Publicado 09/12/2021 12:41CET

Francia.- La izquierda francesa rechaza una propuesta de Anne Hidalgo para ir unidos a las elecciones

La candidata socialista tiene una intención de voto del 5 por ciento en un escenario dominado por la derecha

MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

La izquierda francesa ha desoído la propuesta de la candidata del Partido Socialista a la Presidencia, Anne Hidalgo, de hacer un frente común para las elecciones de abril de 2022 para tratar de tener opciones ante los aspirantes de la derecha, 'a priori' los mejor posicionados para tratar de echar a Emmanuel Macron del Elíseo.

Hidalgo considera que "ha llegado el momento de unirse", lo que en términos prácticos pasaría por celebrar unas primarias y que solo un candidato de las distintas corrientes de izquierdas se presentase a los comicios presidenciales. Cree que una izquierda "fracturada" perjudica a los ciudadanos y lastra sus opciones electorales.

"No podemos perder tiempo, es urgente", ha declarado a la cadena TF1, en una entrevista en la que ha aludido a mensajes que teóricamente compartirían todos los candidatos de izquierdas, como la mejora de los servicios públicos o la lucha contra el cambio climático.

El ecologista Yannick Jadot ya ha dejado claro en la emisora Europe 1 que no participará de esta iniciativa, que atribuye a los malos datos de Hidalgo en los sondeos y a la intención de la alcaldesa de París de recuperar la iniciativa con una "idea sorprendente".

La candidata socialista figura con una intención de voto del 5 por ciento, según una encuesta publicada el miércoles por Franceinfo que sitúa por delante a Jadot (7 por ciento) y al aspirante de La Francia Insumisa (LFI), Jean Luc Mélenchon, que ronda el 8 por ciento.

El diputado de LFI Eric Coquerel ha asegurado que Hidalgo "no puede proponer la máquina de derrotas que inauguró en 2016", cuando el Partido Socialista pasó de estar en el poder a recibir en 2017 menos del 7 por ciento de los votos en las elecciones presidenciales que finalmente venció Macron, al frente de un partido de nuevo cuño.

El candidato del Partido Comunista, Fabien Roussel, ha subrayado igualmente en BFMTV que tiene "muchas diferencias" con Hidalgo. Para Roussel, la solución a la fragmentación actual no pasa por proclamar a una persona común, sino debatir "sobre qué" se pueden unir los diversos movimientos.

MONTEBOURG RECOGE EL GUANTE

El exministro de Economía Arnaud Montebourg, que figura en el sondeo con una intención de voto del 2,5 por ciento, sí ha recogido el guante tendido por la alcaldesa de la capital gala, con quien comparte un pasado común en el Partido Socialista.

Cree que la izquierda vive "en formol" y que, dado el "alboroto confuso" derivado de la ultraderecha, es momento de unir fuerzas, a pesar de que él mismo ha reconocido en Franceinfo que la propuesta puede tener "ventajas y desventajas".

El expresidente francés François Hollande, el último gobernante socialista de Francia, se ha pronunciado también en la misma cadena para advertir de que una candidatura única sólo tendría sentido si hay "un programa común" entre todas las partes. Haría falta que todos los candidatos apuesten por "las mismas proposiciones, las mismas concepciones", algo que, a día de hoy, "no es el caso", en su opinión.

Los sondeos anticipan que, salvo un giro radical en la opinión pública en los próximos meses, ningún candidato de izquierda pasará a la segunda vuelta y ni siquiera Hidalgo ha logrado revitalizar las perspectivas electorales del Partido Socialista tras su proclamación oficial.

Macron tendría asegurado estar en la ronda definitiva, ya que ronda el 25 por ciento en la encuesta, y en segunda posición figuran empatados con un 16 por ciento la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, y la flamante candidata de Los Republicanos, Valérie Pécresse, que sí se ha contagiado del reciente congreso de su partido.

En cuarta posición figura el ultraderechista Eric Zemmour, que ha dinamitado la precampaña con sus mensajes populistas y que figura con una intención de voto del 14 por ciento. Algunas encuestas llegaron a situarle como rival directo de Le Pen por la segunda vuelta, antes en cualquier caso de la irrupción de Pécresse.