Publicado 23/11/2020 18:23CET

El Gobierno y los talibán logran un acuerdo sobre asuntos clave de la 'hoja de ruta' del proceso de paz en Afganistán

El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani
El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani - Greg Beadle/World Economic Forum / DPA - Archivo

MADRID, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las delegaciones del Gobierno de Afganistán y los talibán han alcanzado un acuerdo sobre asuntos clave de la 'hoja de ruta' para sus negociaciones de paz, tras varias semanas sin casi avances en sus conversaciones, que arrancaron en septiembre en la capital de Qatar, Doha.

Fuentes citadas por los medios afganos han señalado que ambas partes se han mostrado de acuerdo en incluir el histórico acuerdo de paz firmado el 29 de febrero por Estados Unidos y los insurgentes, los apoyos de Naciones Unidas al proceso de paz, la voluntad de la población y una serie de compromisos con las negociaciones como pilares del proceso.

La delegación gubernamental ha destacado que las dos partes anunciarán el acuerdo una vez completen los procedimientos, según la cadena de televisión afgana Ariana, mientras que el jefe de la delegación gubernamental, Masum Stanikzai, ha lamentado que la falta de flexibilidad de los talibán haya dificultado el proceso.

"Desafortunadamente, la estrechez de miras de los talibán ha hecho que esto sea difícil. Continuar con un diálogo significativo para lograr una visión común es el camino más corto a la paz. Este hecho requiere paciencia, cautela y consenso público", ha defendido.

En este sentido, el ministro de Asuntos de Paz afgano, Sadat Mansur Naderi, ha dicho que Kabul "no subestima estos desafíos, sin importar lo difíciles que puedan ser", antes de manifestar que el Gobierno "no tiene razones para estar decepcionado". "Pese a todas las diferencias, Afganistán está comprometido con una postura positiva hacia la paz", ha agregado.

Fauzia Kofi, miembro de la delegación gubernamental, ha resaltado además que "poner fin a la violencia durante las conversaciones es la primera propuesta para aumentar la confianza pública". Así, ha lamentado que tras el inicio de los contactos en Doha se haya registrado "un incremento dramático de la violencia".

Sin embargo, no está claro si el asunto del alto el fuego, que los talibán han rechazado hasta la fecha, será el primer punto de las conversaciones, dado que los talibán quieren abordar antes los aspectos del sistema político, según Ariana.

La noticia sobre los avances en las negociaciones se ha visto seguida por las informaciones sobre el rechazo del presidente, Ashraf Ghani, a la 'hoja de ruta', tras conversaciones con Stanikzai y el asesor de la Presidencia, Salam Rahimi, según fuentes citadas por la cadena de televisión afgana Tolo TV, si bien el mandatario no se ha pronunciado oficialmente.

Ghani ha participado este lunes en un acto en relación con una conferencia de donantes que se está celebrando en la ciudad suiza de Ginebra, durante el cual ha defendido que el país "quiere conectividad, no caridad" y ha apostado por que Afganistán se convierta "en un punto de intersección" en la región".

En esta línea, ha abogado por un consenso regional para crear una paz sostenible en el país. "Cooperen con nosotros para desarrollar un marco regional para garantizar la paz, la estabilidad política y contener y eliminar las amenazas interrelacionadas de las redes terroristas", ha solicitado.

Ghani ha resaltado que la violencia que sufre el país está por encima de su capacidad de asimilación y ha advertido de que "la ventana (de oportunidad) es estrecha". "Aprovéchenla", ha recalcado, según ha informado la cadena de televisión afgana 1TV.

REPUNTE DE LA VIOLENCIA

La negativa de los talibán a declarar un alto el fuego y su incremento de los ataques ha provocado un aumento de los enfrentamientos, debido a que Kabul ha respondido aumentando también las operaciones de seguridad contra el grupo.

En este contexto, al menos seis miembros de las fuerzas de seguridad murieron y otros doce resultaron heridos a última hora del domingo en dos ataques achacados a los talibán en las provincias de Baghlan y Nimroz. Los insurgentes han reclamado por ahora la autoría del primero de los ataques.

En medio del recrudecimiento de los ataques, Estados Unidos anunció el 17 de noviembre que acelerará el repliegue de sus tropas en Afganistán e Irak, antes de la salida del actual presidente, Donald Trump, una decisión que la OTAN ha advertido de que podría implicar "un alto coste".

El secretario de Defensa en funciones de Estados Unidos, Christoper Miller, indicó que el número de militares desplegados en Afganistán e Irak será reducido a 2.500 en ambos casos antes del 15 de enero de 2021, días antes del fin del mandato del presidente, Donald Trump.

La medida supone una aceleración del repliegue recogido en el histórico acuerdo de paz firmado el 29 de febrero por Washington y los talibán, que contemplaba la retirada de 8.600 militares estadounidenses en el plazo de 135 días desde la firma y la retirada total de las tropas en un plazo de 14 meses.

El número de tropas de Estados Unidos en Afganistán ya se redujo a 8.600 en julio, como parte del acuerdo que Washington y los talibán firmaron el 29 de febrero, que abrió la puerta a un proceso de conversaciones directas entre los insurgentes y el Gobierno afgano.