Publicado 17/09/2021 10:17CET

Etiopía.- La ONU muestra su preocupación por el no retorno de cientos de camiones con ayuda humanitaria enviada a Tigray

Archivo - Un mercado en Tigray, Etiopía
Archivo - Un mercado en Tigray, Etiopía - SERGI REBOREDO / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha expresado su "preocupación" por el no retorno de cientos de camiones que transportaban ayuda humanitaria a la región etíope de Tigray (norte), escenario de enfrentamientos desde el inicio de una ofensiva militar en noviembre contra el Frente Popular para la Liberación de Tigray (norte) tras un ataque contra la principal base del Ejército en la capital regional, Mekelle.

"Preocupante. Ninguno de los 149 camiones del convoy que llegó la semana pasada a Mekelle, en Etiopía, han regresado", ha dicho la oficina de la ONU en Etiopía a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial en la red social Twitter.

Asimismo, ha subrayado que "sólo 38 de los 466 camiones que han entrado en Tigray desde el 12 de julio han regresado". "Necesitamos los camiones para entregar ayuda vital a la población en Tigray", ha manifestado, lo que ha llevado a un cruce de acusaciones entre el Gobierno y el TPLF.

En este sentido, una cuenta gubernamental etíope ha recalcado que el Ejecutivo "ha apuntado a sospechas de que el TPLF está incautando esos camiones para su logística". Por contra, el portavoz del grupo, Getachew Reda, ha recurrido igualmente a Twitter para desmentir estas acusaciones.

"Si bien compartimos su preocupación, la razón debería haber sido desvelada de forma explícita. Los conductores de los camiones de la ONU se han quejado sobre la disponibilidad de combustible, la seguridad, el acoso en puestos de control y quedar atrapados en Afar durante meses. No tiene nada que ver con el gobierno de Tigray", ha zanjado.

La ofensiva del Ejército etíope contra el TPLF arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro, Abiy Ahmed, en respuesta a un ataque del TPLF contra una base del Ejército en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.

Tras ello, las fuerzas etíopes, que contaron con el apoyo de tropas eritreas y las fuerzas especiales de Amhara, lograron tomar Mekelle e imponer una autoridad interna, si bien finalmente han terminado cediendo terreno, lo que llevó a Abiy a anunciar un alto el fuego unilateral en junio, rechazado por el TPLF, que ha expandido la ofensiva a varias regiones adyacentes.