Una experta apunta que Rusia no intervendrá militarmente pero apoyará a Maduro por vías "más baratas"

Publicado 28/03/2019 17:34:20CET
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   MADRID, 28 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El Gobierno de Vladimir Putin no intervendrá militarmente en Venezuela porque sería demasiado costoso, pero tratará de apoyar a Nicolás Maduro "de todas las formas posibles y más baratas", en opinión de la investigadora del Real Instituto Elcano Mira Milosevich-Juaristi.

Milosevich ha argumentado que "Venezuela no es Siria" para Rusia, porque Siria es su "vecino cercano", mientras que Venezuela no lo es y sería muy cara una intervención, durante la presentación del documento de trabajo de Elcano 'Rusia en América Latina', en la Casa América junto al también investigador Carlos Malamud y el subdirector general del área en el Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Jorge Urbiola.

   El estudio sostiene que, en los últimos años, y sobre todo a raíz de la anexión de Crimea y el alejamiento de la UE, Rusia ha visto en América Latina una oportunidad para "aparentar ser una gran potencia" e "irritar a Estados Unidos", si bien en el conjunto del continente su influencia es limitada. Que esa influencia pueda aumentar o no, ha dicho Malamud, dependerá de cómo se resuelva la crisis venezolana.

   Los expertos han señalado, eso sí, que Rusia es un actor importante a tener en cuenta en Venezuela, como demuestra la reciente reunión entre el enviado especial de Estados Unidos para el país, Elliott Abrams, con el viceministro ruso Sergei Riabkov, o el mero hecho de que tanto Rusia como China impusieran su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU al debatir sobre este país.

   Que Moscú quiere dejar claro su papel lo demuestra el hecho de que un centenar de militares rusos aterrizasen la semana pasada en Venezuela, no en una opaca base militar, sino en el aeropuerto comercial de Maqueitía. "Precisamente se quería hacer público el apoyo efectivo de la Rusia de Putin a la Venezuela de Maduro", ha dicho Malamud.

   Los expertos han descrito un intento de influencia de Rusia en América Latina no basado en la cercanía ideológica, como antes de la caída del muro, sino en los intereses. Y, dentro de ellos, principalmente el interés político de que Estados Unidos no sea la única potencia, incluso por encima del interés económico, que también existe, de encontrar mercados para sus productos.

   Para ello, Rusia ha alentado viajes, ha fomentado coordinación en organismos multilaterales, ha suprimido visados para los visitantes de los países iberoamericanos, ha potenciado sus medios de comunicación en español y, sobre todo, ha usado la política energética, especialmente la petrolera estatal Rosneft.

DEUDA CON MOSCÚ Y CON ROSNEFT

   Según las cifras que se han dado en el acto, de los 6.000 millones de dólares de deuda que Venezuela tiene con Rusia, la mitad corresponde a deuda con la petrolera. Se da, además, la circunstancia de que su presidente, Igor Sechin, es muy cercano a Putin e incluso un posible candidato a sucederlo, han explicado.

   Sin embargo, las cifras demuestran que, económicamente, tiene mucho más peso China que Rusia: la deuda de Caracas con Pekín asciende a 17.000 millones de dólares. Además, los expertos han señalado que Pekín tiene un enfoque diferente, primando los intereses económicos sobre los políticos y, por ese motivo, está teniendo contactos con la oposición venezolana, porque quieren asegurarse que cobrarán la deuda en cualquier escenario.

   Por ese mismo motivo, han apuntado que Rusia y China pueden ser socios estratégicos, pero no llegarán a ser aliados como actor internacional. "China necesita estabilidad en todas las regiones del mundo para sus negocios y Rusia cada dos por tres enreda algo", ha dicho Milosevic.

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