos en Oromía, acusados de "apoyar, compartir información y alimentar" a miembros de un grupo armado que se hace llamar el Ejército de Liberación Oromo (OLA), escisión del ala militar del Frente de Liberación Oromo (OLF).

Durante su detención, muchos de los entrevistados aseguran a Amnistía que fueron objeto de torturas, abusos sexuales y adoctrinamientos para apoyar al partido del Gobierno etíope. Una de ellas es Ebise Eba, que fue arrestada en enero de 2019 por dos funcionarios de seguridad de la administración local que la llevaron a la oficina de administración de Duqisa Megada y la violaron allí mismo. Ebise identificó a sus agresores como un responsable político y un comandante, ambos de la milicia kebele.

Por último, y desde octubre de 2019, Amnistía ha registrado al menos 60 desalojos forzados en Oromía, en las zonas de Guji Este y Guji Oeste, así como incendios contra domicilios con las familias todavía dentro, que tuvieron que huir de las llamas para salvar sus vidas.

Amnistía Internacional también ha confirmado que otras 300 familias han sido realojadas a la fuerza en extrarradios urbanos, sin poder llevarse consigo nada de su hogar y sus cultivos, sin protección alguna.