Publicado 17/04/2020 14:02:22 +02:00CET

Europa.- Las ONG de rescate critican los puertos cerrados y la inacción europea que está cobrándose vidas

Europa.- Las ONG de rescate critican los puertos cerrados y la inacción europea
Europa.- Las ONG de rescate critican los puertos cerrados y la inacción europea - HANNAH WALLACE/MSF - Archivo

MSF y SOS Mediterranée ponen fin a su operación de rescate conjunto en el Mediterráneo

MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las ONG que llevan a cabo operaciones de rescate en el Mediterráneo han criticado duramente este viernes a los países europeos, y sobre todo a Italia y Malta, por su política de puertos cerrados, denunciando que con su actuación de la última semana se han perdido vidas y se han puesto otras en peligro.

"Doce personas han perdido sus vidas debido a la acción y la inacción europea en el Mediterráneo", ha denunciado la ONG Sea-Watch, subrayando que pese a que se alertó a las autoridades de Malta, Italia, Libia, Portugal y Alemania así como a Frontex de un grupo de 55 personas en problemas --que resultaron ser 63-- en el mar "optaron por dejar que doce de ellas murieran de sed y se ahogaran mientras se orquestaba la devolución forzosa de los supervivientes a Libia, un lugar de guerra, tortura y violación".

En un comunicado, la ONG ha asegurado que tanto ellos como Alarm Phone y Mediterranea "movilizaron todos sus esfuerzos para evitar estas muertes en vano". "Intentamos movilizar el rescate de las 63 personas cuando aún estaban vivas pero fallamos. Fallamos porque los actores europeos estaban decididos a dejarlas morir", ha lamentado.

Sea-Watch ha hecho una reconstrucción de los hechos ocurridos la semana pasada, desde que el barco que partió de Libia pidió auxilio la noche del 10 al 11 de abril hasta que los migrantes que aún estaban a bordo fueron rescatados por un pesquero junto a las aguas de Malta y llevados de vuelta al país norteafricano el martes 14 de abril.

Supervivientes han contado a la ONG que tres personas saltaron al agua y se ahogaron para intentar llegar a un carguero al que las autoridades de Malta pidieron que se aproximara a la embarcación, mientras que otras cuatro también se ahogaron tras saltar al mar por desesperación. A Libia llegaron 56 personas así como los cuerpos de otras cinco que murieron en la travesía de hambre y deshidratación, mientras que se cree que otras siete permanecen desaparecidas.

Mediterranea también ha publicado un largo comunicado en el que denuncia la "Semana Santa de vergüenza" y se hace eco no solo de este caso, sino de los rescates llevados a cabo por el barco 'Alan Kurdi' de Sea-Eye --que rescató a 156 personas en dos operaciones-- y el realizado por el barco español 'Aita Mari', que rescató a otras 47 de una embarcación en problemas. Los dos barcos han visto denegado un puerto seguro para desembarcar.

"Los gobiernos europeos, con Italia y Malta a la cabeza, usan la peor retórica para justificar el cierre de puertos: citan la pandemia global, la emergencia sanitaria como motivación, como si esto les permitiera violar todos los Derechos Humanos y la obligación de rescatar en el mar, y están poniendo una vez más a seres humanos unos contra otros", ha lamentado Mediterranea. "Al contrario, este debería haber sido un tiempo para afirmar el valor de la solidaridad con más fuerza", ha agregado la ONG.

MSF Y SOS MEDITERRANEE CESAN SU COLABORACIÓN

También han publicado sendos comunicados de repulsa con los últimos acontecimientos y decisiones tanto Médicos Sin Fronteras (MSF) como SOS Mediterranée que, además, han aprovechado para anunciar el fin de su operación de rescate conjunto en el Mediterráneo.

"Como organización médico-humanitaria de emergencia que responde a la COVID-19 en Europa y otros contextos, MSF comprende los serios desafíos que presenta la pandemia", ha afirmado la responsable de operaciones de MSF, Annemarie Loof. "Pero salvaguardar el bienestar de los que están en tierra y cumplir el deber de salvar vidas en el mar no son principios excluyentes", ha sostenido.

Loof ha denunciado que "la petición de Alemania a las ONG para que cesen las actividades de búsqueda y rescate, y las decisiones de Italia y Malta de cerrar sus puertos a las personas rescatadas, son discriminatorias y desproporcionadas". "Nos preocupa que los estados estén instrumentalizando las medidas de control de la pandemia para justificar violaciones del Derecho Internacional y los principios humanitarios, dejando a los más vulnerables morir en la frontera con Europa", ha afirmado.

"Aunque reconocemos plenamente la situación de extrema dificultad a la que se enfrentan actualmente los estados durante esta pandemia, las preocupaciones de salud pública y las medidas de contención no deberían tomarse a costa de cualquier operación de salvamento que siguen siendo obligatorias en el marco del Derecho Internacional del Mar", ha defendido por su parte SOS Mediterranée.

En cuanto a su decisión de no seguir cooperando, las dos ONG han explicado que tienen visiones diferentes respecto a la situación actual. Según Loof, "SOS Méditerranée creía necesaria una mayor garantía por parte de los estados respecto a un lugar de seguro para desembarcar antes de navegar" mientras "para MSF, el imperativo humanitario de actuar era inmediato, con o sin tales garantías".

"No podíamos esperar con un barco de búsqueda y rescate totalmente equipado --el 'Ocean Viking'-- en el puerto, ya que las personas continúan huyendo de Libia y corren el riesgo de ahogarse", ha destacado la jefa de operaciones de la ONG. Por ello, "a pesar de reconocer que los intentos de los gobiernos de exacerbar las barreras existentes para nuestra misión fue un verdadero dilema, hemos tomado la difícil decisión de poner fin a nuestra colaboración con SOS Mediterranée", ha explicado.

Por su parte, esta ONG ha expresado su "tristeza" por la decisión de su hasta ahora socia y ha resaltado la buena colaboración de los últimos años. "Esto no afecta nuestra capacidad ni nuestra determinación de reanudar las operaciones de salvamento con el 'Ocean Viking' tan pronto como sea posible", ha asegurado el director de operaciones de SOS Mediterranée, Frédéric Penard.

"Esta sigue siendo nuestra obligación como ciudadanos, como europeos y como marinos mientras la desesperada realidad en el Mediterráneo central está dejando a hombres, mujeres y niños que huyen de Libia sin apenas opciones de supervivencia", ha añadido, al tiempo que ha insistido en la necesidad de "abrir un diálogo urgente con los estados europeos y a apoyar todos escenarios legales posibles e innovadores para que todos podamos atender este desafío juntos".