Publicado 13/04/2021 14:43CET

El futuro de más de una generación, en riesgo por la violencia en el norte Mozambique

Archivo - Una mujer y su hijo en Mozambique
Archivo - Una mujer y su hijo en Mozambique - GRAEME ROBERTSON/GETTY IMAGES - Archivo

La ONG apunta a "un proceso de rebobinado social muy preocupante en todos los aspectos"

MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Ayuda en Acción ha advertido este martes de que el futuro "de más de una generación" podría verse hipotecado a causa del deterioro de la situación en la provincia mozambiqueña de Cabo Delgado (norte), escenario de un incremento de la inseguridad desde 2017 a causa de las actividades de grupos yihadistas, debido al "rebobinado" sufrido durante los últimos años en esta zona del país africano.

El director de la ONG en el país africano, Jesús Pérez Marty, ha manifestado en una entrevista concedida a Europa Press que "la situación es muy grave" y ha incidido en que "la población estimada de una de las provincias más pobres de uno de los países más pobres del mundo se ha visto afectada por la violencia".

"Los datos están claros", ha apuntado Pérez Marty, quien ha recordado que desde el inicio de ataques por parte de milicias islamistas en octubre de 2017 han muerto más de 2.500 personas, mientras que más de 700.000 personas se han visto desplazadas, provocando que un tercio del territorio provincial "esté desocupado".

Así, ha resaltado que los desplazados internos han llegado "a zonas que son igualmente pobres, que carecen en muchos casos de las condiciones mínimas para la habitabilidad y la supervivencia", lo que se suma al impacto que tiene su presencia en las comunidades de acogida, en ocasiones ya en situación de vulnerabilidad.

En este sentido, ha reconocido que el ataque ejecutado el 24 de marzo por miembros de Estado Islámico en África Central (ISCA) --rama del grupo que opera también en el este de República Democrática del Congo (RDC)-- "ha agravado" la situación, que contaba ya con unos índices de pobreza y unas necesidades preexistentes "grandes".

"La situación es muy grave. Hay gente que lo está pasando muy mal y está muriendo", ha sostenido, al tiempo que ha hecho hincapié en que "si no se hace un esfuerzo importante, la gente va a tener un futuro muy complicado". "Si el presente es complicado, el futuro lo puede ser todavía más", ha añadido.

Pérez Marty ha hecho hincapié en que tanto la provincia como el país en general "estaban avanzando a un ritmo sostenido de crecimiento" y ha lamentado que "el frenazo y el movimiento de rebobinado que se está viviendo es potentísimo". "Es un proceso de rebobinado social muy preocupante en todos los aspectos", ha dicho.

De esta forma, ha incidido en que todas las cuestiones que antes se estaban tratando como cuestiones de desarrollo, como la desnutrición infantil, la incidencia de la malaria, el cólera, la educación y las tasas de analfabetismo, "ahora están súper agravadas", antes de añadir que el asalto contra Palma ha generado un "sentimiento de inseguridad", ya que "a priori era una de las mejor protegidas del país".

NECESIDADES "MUY AMPLIAS"

Por ello, ha destacado que estas cifras de desplazamiento a causa de la violencia han provocado "unas necesidades muy amplias para un número de personas muy grande", lo que se suma a una falta de financiación del Plan de Respuesta Humanitaria desvelado por Naciones Unidas. "Hay un agujero muy potente", ha lamentado.

"Es mucha gente y muchos de ellos llegan con muchas necesidades", ha argüido Pérez Marty, quien ha detallado que cerca del 60 por ciento de los desplazados son menores de edad. "El esfuerzo está siendo grande, pero por desgracia queda mucho por hacer", ha valorado, antes de agregar que hay un "futuro incierto ante lo que pueda ocurrir en términos militares y de seguridad".

Además, ha manifestado que también hay que tener en cuenta la situación posterior a la crisis y ha incidido en que "a toda esta gente hay que integrarla de alguna manera, lo que será un desafío todavía mayor".

