Publicado 10/06/2020 15:34CET

La expresidenta de Malaui Joyce Banda dice que no hay casos de coronavirus en el país y acusa al Gobierno de "fingir"

Coronavirus.- La expresidenta de Malaui Joyce Banda dice que no hay casos en el
Coronavirus.- La expresidenta de Malaui Joyce Banda dice que no hay casos en el - Robin Utrecht/SOPA Images via ZU / DPA - Archivo

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

La expresidenta de Malaui Joyce Banda ha afirmado que el país no ha registrado aún casos de coronavirus y ha acusado al Gobierno de publicar datos falsos para sacar réditos políticos de la pandemia, apenas unos meses después de asegurar que el Ejecutivo estaba ocultando contagios.

"Escuchamos noticias de una pandemia de coronavirus en el mundo y damos gracias a Dios por favorecer a nuestro país, ya que no lo tenemos aquí, lo están fingiendo", ha dicho, antes de pedir al Gobierno que devuelva los fondos entregados a distintas organizaciones para la lucha contra la COVID-19, según ha informado el portal de noticias Malaui24.

"Pedimos que todos los fondos enviados a Malaui en nombre del coronavirus sean entregados a sus propietarios y usados para proyectos de desarrollo", ha sostenido la exmandataria, que apoya al opositor Lazarus Chakwera de cara a la repetición de las presidenciales de 2019, anuladas por irregularidades.

Banda indicó en marzo, cuando las autoridades no habían confirmado aún casos de coronavirus en el país, que el Gobierno estaba ocultando cifras de contagios y alertó de que la comunidad internacional podría no entregar fondos a Malaui por esta supuesta falta de transparencia.

Las autoridades de Malaui han confirmado hasta la fecha 443 casos de coronavirus, con cuatro fallecidos, según datos facilitados por los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), dependientes de la Unión Africana (UA).

La expresidenta, la primera mujer en acceder al cargo en el país africano, perdió las elecciones de 2014 frente al actual mandatario, Peter Mutharika, y abandonó el país ante las acusaciones de abuso de poder y blanqueo de dinero, que ella niega.

Banda regresó a Malaui en abril de 2018 después de pasar más de tres años en el exilio autoimpuesto debido a las denuncias por corrupción a raíz del 'Cashgate', un escándalo de corrupción en el que altos funcionarios del Gobierno desviaron millones de dólares de las arcas estatales.

Por su parte, Mutharika ha resaltado que las autoridades están intentando contener la propagación del virus y ha criticado a diversos políticos por socavar estos trabajos.

"Nuestra lucha contra el coronavirus está siendo socavada por la política y los políticos. Los tribunales impidieron que entráramos en confinamiento", ha lamentado, en referencia al fallo del Tribunal Supremo a finales de abril bloqueando la medida por la falta de protecciones a la población más desfavorecida.

"Los mismos tribunales quieren que celebremos elecciones. Ahora hay una situación que incita a todo el mundo a hacer campaña y que debilita el distanciamiento social", ha manifestado. Los actos de campaña están contando con la presencia de miles de personas.

MÁS PREOCUPACIÓN POR EL HAMBRE

Un sondeo realizado recientemente por el Instituto para Opinión Pública e Investigación publicado recientemente recoge que el 82 por ciento de la población del país está más preocupada por el hambre que por la pandemia.

"Nuestros resultados también muestran que la población apoya que las elecciones sean celebradas, a pesar del riesgo de coronavirus", ha dicho Boniface Dulanithe, director de investigación del organismo, tal y como ha recogido el diario 'Nyasa Times'.

El Parlamento aprobó el martes el 23 de junio como fecha para la repetición de las elecciones, anuladas por el Tribunal Constitucional en febrero a causa de las irregularidades detectadas en la votación, en la que Mutharika había obtenido la reelección.

La comisión electoral ha recibido hasta la fecha las candidaturas de Mutharika --respaldada por el Partido Progresista Democrático (DPP) y el Frente Democrático Unido (UDF)-- y la de Chakwera, líder del Partido del Congreso de Malaui (MCP), quien concurre con el actual vicepresidente, Saulos Chilima, como 'número dos'.

Mutharika llegó al poder en 2014 y se le atribuye el mérito de mejorar las infraestructuras y reducir la inflación, pero en los últimos tiempos ha hecho frente a acusaciones de corrupción y de beneficiar a las regiones rurales, donde tiene su nicho electoral.