Publicado 29/07/2021 14:16CET

Etiopía.- Etiopía acusa al TPLF de no aceptar el alto el fuego y expandir el conflicto a las regiones de Amhara y Afar

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed
El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed - WANG PING / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios llega al país para una visita oficial

MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Etiopía ha acusado este jueves al Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) de mantener su rechazo al alto el fuego decretado a finales de junio y de expandir el conflicto a las regiones adyacentes, tras los últimos combates en Afar y Amhara.

El portavoz del Ministerio de Exteriores etíope, Dina Mufti, ha destacado que la negativa del grupo a aceptar el alto el fuego pone en peligro a la población de Tigray y ha reclamado a la comunidad internacional que "fuerce" al TPLF a respetar este alto el fuego, según ha indicado el Ministerio a través de su página en la red social Facebook.

Asimismo, Bilene Seyum, portavoz de la oficina del primer ministro, Abiy Ahmed, ha criticado al TPLF por "mantener su beligerancia" y atacar a civiles en Amhara y Afar, cuyos gobiernos regionales han hecho llamamientos a la población para que tome las armas frente a los ataques del grupo tigriña.

Bilene ha manifestado que el TPLF ha ejecutado a civiles en Tigray a los que consideraba leales al Gobierno central y ha tomado "como rehenes" a los refugiados eritreos de la región, situada en el norte del país y escenario de un conflicto desde noviembre de 2020, cuando Abiy ordenó una ofensiva contra esta formación, que entonces gobernaba en Tigray.

Asimismo, ha reiterado las acusaciones contra el grupo sobre la confiscación y el saqueo de ayuda humanitaria en Tigray y sobre el presunto reclutamiento de niños soldado y uso de civiles como escudos humanos en el marco de los combates, según ha informado la cadena de televisión etíope Fana.

En este contexto, el subsecretario general de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Martin Griffiths, ha iniciado este mismo jueves una visita oficial de seis días en Etiopía. "Era importante para mí llevar a cabo mi primera misión en el cargo en Etiopía", ha sostenido a su llegada al país africano.

"Las necesidades humanitarias en el país han aumentado este año como resultado de los conflictos armados en Tigray y Benishangul-Gumuz, la violencia intercomunitaria en partes de las regiones de Afar, Somali y (SNNP), y la sequía en Somali, Oromia y Afar", ha explicado.

De esta forma, ha argüido que "estos shocks se han sumado a los desafíos asociados a las inundaciones, la plaga de langostas del desierto, la inseguridad alimentaria crónica y la pandemia de coronavirus". "Millones de personas vulnerables están sufriendo y necesitan ayuda", ha reseñado.

LA ONU ESPERA "AUMENTAR LA RESPUESTA HUMANITARIA"

Griffiths planea reunirse con altos cargos del Gobierno central etíope y realizar una visita a Tigray, donde cerca de 5,2 millones de personas, cerca del 90 por ciento de la población de la región, necesitan ayuda humanitaria. Asimismo, acudirá a Amhara.

"La comunidad humanitaria está comprometida a trabajar con el Gobierno y el pueblo de Etiopía para responder a esta crisis", ha dicho Griffiths, quien ha explicado que "esta visita es una oportunidad para discutir con altos cargos del Gobierno etíope y los socios cómo la ONU y sus socios humanitarios pueden ayudar mejor al pueblo de Etiopía". "Espero discusiones constructivas y aumentar la respuesta humanitaria en el país", ha remachado.

De hecho, el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley, alertó el martes de que el organismo podría quedarse el viernes sin comida para entregar ayuda humanitaria en la región etíope de Tigray, debido a que 170 camiones se encuentran parados en Afar.

El TPLF lanzó su ofensiva en Afar el fin de semana pasado, tras lo que las autoridades regionales hicieron un llamamiento a las armas para hacer frente a la agresión, en una línea similar a la de otras regiones como Amhara, que han prometido hacer frente a los avances del TPLF.

Los avances del TPLF llegan después de que el grupo rechazara el alto el fuego unilateral del Gobierno, si bien Abiy ha sostenido que el TPLF no supone una "amenaza" para el país y ha negado que el alto el fuego fuera decretado por los avances del grupo.

La ofensiva del Ejército etíope contra el TPLF arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro en respuesta a un ataque del TPLF contra una base del Ejército en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.

Tras ello, las fuerzas etíopes, que contaron con el apoyo de tropas eritreas y las fuerzas especiales de Amhara, lograron tomar Mekelle e imponer una autoridad interna, si bien finalmente han terminado cediendo terreno, lo que llevó a Abiy a anunciar el alto el fuego aduciendo razones humanitarias.