En referencia a la situación en Palma, ha indicado que la información que llega desde la ciudad es por ahora "un poquito confusa", si bien ha hablado de la existencia de informaciones sobre el retorno de algunas de las personas que huyeron a zonas boscosas de los alrededores para huir del ataque de los yihadistas.

"Independientemente de los criterios de seguridad que se estén utilizando para decir a la gente que vuelva, la gente está volviendo", ha resaltado, al tiempo que ha advertido de que, si bien la zona "está más tranquila, la amenaza sigue ahí".

Asimismo, ha confirmado que el Gobierno de Tanzania ha procedido a repatriar a ciudadanos mozambiqueños que cruzaron la frontera huyendo de la violencia y ha dicho que, si bien los datos "son también bastante confusos", se está produciendo la llegada de desplazados a la localidad mozambiqueña de Negomano.

"GENTE QUE LO HA PERDIDO TODO"

En este sentido, el director de Ayuda en Acción en Mozambique ha dicho que los desplazados a causa de la violencia es gente "que lo ha perdido todo" y que ha abandonado Palma "en unas situaciones muy malas, además de las necesidades que tenían".

"Es gente que ha perdido familiares, menores. Son circunstancias muy dolorosas, es gente que lo está pasando muy mal", ha manifestado, al tiempo que ha recalcado que, a nivel psicosocial, es gente que "está saliendo de un fenómeno de violencia extrema".

Así, ha incidido en la necesidad de diferenciar entre las personas que está llegando a casas de familiares en la zona y los que están en centros de acogida. "La diferencia es bastante amplia, sobre todo por el apoyo que te presta la familia. La atención psicosocial que se está presentando es muy importante, pero vienen de un trauma", ha explicado.

De esta forma, ha señalado que las principales necesidades giran en torno al alimento, el acceso al agua segura, tanto para consumo como para temas de higiene, asuntos de protección relacionados con los derechos y la inseguridad, además de la entrega de cobijo a los desplazados.

"Estamos trabajando sobre todo el temas que tienen que ver con abrigo, construcción de refugios temporales para que las familias puedan estar salvaguardadas", ha relatado, a lo que se suman temas de agua y saneamiento y distribución de bienes esenciales como jabón y esteras para poder dormir.

En esta línea, ha cifrado en más de 4.400 familias las asistidas por Ayuda en Acción en temas de abrigo y en más de 12.000 las que han recibido ayuda en agua y saneamiento, con núcleos familiares integrados por cinco personas de media.

CENTRO DE ACOGIDA EN METUGE

Un ejemplo de ello es el centro de acogida 25 de Junho, en la ciudad de Metuge, donde "equipos de personal entrenan a personas desplazadas sobre técnicas constructivas" para levantar viviendas. "Esta gente es la que está desarrollando estos abrigos, muy sencillitos, de bambú con lona por encima", ha dicho.

Así, ha señalado que se han levantado cerca de 4.000 "casitas" como "manera de reducir costes y beneficiar a las personas para (...) enseñarles cómo hacerlo y que se sientan un poco más apropiadas". Además, se ha procedido a buscar sistemas "un poco más permanentes" para la entrega de agua, entre ellos pozos y canalizaciones.

Pérez Marty ha puntualizado que entre estas tareas figuran algunas de "sensibilización y capacitación comunitaria sobre uso y gestión de agua", así como de saneamiento, "para garantizar que hay sitios para hombres y mujeres para hacer sus necesidades y que los sitios son debidamente tratados".

"Son cosas como muy obvias, pero en una situación de estas lo que parece tan obvio deja de serlo", ha explicado. Por último, ha dicho que la ONG trabaja en programas sobre protección de los derechos de las mujeres, derechos de la infancia". "Son elementos que están ahí y, mientras no se adopten las medidas necesarias para la escolarización de los niños, son muy importantes", ha remachado.