Publicado 16/10/2026 14:23

Etiopía crea un gobierno interino en Tigray de cara a elecciones en seis meses en pleno conflicto con el TPLF

Eritrea acusa a Adís Abeba de "violaciones" dirigidas "de forma deliberada" contra su "soberanía e integridad territorial"

Archivo - HANDOUT - 12 September 2026, India, New Delhi: Ethiopia's Prime Minister Abiy Ahmed Ali meets Iranian President Masoud Pezeshkian (not pictured) on the sidelines of the 18th BRICS Summit at Hyderabad House. Photo: -/dpa - ATTENTION: editorial us
Archivo - HANDOUT - 12 September 2026, India, New Delhi: Ethiopia's Prime Minister Abiy Ahmed Ali meets Iranian President Masoud Pezeshkian (not pictured) on the sidelines of the 18th BRICS Summit at Hyderabad House. Photo: -/dpa - ATTENTION: editorial us - -/dpa - Archivo

MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de Etiopía ha anunciado este viernes la formación de un nuevo gobierno interino en la región de Tigray (norte) de cara a la celebración de elecciones en seis meses, en medio del conflicto desatado por la ofensiva lanzada hace más de dos semanas por el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) y los avances obtenidos desde entonces por las tropas etíopes en la zona.

La oficina del primer ministro, Abiy Ahmed, ha señalado en un comunicado que el nuevo gobierno interino tendrá entre sus principales funciones "resolver rápidamente el problema de la paz y la estabilidad" en la región, así como "restaurar la estructuras de gobierno" en Tigray, después de meses de tensiones con el TPLF en torno a las autoridades regionales establecidas tras el acuerdo de paz de 2022.

Asimismo, ha afirmado que estas autoridades, que estarán integradas por cinco dirigentes dedicados a diversas labores, estarán además encargadas de "proteger las infraestructuras" dañadas por las últimas hostilidades, lograr el retorno de los desplazados, revivir los servicios esenciales y "crear un entorno político estable" para lograr la celebración de "elecciones libres y justas" en Tigray en un plazo de seis meses.

Por otra parte, ha destacado que deberán "coordinarse con los organismos federales de defensa y seguridad" para lograr estabilizar la situación tras la ofensiva del TPLF, al tiempo que ha remarcado que estas autoridades deberán trabajar a partir de "los intereses nacionales de Etiopía, la unidad territorial y los intereses fundamentales del pueblo de Tigray".

La decisión supone un paralelismo con el paso dado por el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, en noviembre de 2020 tras el estallido de la guerra previa con el TPLF, cuando nombró a Mulu Nega para encabezar una autoridad de transición, reemplazada posteriormente con el gobierno pactado en Sudáfrica en el acuerdo de paz alcanzado en noviembre de 2022.

Sin embargo, dicha administración, encabezada por Getachew Reda --entonces alto cargo del TPLF y ahora asesor de Abiy-- sufrió diversas tensiones con el paso del tiempo y el grupo tigriña acabó por forzar su cese y posteriormente se hizo con el control de las autoridades, en un repunte de las tensiones con el Gobierno federal que derivó finalmente en el reciente conflicto.

El anuncio ha llegado después de que las Fuerzas de Paz de Tigray (TPF), alineadas con las fuerzas gubernamentales, anunciaran el jueves la toma de la ciudad de Aksum y aseguraran que también habían irrumpido en Adi Fitau, situada apenas a cinco kilómetros de la frontera con Eritrea.

Las TPF apuntaron además que las fuerzas eritreas supuestamente desplegadas en Tigray en apoyo al TPLF "se retiraron hacia la frontera" ante su avance, en el marco de las acusaciones contra Asmara por su implicación en el conflicto, rechazadas en reiteradas ocasiones por Eritrea, que ha sostenido en varias ocasiones que el objetivo final de Etiopía es invadir su territorio.

De hecho, Getachew tildó la semana pasada al presidente eritreo, Isaias Afewerki, de "padre de los errores de cálculo catastróficos" e ironizó con que Asmara se haya "aliado" con "su peor enemigo", en referencia al TPLF. "Esto está a punto de provocar la ruina del gran insensato de Asmara", subrayó, en referencia al mandatario del país vecino.

El asesor de Abiy hizo así referencia al conflicto histórico entre el TPLF y Asmara, en referencia a la guerra entre Etiopía y Eritrea (1998-2000) cuando las autoridades etíopes estaban dominadas por el grupo tigriña, unas hostilidades que se saldaron con un acuerdo de paz firmado en julio de 2018 precisamente por el actual primer ministro etíope, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz.

La normalización de relaciones entre Etiopía y Eritrea a raíz de 2018 se vio materializada de hecho en el respaldo de Asmara a Adís Abeba durante la guerra contra el TPLF entre 2020 y 2022, si bien en esta ocasión las autoridades etíopes han acusado a Afewerki de respaldar al TPLF en su ofensiva e incluso de desplegar tropas en Tigray.

RESPUESTA DE ERITREA

Por su parte, el ministro de Exteriores de Eritrea, Osman Salé, denunció el jueves las "violaciones e infracciones" de Etiopía y sostuvo que "están dirigidas de forma deliberada contra la soberanía y la integridad territorial de Eritrea", al tiempo que alertó de las implicaciones de la situación "para la paz y la estabilidad en el Cuerno de África", según un comunicado publicado por el Ministerio de Información eritreo.

Salé manifestó que el gubernamental Partido de la Prosperidad (PP) de Abiy ha declarado desde hace tres años su intención de lograr acceso al mar Rojo y ha agregado que la formación "ha declarado abiertamente una guerra contra los pueblos de Eritrea y Etiopía", antes de reseñar que estas "ambiciones" suponen "una grave amenaza" para el país africano.

Así, puntualizó que la "política expansionista" de Adís Abeba supone una "flagrante violación" del Derecho Internacional y manifestó que Asmara no tuvo papel alguno en el acuerdo de paz firmado en 2022, por lo que "no tiene papel alguno en su aplicación". Además, recordó que todo ello ha llevado a Eritrea a denunciar la situación ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El jefe de la diplomacia eritrea denunció además que Adís Abeba da "apoyo militar y logístico" a grupos armados que operan en su territorio "contra Eritrea" y lamentó que Etiopía optara en los últimos meses por "cortar comunicación" con Asmara y expulsar posteriormente a diplomáticos eritreos, lo que dificulta cualquier tipo de diálogo y afecta a la confianza bilateral.

De hecho, el Ministerio de Exteriores eritreo ha reclamado a la Unión Africana (UA) que adopte medidas urgentes para restaurar el status de sus representantes ante el organismo, que tiene su sede precisamente en Adís Abeba, dado que su expulsión "priva" a Asmara de representación y participación en el seno del bloque.

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