Publicado 27/01/2021 12:17CET

Etiopía.- La ONU asegura que siguen los combates en Tigray y pide acelerar los permisos para trabajadores humanitarios

Refugiados etíopes en Sudán tras huir del conflicto en Tigray
Refugiados etíopes en Sudán tras huir del conflicto en Tigray - ACNUR/ARIANE MAXIANDEU - Archivo

Advierte de un posible brote de cólera y denuncia un aumento de los casos de violencia sexual

MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los combates persisten en la región de Tigray, en el norte de Etiopía, más de dos meses después del inicio del conflicto entre el Gobierno y las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), según la ONU, que ha pedido a las autoridades que se aceleren los permisos para los trabajadores humanitarios con el fin de poder incrementar la asistencia a los más de dos millones de personas que la necesitan.

En su último informe de situación, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) advierte de que las situación en Tigray, donde el Gobierno dio por concluida oficialmente su operación militar hace semanas, "sigue siendo inestable e impredecible", con enfrentamientos en varias zonas de la región y una situación "particularmente volátil en las zonas rurales".

Las informaciones recibidas desde terreno por la ONU indican que "los movimientos fuera de las carreteras principales son muy inseguros" y son frecuentes "las emboscadas y los asaltos", incluidos los vehículos de las organizaciones humanitarias. Además, también han sido asaltados dos campos de refugiados en la región.

PROBLEMAS DE ACCESO

Como resultado de la persistente inseguridad, hay problemas de acceso para las organizaciones humanitarias lo que a su vez impide que la población reciba la asistencia que requiere.

En este sentido, la OCHA ha resaltado que aunque se ha incrementado el envío de cargamentos con asistencia a Tigray, el personal que haría falta para aumentar la respuesta "no ha podido acceder a la región". Según ha precisado, hay al menos 74 trabajadores técnicos a la espera de recibir la autorización del Gobierno etíope, por lo que se está trabajando con las autoridades para lograr que el plazo sea de 48 horas y no de semanas, como está ocurriendo en algunos casos.

"La situación humanitaria sigue siendo extremadamente preocupante con cada día que pasa sin acceso o con un acceso muy limitado a comida, suplementos nutricionales, atención sanitaria y otros servicios y bienes básicos", ha advertido OCHA.

En este sentido, ha subrayado que las organizaciones presentes en terreno "están recibiendo informaciones de un aumento del hambre" como resultado de la confluencia del conflicto, con la pandemia, la plaga de langostas del desierto y la actual estación de carestía. Con los agricultores sin cosechar y sin que el comercio entre o salga de Tigray, "los mercados han colapsado o están cerca de hacerlo", ha precisado.

Por otra parte, los servicios de telecomunicaciones, electricidad y bancos se están retomando poco a poco y también hay problemas en el abastecimiento de agua potable.

En este sentido, la ONU ha recibido informaciones aún sin confirmar de un posible brote de cólera en la localidad de Adwa, en la zona central, a donde se ha desplazado un equipo para evaluar la situación. Además, el sistema de salud se ha desmoronado casi por completo y la OMS estima que solo el 22 por ciento de los centros de salud están operativos.

La OCHA ha reconocido su "particular preocupación" por el aumento de la información sobre casos de violencia sexual y abuso, incluidas violaciones en Tigray. "La mayoría de las víctimas dicen que los ataques fueron perpetrados por 'hombres de uniforme', en algunos de los casos a cambio de bienes básicos", ha denunciado.