Publicado 08/12/2020 16:01CET

Etiopía.- Etiopía reconoce que sus fuerzas han disparado contra un equipo de la ONU en Tigray

La sede de la ONU en Nueva York
La sede de la ONU en Nueva York - 2020 GETTY IMAGES / SPENCER PLATT - Archivo

MADRID, 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Etiopía ha confirmado este martes que un equipo de la ONU fue objeto de disparos en la región de Tigray, escenario desde hace un mes de un conflicto con las fuerzas del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF), después de haberse saltado al menos dos puestos de control.

El equipo se encontraba el domingo en Tigray para llevar a cabo una evaluación de la seguridad con vistas a la entrada de organizaciones humanitarias para repartir ayuda entre los afectados por el conflicto.

Según la versión ofrecida por el secretario de Estado de Exteriores y portavoz del Gobierno en esta emergencia, Redwan Hussein, se saltaron los puestos de control y condujeron hacia zonas restringidas, informa la agencia de noticias Bloomberg.

"Se disponían a saltarse el tercero y fueron disparados y detenidos", ha aclarado Redwan en rueda de prensa en Adís Abeba. "Ahora ya están libres", ha precisado el portavoz gubernamental.

La semana pasada, el Gobierno etíope y la ONU llegaron a un acuerdo para el acceso humanitario sin restricciones y seguro a Tigray, pero solo a las zonas bajo control gubernamental, sin que por el momento dicho acceso se haya producido, según han denunciado las agencias humanitarias.

"Una cosa tiene que quedar clara respecto al acceso de la ONU para asistencia humanitaria", ha añadido Redwan, según informa en su Twitter la unidad de verificación del Gobierno. "El acuerdo firmado es para que la asistencia esté encabezada y coordinada por el Gobierno etíope", ha puntualizado. "Ninguna entidad, multilateral o unilateral puede suplantar la responsabilidad del Gobierno", ha esgrimido.

Según las BBC, el equipo de la ONU atacado estaría intentando llegar a un campo de refugiados eritreos en Tigray. En la región vivían antes del conflicto unos 96.000 refugiados del país vecino y ACNUR ha venido alertando de que no tiene noticias de su situación y que podrían haberse quedado sin alimentos. También han circulado informaciones de que algunos han sido obligados a regresar a Eritrea.