Publicado 15/03/2021 11:52CET

Etiopía.- MSF denuncia ataques "deliberados y generalizados" contra centros sanitarios durante la ofensiva en Tigray

Archivo - Un soldado en Etiopía
Archivo - Un soldado en Etiopía - SERGI REBOREDO / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado este lunes ataques "deliberados y generalizados" contra los centros sanitarios en la región etíope de Tigray (norte), escenario desde noviembre de una ofensiva del Ejército contra el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF).

La ONG ha resaltado que ha realizado visitas a 106 instalaciones sanitarias en la región, de las cuales sólo funciona una de cada diez, al tiempo que ha agregado que los daños y saqueos en los centros, así como la falta de personal, han provocado que la población cuente con un acceso reducido a la atención médica.

Así, ha detallado que cerca del 70 por ciento de los 106 centros han sido saqueados, mientras que más del 30 por ciento han sufrido daños y sólo el trece por ciento funcionan con normalidad, antes de afirmar que en algunos lugares estos saqueos continúan en estos momentos.

"Si bien algunos saqueos podrían haber sido oportunistas, las instalaciones sanitarias en la mayoría de las zonas parecen haber sido objeto de actos vandálicos para que queden fuera de servicio", ha manifestado la organización, que ha indicado en los centros de Debre Abay y May Kuhli (noroeste) se ha hallado equipamiento destruido y puertas y ventanas rotas.

MSF ha puntualizado además que un centro sanitario en Semema ha sido saqueado en dos ocasiones por militares antes de ser incendiado, mientras que otro ubicado en Sebeya fue alcanzado por cohetes, lo que provocó la destrucción parcial de las instalaciones.

En este sentido, ha destacado que una de cada cinco instalaciones sanitarias visitadas por sus equipos estaban ocupadas por soldados, en ocasiones de forma temporal, si bien en otras continúa su presencia. Asimismo, ha manifestado que soldados eritreos están usando un centro en Mugular (este) como su base.

"El Ejército usó el hospital de Abiy Addi como base militar y para trasladar a sus soldados heridos", ha relatado la coordinadora de emergencias de MSF, Kate Nolan. "Durante ese periodo, no estuvo accesible para la población", ha agregado. El centro da servicio a cerca de 500.000 personas y fue ocupado hasta principios de marzo.

Nolan ha manifestado que los ciudadanos de Abiy Addi "tenían que ir al centro de salud de la ciudad, que no estaba equipado para dar atención médica sanitaria". "No podían realizarse transfusiones de sangre, por ejemplo, o tratar heridas de bala", ha detallado.

Por su parte, el director general de MSF, Oliver Behn, ha hecho hincapié en que "las instalaciones sanitarias y el personal médico tienen que ser protegidos durante un conflicto, según el Derecho Humanitario" y ha lamentado que "claramente esto no está pasando en Tigray".

FALTA DE AMBULANCIAS

La ONG ha denunciado además que pocas instalaciones de Tigray cuentan ahora con ambulancias, dado que "la mayoría han sido incautadas por grupos armados", incluidas cerca de 20 en la ciudad de Adigrat y sus alrededores. Asimismo, ha dicho que algunos de estos vehículos han sido usados por soldados cerca de la frontera con Eritrea.

De esta forma, ha subrayado que el sistema de traslado de pacientes casi no existe en Tigray y ha añadido que los pacientes tienen que recorrer largas distancias, en ocasiones caminando durante días, para llegar a un centro donde poder recibir atención médica.

A ellos se suma que muchas instalaciones han quedado sin personal o con un número reducido de trabajadores debido a que han huido o a que no van a trabajar debido a que no reciben sus salarios desde hace meses.

"Los ataques contra las instalaciones médicas de Tiragy tienen un impacto devastador sobre la gente", ha manifestado Benh. Tigray tenía antes de la guerra uno de los mejores sistemas sanitarios del país, si bien ahora ha colapsado en su práctica totalidad.

Trabajadores de MSF en zonas rurales han recibido información sobre mujeres muertas durante el parto porque no pudieron llegar al hospital, mientras que pocas mujeres han recibido atención prenatal o postparto y sus hijos han quedado sin vacunar, lo que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades infecciosas.

"El sistema sanitario debe ser restaurado lo antes posible", ha dicho Beng. "Las instalaciones sanitarias tienen que ser rehabilitadas y recibir más suministros y ambulancias, mientras que el personal debe recibir salarios y la oportunidad de trabajar en un ambiente seguro", ha argumentado.

Por último, el director general de MSF ha resaltado que "lo más importante es que todos los grupos armados en este conflicto respeten y protejan las instalaciones sanitarias y al personal médico".

La ofensiva arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro, Abiy Ahmed, en respuesta a un ataque del TPLF --que entonces gobernaba en Tigray-- contra una base del Ejército en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.