Publicado 09/12/2020 17:23CET

Etiopía.- La ONU trata de negociar el acceso humanitario lo antes posible a Tigray tras el incidente de su equipo

Refugiados etíopes en Sudán
Refugiados etíopes en Sudán - 2020 GETTY IMAGES / BYRON SMITH

Naciones Unidas insiste en que la asistencia no debe ser discriminatoria, sino basada en las necesidades

MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

La ONU está negociando al más alto nivel con el Gobierno de Etiopía para aclarar el incidente sufrido el domingo por uno de sus equipos de seguridad en la región de Tigray y conseguir que el acuerdo para el acceso humanitario firmado el 29 de noviembre se comience a aplicar cuanto antes dado que la población lleva semanas sin recibir ayuda.

Naciones Unidas y Etiopía firmaron un acuerdo para el acceso seguro y sin restricciones a las zonas bajo control gubernamental en la región de Tigray, escenario de un conflicto entre el Ejército y las fuerzas del Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF) que comenzó el 4 de noviembre.

Antes de que los convoyes con ayuda puedan entrar en la región norteña, la ONU envió equipos de seguridad para evaluar las rutas y las condiciones de las carreteras por las que tendrá que pasar la asistencia. Uno de estos equipos fue objeto de disparos el domingo pasado, según reconoció este martes el Gobierno etíope, que le acusó de haberse saltado dos controles de seguridad y disponerse a hacer lo propio con el tercero.

"Estamos extremadamente alarmados con lo sucedido", reconoce a Europa Press Saviano Abreu, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), resaltando que los vehículos iban claramente marcados con el logo de Naciones Unidas y circulaban por rutas que habían sido acordadas de antemano.

Según ha precisado, el equipo estaba compuesto por dos conductores etíopes, dos miembros del personal nacional y otros dos expatriados que fueron detenidos en la localidad de Humera el domingo y liberados el martes en Bahir Dar, la capital de la vecina región de Amhara. "Este incidente pone de relieve la complejidad de la situación sobre el terreno dentro de Tigray", ha destacado.

Así las cosas, Abreu ha indicado que ahora mismo hay contactos al más alto nivel, incluidos el secretario general, Antonio Guterres, y el primer ministro, Abiy Ahmed, para "lograr que el acuerdo se materialice lo antes posible" puesto que el retraso tiene un "coste vital" dado que la población de Tigray lleva semanas esperando "asistencia y nuestros suministros ya se están agotando".

ASISTENCIA BASADA EN LAS NECESIDADES

Actualmente, ha añadido, se está trabajando en "detalles operativos adicionales, incluidas las condiciones de seguridad", antes de que los convoyes con ayuda puedan llegar a Tigray. Además, ha precisado, la ONU quiere asegurarse de que "la asistencia se base estrictamente en las necesidades de la población y se lleve a cabo de conformidad con los principios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia".

"Las personas afectadas por el conflicto deben recibir asistencia sin distinción de ningún tipo, salvo la urgencia de sus necesidades", ha recalcado Abreu, que ha pedido una vez más con urgencia a todas las partes en el conflicto que "permitan un acceso humanitario incondicional, sin trabas y seguro a toda la región".

Por el momento no hay datos sobre el balance de muertos y heridos que ha dejado el conflicto. Según una primera evaluación de las organizaciones humanitarias presentes en la región, unas 950.000 personas se han visto desplazadas, mientras que cerca de 50.000 etíopes han llegado al este de Sudán, el 45 por ciento de ellos niños, de acuerdo a los datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

En su último informe, el organismo subraya que "la situación humanitaria se sigue deteriorando" en Tigray. La falta de suministros básicos como comida, agua, combustible o dinero en efectivo "llevan a una inminente catástrofe humanitaria", precisa.

Además, ante la falta de agua y saneamiento y de servicios sanitarios las organizaciones humanitarias presentes en Tigray alertan del creciente riesgo de enfermedades relacionadas con el agua así como de la COVID-19, entre otras.

Los servicios médicos y de salud rutinarios, como los test y las campañas de sensibilización para la prevención y el tratamiento del coronavirus están interrumpidos desde el inicio del conflicto, destaca la OCHA, que alerta de que las instalaciones sanitarias en Tigray "necesitan apoyo para atender a los heridos y los hospitales se están quedando sin medicamentos y suministros para cuestiones rutinarias".