Publicado 22/11/2020 13:41CET

Etiopía.- El Ejército etíope asume el control de otra ciudad de Tigray en su avance a la capital regional

El primer ministro etíope, Abiy Ahmed
El primer ministro etíope, Abiy Ahmed - MICHAEL TEWELDE / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Fuerza Nacional de Defensa de Etiopía ha asumido en las últimas horas el control de la localidad de Idaga Hamus en su avance hacia Mekelle, la capital de la conflictiva región de Tigray, en el norte del país, y escenario de un grave conflicto entre el Ejército del país y las fuerzas del Frente de Liberación Popular de Tigray (TPLF).

Idaga Hamus se encuentra a menos de 100 kilómetros de la capital de Tigray, bastión del TPLF.

El Ejército ha asumido el control de la localidad horas después de iniciar la marcha de la, hasta ahora, última conquista, la localidad de Adigrat, la segunda ciudad más grande de la región, según un comunicado recogido por la cadena Fana.

Así las cosas, el Ejército ya se ha hecho con el control de cinco localidades de la región, si se suman las de Shire, Axum y Adwa.

La escalada bélica ha sido la culminación de un pulso que comenzó con la llegada al poder de Abiy, como primer oromo jefe de Gobierno. El TPLF fue el partido fuerte dentro de la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), sustentada en las etnias.

Apartado del poder, el TPLF ha visto en las reformas acometidas por Abiy, en particular las relativas a abusos de Derechos Humanos y de reconciliación con grupos armados entre otros, como una 'caza de brujas' contra sus dirigentes, los cuales se vieron en muchos casos apartados de los cargos que ocupaban.

La ruptura definitiva la marcó la creación del Partido de la Prosperidad a finales de 2019 por parte de Abiy para dejar atrás al EPRDF. Todos los partidos que integraban la alianza gobernante, y algunos más en su órbita, se sumaron a la nueva formación, con la excepción del TPLF, lo que también dejó al partido al margen de la toma de decisiones en el Gobierno federal.

Así las cosas, el TPLF siguió adelante con el plan de celebrar elecciones en Tigray en septiembre pese a que la comisión electoral había decidido el aplazamiento de las generales al próximo año por la pandemia y a las presiones del Gobierno para que no siguiera adelante con sus planes. Posteriormente, anunció que no reconocía al Gobierno central.

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