Publicado 19/06/2020 16:40CET

La Fiscalía de Argelia apide 15 años de cárcel para el ex primer ministro Ahmed Uyahia en un segundo caso por corrupción

MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Argelia ha pedido 15 años de cárcel contra el ex primer ministro Ahmed Uyahia por un segundo caso de corrupción contra él, en un caso de envergadura en el que también está acusado el exministro de Industria Abdeslam Buchuareb, quien sin embargo se encuentra fugado en el extranjero.

Uyahia ya fue sentenciado a 15 años de prisión por cargos de corrupción y abuso de autoridad en un caso en el que también fue condenado el ex primer ministro Abdelmalek Sellal, quien recibió una pena de doce años. Estos veredictos fueron ratificados en marzo.

En este caso, Uyahia es investigado por el 'caso Sovac' y está acusado de blanqueo y malversación de fondos, corrupción, tráfico de influencias y presiones a funcionarios para obtener privilegios, tal y como ha recogido la agencia estatal argelina de noticias, APS.

Entre el resto de acusados figuran el director ejecutivo de la empresa Sovac --dedicada a la fabricación de vehículos--, Murad Ulmi; el exministro de Industria Yucef Yusfi --igualmente condenado por otro caso de corrupción--; la esposa y el hermano de Ulmi y el predecesor, Omar Budiab.

El caso en torno a Sovac --que firmó en 2016 una 'joint venture' de 170 millones de dólares (unos 152 millones de euros) con Volkswagen-- se enmarca en la campaña contra la corrupción lanzada por las autoridades tras la dimisión en abril de 2019 del entonces presidente Abdelaziz Buteflika tras una oleada de manifestaciones en su contra.

Numerosos empresarios y personas cercanas a Buteflika han sido detenidos desde su salida del poder. La Justicia ha asegurado que trabaja de forma independiente y sin recibir órdenes, si bien estos procesos no han satisfecho las demandas de los manifestantes.

El nuevo mandatario, Abdelmayid Tebune, tendió la mano a los manifestantes tras su victoria en las elecciones de diciembre para iniciar un diálogo "serio" y puso entre sus prioridades acometer una "profunda reforma" de la Constitución, lo que ha provocado divisiones entre ellos, dado que algunos están abiertos a esta vía para poner fin a la crisis política.