Publicado 11/03/2021 13:51CET

Etiopía.- EEUU habla de una campaña de "limpieza étnica" en el marco de la ofensiva contra el TPLF en Tigray

Archivo - El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken
Archivo - El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken - Freddie Everett/State Department / DPA - Archivo

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha denunciado la existencia de una campaña de "limpieza étnica" en la región etíope de Tigray (norte), escenario de una ofensiva desde noviembre contra el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF).

"El desafío en Etiopía es muy significativo", ha dicho durante una vista ante la comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, antes de indicar que "existen informes muy creíbles sobre abusos de los Derechos Humanos y atrocidades en marcha".

Así, ha reiterado su petición a Adís Abeba acerca de la retirada de Tigray de las fuerzas de Eritrea y de la región etíope de Amhara y su sustitución por "una fuerza que no abuse de los Derechos Humanos de la población de Tigray ni cometa actos de limpieza étnica, lo que se ha visto en la zona occidental de Tigray".

Blinken ha reclamado además acceso humanitario sin restricciones a la región y la apertura de una investigación independiente sobre las denuncias de abusos, al tiempo que ha apostado por un "proceso de reconciliación" para que "el país pueda avanzar políticamente".

En este sentido, ha hecho hincapié en que el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, "fue un líder inspirador que ganó el Premio Nobel de la Paz" y ha añadido que "ahora ha de dar un paso al frente y asegurarse de que su pueblo en Tigray cuenta con la protección que necesitan y merecen".

"Entiendo completamente las preocupaciones del primer ministro sobre las acciones (del TPLF), pero la situación hoy en Tigray es inaceptable y eso tiene que cambiar", ha defendido. "Eso significa unas pocas cosas, incluido tener acceso a la región", ha zanjado, según ha informado la cadena de televisión estadounidense CNN.

El Gobierno de Etiopía ya rechazó el 1 de marzo las críticas de Estados Unidos por las denuncias sobre atrocidades en Tigray y su petición sobre la retirada de las fuerzas aliadas de Adís Abeba en la zona y resaltó que "estos asuntos son responsabilidad única" de las autoridades del país africano.

Previamente, Blinken había mostrado su "preocupación" por "los informes sobre atrocidades en la región de Tigray" y había reclamado la "retirada inmediata" tanto del Ejército de Eritrea como de las llamadas fuerzas especiales de la región de Amhara como "el primer paso esencial" para rebajar la intensidad del conflicto.

La organización Amnistía Internacional ha acusado a las fuerzas eritreas de perpetrar una matanza de más de 200 civiles durante su operación conjunta con el Ejército etíope para tomar la ciudad de Axum, en el norte del país, durante la campaña librada por Etiopía contra el TPLF.

En este sentido, el líder del TPLF, Debretsion Gebremichael, acusó a las autoridades de Etiopía de cometer "un genocidio" durante su ofensiva en la región de Tigray y pidió al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que "presione" a Adís Abeba para lograr la retirada de las "fuerzas invasoras".

La ofensiva arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro, Abiy Ahmed, en respuesta a un ataque del TPLF --que entonces gobernaba en Tigray-- contra una base del Ejército en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.

EL OLA NIEGA SU PAPEL EN UN ATAQUE

En otro orden de cosas, el Ejército de Liberación Oromo (OLA) ha negado su participación en un ataque ejecutado la semana pasada contra una iglesia en la localidad de Debos Kebele, situada en la región de Oromía, que se saldó con la muerte de cerca de 30 personas.

El OLA, brazo armado del Frente de Liberación Oromo (OLF), ha denunciado la información "sesgada" publicada por el diario 'Addis Standard' sobre el suceso y ha dicho que "acusa de forma errónea" al grupo por lo que ha descrito como "una atrocidad".

"Lo más confuso es que se fundamentada esta afirmación en las declaraciones de una única persona", ha dicho el grupo, en referencia a las declaraciones de un residente que acusó al OLA de lo sucedido. "Nos gustaría recalcar que de ninguna forma nuestras fuerzas fueron responsables", ha señalado el portavoz del grupo, Odaa Tarbii.

Odaa ha pedido además al diario, que ha recogido la nota del OLA, que el grupo "no lleva a cabo ataques contra nadie por su etnia o religión". "Como indican las informaciones, las víctimas son cristianos ortodoxos y debe saberse que la inmensa mayoría de nuestras fuerzas en Horo Guduru son cristianos ortodoxos", ha zanjado.

Durante la jornada lunes murieron ocho personas en un ataque ejecutado el lunes por presuntos miembros del OLA en la localidad de Amaro, en Oromía, durante una reunión para abordar la reconciliación, según el portal etíope de noticias Borkena.

El propio OLF anunció el lunes su decisión de no participar en las próximas elecciones legislativas en Etiopía, sumándose así al boicot anunciado la semana pasada el Congreso Federalista Oromo (OFC), en medio de las tensiones políticas en el país africano.

Sin embargo, una facción del OLF encabezada por su vicepresidente, Ararso Bikila, ha rechazado el anuncio y ha dicho que participará en las elecciones. "Gran parte del problema es interno, no externo", dijo un portavoz de esta facción en declaraciones a la cadena de televisión británica BBC.

El líder del OLF --una organización considerada como terrorista hasta 2018--, Dawud Isa, regresó en septiembre de 2018 de su exilio junto a varios dirigentes más en el marco del proceso de reconciliación abierto tras la llegada al poder de Abiy en abril de ese año.