Publicado 19/12/2019 06:46CET

Filipinas.- Un tribunal de Filipinas condena a cadena perpetua a los cabecillas de la matanza de Maguindanao

MADRID, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal de Filipinas ha sentenciado a cadena perpetua este jueves a dos de los principales miembros de una influyente familia filipina por estar detrás del asesinato en 2009 de 58 personas, entre las que estaban 32 periodistas y líderes políticos rivales, en lo que se conoció como la matanza de Maguindanao, una provincia musulmana en el sur del archipiélago.

El Tribunal de Primera Instancia de la ciudad de Quezón ha declarado culpables a Datu Andal Ampatuan Junior y a su hermano Zaldy Ampatuan a cadena perpetua sin posibilidad de estar en libertad condicional.

Ambos se encuentran entre las más de 100 personas que han sido juzgadas por la matanza que el 23 de noviembre de 2009 se cometió contra la familia del que era entonces candidato a la Gobernación de Maguindanao, Esmael Mangudadatu, que viajaba en un convoy junto a seguidores y periodistas. La comitiva fue interceptada por un "ejército popular" contratado por los Ampatuan, tal y como han denunciado desde diferentes ONG como Human Right Watch (HRW).

Mangudadatu, que perdió a su mujer en el crimen, había desafiado el alcalde de Datu Unsay, Andal Ampatuan Junior, el ya condenado hijo del gobernador de Maguindanao, Andal Ampatuan, a quien esperaba también derrotar en las elecciones.

El juicio, ha recordado el diario filipino 'Phil Star', comenzó en enero de 2010 y en él han participado unos 134 testigos, que han confirmado no sólo haber escuchado los planes de los Ampatuan para cometer estos asesinatos, sino también haber presenciado cóom mataban a algunas de las víctimas y se ordenaba enterrar los cadáveres que luego se encontraron en Maguindanao.

El caso de Maguindanao se ha prolongado durante una década en parte debido a la gran cantidad de víctimas y testigos a los que han recurrido tanto la defensa como la acusación.

80 SOSPECHOSOS SIGUEN LIBRES

Horas antes de que se supiera la decisión del tribunal, HRW denunció que las autoridades filipinas seguían sin tomar acciones legales contra 80 sospechosos de haber participado en la masacre de Maguindanao.

"Las familias de las víctimas y testigos de Maguindanao estarán en riesgo mientras los sospechosos permanezcan libres", denunció el subdirector para Asia de HRW, Phil Robertson, haciendo referencia a los tres testigos del caso que han sido asesinados desde entonces y por los cuales nadie ha sido detenido.

En ese sentido, Robertson insistió que "independientemente" de las decisiones que la Justicia tome, ahora ya se sabe que los cabecillas han sido condenado a cadena perpetua, "las autoridades filipinas deben detener a varias docenas más de sospechosos que aún se encuentran en libertad".

Entre los sospechosos que no han sido arrestados hay 14 miembros de la poderosa e influyente familia Ampatuan. La Policía ha asegurado que continúa teniendo problemas para localizar al resto de sospechosos, pues muchos de ellos han huido con los grupos rebeldes que se asientan en el sur del archipiélago filipino.

Las víctimas y sus abogados han denunciado amenazas y presiones desde que comenzase el juicio en 2010, algunas incluso, como ha alertado la ONG, han tenido que buscar cobijo fuera de Filipinas.