Publicado 20/08/2020 09:37CET

Europa.- La ONU insta a reforzar de forma "urgente" los rescates en el Mediterráneo tras el peor naufragio de 2020

Migrants in Spain
Migrants in Spain - Jesus Merida/SOPA Images via ZUM / DPA - Archivo

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) han condenado la "trágica" muerte de al menos 45 migrantes y refugiados tras el peor naufragio registrado frente a las costas de Libia en lo que va de año y han considerado "urgente" reforzar las labores de búsqueda y rescate en el Mediterráneo.

Más de 300 personas han fallecido en 2020 intentando alcanzar las costas del sur de Europa, aunque las agencias de la ONU advierten de que la cifra sería "mucho mayor", ya que está basada únicamente en estimaciones y en relatos de los supervivientes.

A través de estos relatos se ha conocido la magnitud de un naufragio ocurrido el 17 de agosto cerca de Libia. Treinta y siete migrantes que viajaban a bordo de la embarcación --en su mayoría de Senegal, Malí, Chad y Ghana-- han explicado que viajaban junto a 45 personas más, entre ellos cinco niños, cuando el motor explotó frente a las costas de Zuara.

ACNUR y la OIM han instado a los gobiernos a "revisar" su actual política, teniendo en cuenta que hay una "necesidad urgente" de reforzar los trabajos de búsqueda y rescate para poder atender a embarcaciones en peligro. Sin este refuerzo, han avisado, se avecinan más "desastres".

A día de hoy son las ONG las que han asumido la responsabilidad de estos rescates --"un papel crucial para salvar vidas" en opinión de las dos agencias--, por lo que desde la ONU confían en que al menos no se impongan a "restricciones legales y logísticas" a su labor.

La pandemia tampoco debería suponer una "excusa" para limitar el acceso de personas necesitadas de protección internacional, ya que el derecho a solicitar asilo prevalece sobre cualquier otra posible consideración, han subrayado las dos agencias.

Asimismo, la OIM y ACNUR han mostrado su "profunda preocupación" por los reiterados retrasos en el desembarco de migrantes rescatados, "inaceptables y que ponen vidas en peligro", recordando que este año han llegado algo más de 17.000 migrantes a Italia y Malta, tres veces menos que en 2019 y una cifra "manejable" si entrase en juego la solidaridad europeo.

LIBIA NO ES UN PUERTO SEGURO

El desembarco, según la OIM y ACNUR, tampoco debería llevarse a cabo en Libia en ningún caso, puesto que no está considerado un puerto seguro. El país vive sumido en el caos desde 2011, marcado por la inseguridad y por la falta de una administración efectiva que controle el país.

Las organizaciones estiman que más de 7.000 migrantes y refugiados han sido devueltos a Libia en lo que va de año, bien por parte de los guardacostas locales o por barcos comerciales que han efectuado rescate en alta mar. Quienes regresan a Libia terminan en centros de detención, a merced de posibles abusos.

Además, "la inestabilidad y la falta de seguridad en Libia permite que contrabandistas, traficantes y criminales en general actúen con impunidad mientras se aprovechan de migrantes y refugiados vulnerables", han añadido.