Publicado 01/12/2021 03:40CET

Etiopía.- El primer ministro etíope considera que el TPLF está "derrotado" y le invita a que se rinda

Archivo - El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed
Archivo - El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed - MISTRULLI/FOTOGRAMMA/ROPI / ZUMA PRESS / CONTACTOP

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, considera que las tropas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) están "derrotadas" y ha invitado al grupo a retirarse del conflicto armado para evitar más bajas.

"Sabiendo que está derrotado, está dirigida por alguien que no tiene visión o un plan claro", ha señalado Abiy en alusión a las fuerzas rebeldes, recoge el portal etíope de noticias Borkena'.

La televisión estatal EBC ha publicado unas imágenes del primer ministro visitando a uno de los batallones en el frente, ante los que ha reclamado la victoria del Ejército nacional apenas una semana después de que él mismo asumiera el mando de las operaciones militares.

"La guerra ha terminado", ha aseverado Abiy, que ha instado a los combatientes del TPLF, especialmente los más jóvenes, a que se retiren. "El grupo terrorista TPLF ha sido completamente derrotado, y es sólo cuestión de tiempo para concluir con éxito la lucha", ha dicho.

"Etiopía luchará contra cualquier enemigo que saquee, mate, viole y destroce", ha zanjado el mandatario etíope, quien tomó el liderazgo del Ejército bajo el compromiso de acabar de forma rápida y victoriosa con las amenazas de las fuerzas rebeldes.

En los últimos días se han sucedido los anuncios por parte del Ejército nacional relativos a la reconquista de algunos territorios del país, arrebatando así el control de estos al TPLF.

Abiy, que fue galardonado en 2019 con el Premio Nobel de la Paz por el acuerdo alcanzado con Eritrea, se unió al Ejército para defender al país "de los enemigos internos y externos", al tiempo que hizo un llamamiento a los etíopes para que se unieran a las Fuerzas Armadas para hacer frente a los avances den TPLF.

El conflicto en Etiopía comenzó el 4 de noviembre de 2020 cuando el primer ministro ordenó una ofensiva militar en represalia por el ataque a la base del Ejército en Mekelle tras meses de tensiones entre el TPLF y el Gobierno central en torno al aplazamiento de las parlamentarias, finalmente celebradas en junio y en las que Abiy logró una victoria aplastante ante los llamamientos al boicot y la falta de votación en varias zonas --entre ellas Tigray-- por la inseguridad.

Sin embargo, el TPLF logró importantes avances en junio que le permitieron recuperar Mekelle, tras lo que Abiy anunció un alto el fuego unilateral citando motivos humanitarios, rechazado por el grupo, que expandió su ofensiva a las adyacentes regiones de Amhara y Afar, haciendo temer una propagación de la guerra al resto del país.