Publicado 19/02/2026 12:24

Fallece Rawa, la hembra de tapir malayo de Bioparc Fuengirola

Rawa con su cría Tari en Bioparc Fuengirola
Rawa con su cría Tari en Bioparc Fuengirola - BIOPARC FUENGIROLA

FUENGIROLA (MÁLAGA), 19 (EUROPA PRESS)

Bioparc Fuengirola ha informado del fallecimiento de Rawa, la hembra de tapir malayo (Tapirus indicus), una especie en peligro de extinción y uno de los animales más emblemáticos del parque, ubicado en el municipio malagueño de Fuengirola.

Su pérdida supone un momento especialmente emotivo para el equipo humano que la ha acompañado durante años y que, en los últimos meses, volcó todos sus esfuerzos en asegurar su calidad de vida tras el diagnóstico de una enfermedad renal crónica, han indicado desde Bioparc Fuengirola en un comunicado.

Así, han recordado que hace varios meses, el equipo comenzó a detectar una pérdida de peso progresiva en Rawa. Ante esta señal, se activó un exhaustivo protocolo veterinario que incluyó diversas pruebas diagnósticas y analíticas. Los resultados confirmaron un fallo renal, una patología compleja y de difícil evolución en esta especie, que en la mayoría de los casos presenta un desenlace irreversible.

"Durante todos estos años, los controles preventivos realizados a Rawa siempre reflejaron un excelente estado de salud. Este tipo de patologías pueden aparecer de forma repentina y, en ocasiones, evolucionan con rapidez pese a los seguimientos habituales", han resaltado desde el equipo técnico.

Desde el primer momento, la prioridad fue clara: garantizar el máximo bienestar de Rawa durante el tiempo que la enfermedad lo permitiera. Para ello, se intensificó el seguimiento clínico y el trabajo coordinado entre veterinarios y cuidadores, reforzando los cuidados diarios, adaptando su dieta y ajustando los tratamientos para mantener su estabilidad el mayor tiempo posible.

Uno de los aspectos más relevantes de este seguimiento ha sido la monitorización continua del ejemplar gracias al avanzado entrenamiento veterinario desarrollado durante años con los tapires malayos. Este trabajo previo permitió realizar pruebas como ecografías, radiografías, controles analíticos o mediciones de tensión sin necesidad de anestesia ni situaciones de estrés, algo especialmente importante en animales de gran tamaño y sensibilidad.

Paralelamente, se reforzaron los controles ambientales y de calidad que forman parte del manejo habitual en Bioparc, con el objetivo de descartar cualquier factor externo que pudiera estar influyendo en la evolución de la enfermedad.

Según han explicado los veterinarios, un alto porcentaje de las muertes registradas en tapires malayos está asociado a patologías renales, lo que apunta a una posible predisposición de la especie.

Este tipo de información resulta clave para seguir mejorando el conocimiento médico y los protocolos de cuidado de un animal aún poco estudiado.

Todo el proceso ha estado coordinado con el Programa Europeo de Especies en Peligro (EEP) de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA), contribuyendo a ampliar la base de conocimiento sobre el tapir malayo. La experiencia acumulada por Bioparc Fuengirola en el manejo y reproducción de esta especie lo ha consolidado como uno de los centros de referencia en Europa. Fruto de este trabajo fue el nacimiento el pasado año de Tari, la cría de Rawa y Mekong, un hito que supuso una gran esperanza para la conservación de esta especie.

El fallecimiento de Rawa supone una pérdida significativa a nivel conservacionista. Sin embargo, el seguimiento realizado durante estos meses permitirá extraer información valiosa que contribuirá a mejorar el cuidado y la protección del tapir malayo en el futuro.

"Desde el diagnóstico, nuestra prioridad fue asegurar la mejor calidad de vida posible para Rawa. El seguimiento que hemos realizado también permitirá avanzar protocolos de cuidado para una especie aún poco estudiada. Reforzamos el cuidado y la conservación del tapir malayo", han apuntado.

El tapir malayo está catalogado como especie en peligro de extinción debido principalmente a la pérdida acelerada de su hábitat en el sudeste asiático. La deforestación y la fragmentación de los ecosistemas están reduciendo drásticamente sus poblaciones silvestres, haciendo más necesario que nunca el trabajo conjunto entre instituciones para su conservación.

Desde Bioparc Fuengirola han valorado "la dedicación y sensibilidad de los equipos de veterinaria y cuidadores, cuyo compromiso diario permite no solo ofrecer el máximo bienestar a cada animal, sino también generar conocimiento que ayude a proteger a las especies más amenazadas del planeta".

Por último, han señalado que Rawa "deja un legado que trasciende su historia individual: el de contribuir al avance en el cuidado de su especie y reforzar el compromiso con su conservación".

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