Publicado 02/08/2021 13:59CET

Etiopía.- El TPLF recalca que continuará combatiendo hasta que se cumplan sus exigencias para un alto el fuego en Tigray

Archivo - Desplazados y refugiados por el conflicto en Tigray (Etiopía)
Archivo - Desplazados y refugiados por el conflicto en Tigray (Etiopía) - BYRON SMITH / GETTY IMAGES - Archivo

MADRID, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un comandante del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) ha recalcado este lunes que el grupo continuará combatiendo hasta que se cumplan sus exigencias para la declaración de un alto el fuego, en rechazo del decretado a finales de junio de forma unilateral por el Gobierno etíope en la región de Tigray (norte).

Tsadkan Geberensae, un antiguo jefe del Ejército etíope, ha indicado en declaraciones concedidas a la cadena de televisión británica que entre las exigencias figuran la retirada del bloque contra la región y un acuerdo para un diálogo "inclusivo" para impulsar una solución política a la crisis.

Asimismo, ha subrayado que las autoridades etíopes deben poner fin a la "persecución" contra miembros de la comunidad tigriña y liberar a los presos políticos, antes de acusar al primer ministro, Abiy Ahmed, de privilegiar la vía militar para abordar la crisis en la región.

"Lamento que esto haya pasado", ha dicho Tsadkan, quien ha incidido en que "se podría haber evitado", antes de agregar que está "contento" porque "el pueblo de Tigray ha luchado y está en posición de reclamar su posición de derecho en la región".

El vice primer ministro y ministro de Exteriores de Etiopía, Demeke Mekonen, acusó el viernes al TPLF de "perder la oportunidad de la paz" al rechazar el alto el fuego unilateral, en medio de una expansión de los combates a las adyacentes regiones de Afar y Amhara, que han emitido en respuesta llamamientos a su población para armarse y hacer frente al TPLF.

La ofensiva del Ejército etíope contra el TPLF arrancó el 4 de noviembre por orden del primer ministro en respuesta a un ataque del TPLF contra una base del Ejército en la capital regional, Mekelle, que se saldó con la muerte de un importante número de militares etíopes.

Tras ello, las fuerzas etíopes, que contaron con el apoyo de tropas eritreas y las fuerzas especiales de Amhara, lograron tomar Mekelle e imponer una autoridad interna, si bien finalmente han terminado cediendo terreno, lo que llevó a Abiy a anunciar el alto el fuego aduciendo razones humanitarias.