Publicado 16/06/2020 18:33CET

Expertos de la ONU dicen que la anexión de zonas de Cisjordania por parte de Israel crearía "un apartheid del siglo XXI"

O.Próximo.- Expertos de la ONU dicen que la anexión de zonas de Cisjordania crea
O.Próximo.- Expertos de la ONU dicen que la anexión de zonas de Cisjordania crea - Ilia Yefimovic/dpa - Archivo

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de expertos de Naciones Unidas han criticado este martes los planes de Israel para anexionar zonas de Cisjordania, incluido el valle del Jordán, y han indicado que "supone una visión de un Apartheid del siglo XXI" y "violará un pilar del Derecho Internacional".

"La anexión del territorio ocupado es una violación grave de la Carta de la ONU y las Convenciones de Ginebra, además de contraria a la norma fundamental afirmada muchas veces por el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU de que la adquisición de territorio por la guerra o la fuerza es inadmisible", han sostenido.

"La comunidad internacional ha prohibido la anexión precisamente porque incita guerras, devastación económica, inestabilidad política, abusos sistemáticos de los Derechos Humanos y un sufrimiento humano generalizado", han señalado en su carta.

Así, han subrayado que los planes que baraja el Ejecutivo israelí suponen la anexión de cerca del 30 por ciento de Cisjordania y han agregado que "fue apoyada por el Plan para la Prosperidad", conocido como 'acuerdo del siglo' y propuesto en enero por Estados Unidos.

Los expertos han recordado que la ONU "ha dicho en muchas ocasiones que los 53 años de ocupación israelí son la fuente de profundas violaciones de los Derechos Humanos contra el pueblo palestino", incluidas confiscación de tierras y recursos naturales, violencia a manos de colonos, leyes de planificación discriminatorias, demoliciones de viviendas, traslado forzoso de población, uso excesivo de la fuerza y torturas, entre otras.

"Los defensores de los Derechos Humanos palestinos e israelíes que apuntan pacíficamente a estas violaciones son difamados, criminalizados o etiquetados como terroristas", han resaltado, antes de añadir que "ante todo, la ocupación israelí ha significado la negativa al derecho de autodeterminación de los palestinos".

De esta forma, han argüido que "estas violaciones de los Derechos Humanos sólo se intensificarán tras la anexión" y han indicado que "lo que quedará de Cisjordania será un bantustán palestino, islas de tierras desconectadas y completamente rodeadas por Israel sin conexión territorial con el mundo exterior".

"Israel ha prometido recientemente que mantendrá un control de seguridad permanente entre el mar Mediterráneo y el río Jordán, por lo que la mañana posterior a la anexión será la cristalización de una realidad ya injusta: dos pueblos viviendo en el mismo espacio, gobernados por el mismo Estado, pero con derechos profundamente desiguales", han explicado.

"ESTA VEZ DEBE SER DIFERENTE"

Los expertos han hecho hincapié en que Israel "anexionó territorio ocupado en dos ocasiones", en referencia a Jerusalén Este y los Altos del Golán y que en esos momentos el Consejo de Seguridad de la ONU "describió inmediatamente las anexiones como ilegales, pero no adoptó medidas significativas para oponerse a las acciones de Israel".

"De forma similar, el Consejo de Seguridad ha criticado en repetidas ocasiones los asentamientos (...) pero el desafío de Israel de estas resoluciones y su atrincheramiento en los asentamientos ha quedado sin respuesta por parte de la comunidad internacional", han lamentado.

Por ello, han dicho que "esta vez debe ser diferente" y han puntualizado que "la comunidad internacional tiene las solemnes responsabilidades legales y políticas de defender un orden internacional fundamentado en normas y oponerse a las violaciones de los Derechos Humanos y los principios fundamentales del Derecho Internacional".

Los expertos han recordado que "los estados tienen el deber de no reconocer, ayudar o apoyar a otro estado en ningún tipo de actividad ilegal, como la anexión o la creación de asentamientos civiles en territorios ocupados". "Las lecciones del pasado son claras: las críticas sin consecuencias no impedirán la anexión ni pondrán fin a la ocupación", han advertido.

Así, han indicado que estas medidas "deben ser adoptadas de conformidad con el Derecho Internacional y ser proporcionadas, efectivas, sujetas a revisión regular, consistentes con los Derechos humanos (...), destinadas a dar marcha atrás las anexiones y lograr una conclusión justa y duradera al conflicto y la ocupación".

"Palestinos e israelíes no merecen menos", han manifestado, al tiempo que han expresado su "profundo pesar" por el "papel de Estados Unidos a la hora de apoyar e incitar los planes ilegales de Israel para anexionar más territorio ocupado".

"En muchas ocasiones durante los últimos 75 años, Estados Unidos ha jugado un papel importante para hacer avanzar los Derechos Humanos. En esta ocasión, debería oponerse de forma firme a una inminente violación de un principio fundamental del Derecho Internacional en lugar de ser cómplice activo de esta violación", han remachado.

EL PLAN DE ANEXIÓN

Los planes del Ejecutivo israelí, que sopesa poner en marcha a partir de julio, han provocado una firme respuesta desde la Autoridad Palestina, cuyo presidente, Mahmud Abbas, anunció la ruptura de todos los acuerdos con Israel y Estados Unidos, incluidos los de seguridad.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó el lunes que estos planes podrían ser aplicados "por etapas", al tiempo que incidió en que se trata de "una oportunidad histórica", según la cadena de televisión israelí Channel 13.

El primer ministro, que hizo estas declaraciones durante una visita de militares en la reserva, manifestó además que el Gobierno de Estados Unidos ha pedido que el plan sea respaldado por los ministros de Defensa y Exteriores, Benjamin Gantz y Gabi Ashkenazi, respectivamente.

El 'acuerdo del siglo' señala a Jerusalén como la capital "indivisible" de Israel, que retendría el control de las colonias judías y del valle del Jordán, mientras que Palestina tendría su capital en una zona de Jerusalén Este ubicada fuera de la barrera de seguridad instalada por Israel. Asimismo, niega el derecho al retorno a los refugiados palestinos.

El plan de anexión es además parte del acuerdo entre Netanyahu y Gantz para la formación de un Gobierno de unidad, que contempla que desde el 1 de julio se pueda presentar a votación "el acuerdo alcanzado con Estados Unidos sobre la aplicación de la soberanía (en Cisjordania) para la aprobación del Gobierno y el Parlamento".