Un fiscal argentino imputa al presidente Macri por pedir el rescate de Argentina al FMI

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Publicado 05/09/2018 15:19:43CET

   Argumenta "abuso de autoridad y violación del deber de funcionario público" al no haber sometido la petición al debate

   MADRID, 5 Sep. (OTR/PRESS) -

   El fiscal argentino Jorge di Lello ha imputado al presidente del país Mauricio Macri y a varios miembros de su Gabinete por solicitar el rescate al Fondo Monetario Internacional.

   Di Leillo argumenta "abuso de autoridad y violación del deber de funcionario público" al no haber sometido al debate en el Congreso la petición al Fondo Monetario Internacional (FMI) de 50.000 millones de dólares a cambio de ajustes fiscales.

   En consecuencia, solicita al juez que inicie una investigación penal y que deje en suspenso tanto el acuerdo como el uso de los fondos ya recibidos.

   El fiscal hace así efectiva la denuncia que fue presentada por miembros del partido Unidad Popular, del Movimiento Popular La Dignidad y del Observatorio del Derecho a la Ciudad, que habían requerido al juez Julián Ercolini para que iniciara formalmente acciones penales contra el Ejecutivo de Macri.

   "El acuerdo con el FMI no cuenta con aprobación del Congreso. Por lo tanto, el presidente de la Nación y los funcionarios y ministros que han operativizado su firma y ejecución se está arrogando facultades del Congreso", han subrayado los denunciantes.

   Además del presidente, también han sido imputados Marcos Peña; jefe del Gabinete ministerial, el presidente del Banco Central, Luis Caputo; y el ministro de Economía, Nicolás Dujovne.

   Todo esto sucede al mismo tiempo en el que el Gobierno de Macri ha comenzado a renegociar con el FMI las condiciones del rescate.

   Precisamente este martes, Dujovne se ha reunido con la máxima responsable del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, con el fin de lograr los recursos económicos que necesita el país sudamericano para estabilizar su economía y alejar la posibilidad de que se produzca un impago de la deuda que podría arrastrar a otros países.

   El FMI aprobó en junio un acuerdo con Argentina a tres años por 50.000 millones de dólares, del cual ya recibió 15.000 millones, en medio de una crisis cambiaria que estalló en abril y que se ha agravado en los últimos días, alimentada por el impacto de la crisis de Turquía en las monedas de países emergentes.

   El descontento social sigue creciendo por la elevada tasa de inflación, las medidas de austeridad ya en práctica y las anunciados este lunes. De hecho, está convocado un paro general programado para el 25 de septiembre pero que algunas organizaciones sindicales quieren adelantar.

   Mientras las negociaciones continúan con el FMI y desde Argentina buscan que los fondos prometidos para el 2020 lleguen el próximo año, el presidente Mauricio Macri ha recibido el respaldo de su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien en una conversación telefónica este martes ha transmitido el apoyo explícito a la "excelente" gestión que estaría realizando el Gobierno argentino "en una situación económica y financiera muy difícil".

   Trump ha descrito a Argentina como un "aliado estratégico a largo plazo". "Confío en el liderazgo del presidente Macri y apoyo sus contactos con el FMI para reforzar las políticas monetarias y fiscales y atajar los actuales desafíos económicos", ha afirmado el inquilino de la Casa Blanca en un comunicado.

   El Gobierno argentino y el FMI han tratado este martes de cerrar un nuevo acuerdo que contemple el adelanto de los recursos establecidos en un pacto anterior --una línea de préstamo de 50.000 millones de dólares--, en un intento por superar las turbulencias financieras que sacuden al país sudamericano.

   Nicolás Dujovne, y el vicepresidente del Banco Central de Argentina, Gustavo Cañonero, se reunieron en Washington con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, para renegociar las condiciones del acuerdo.

   "Hemos hecho avances durante nuestra reunión y trabajaremos juntos para fortalecer aún más el programa de las autoridades argentinas respaldado por el FMI. Nuestro diálogo continuará ahora a nivel técnico", puntualizó Lagarde.

   "Nuestro objetivo común es llegar a una conclusión rápida para presentar una propuesta al directorio ejecutivo del FMI", ha subrayado la máxima titular del organismo.

   Dujovne, por su parte, declinó especificar el monto que el gobierno de Macri pretende recibir en la revisión del programa.

   "De ninguna manera podemos dar cifras en este momento cuando estamos en plena discusión con las autoridades", ha puntualizado al tiempo que ha destacado que se pretende que el nuevo acuerdo sea votado en la segunda mitad de septiembre.

   El Ejecutivo de Macri anunció este lunes un nuevo impuesto a las exportaciones y recortes gastos para reducir el déficit fiscal, en medio de una alta inflación y una pérdida del valor de la divisa que han comenzado a generar un creciente descontento social en la calle.

   Y es que los argentinos padecen una inflación de casi el 20 por ciento y podría llegar a alcanzar el 40 por ciento este año, según expertos económicos.

   Macri ha resaltado que en esta coyuntura que vive el país "no hay lugar para timoratos" y se ha mostrado dispuesto a "retomar" la senda de inversión que inició en 2017.

   Pero la incertidumbre no es buena aliada en los mercados bursátiles y Argentina ha visto cómo se ha penalizado el peso. La Bolsa de Buenos Aires cerró este martes con una caída del 4,10 por ciento.

   La depreciación del peso en el año supera el 100 por cien y, con el cambio del martes, hacen falta casi 40 pesos para comprar un solo dólar.

   Para Dujovne, el día fue "muy malo para los mercados emergentes" y mostró su confianza en que "Argentina hoy marcha hacia una posición fiscal realmente mucho mejor que la que tenía donde estamos viendo una fuerte mejora en nuestros indicadores de solvencia externa", señaló.

   "Muchos de los problemas que está mirando el mercado los está viendo con el espejo retrovisor", ha añadido el ministro de Hacienda.

   Pero los parqués no se fían de un país que lleva 40 de los últimos 60 años bajo la tutela del FMI y que mantiene unos tipos de interés en el 60 por ciento.