Publicado 29/06/2015 16:43CET

Grecia, en shock tras el cierre de bancos y la convocatoria a referendo

Grecia
EUROPA PRESS

   ATENAS, 29 Jun. (Reuters/Notimérica) -

   Este lunes los griegos se despertaban sin acceso a bancos ni a cajeros automáticos tras el fracaso de las negociaciones con sus acreedores para evitar un impago, en una atmósfera de rumores sobre su futuro y el de la zona euro.

   Después de que los bancos griegos no recibieron más fondos de emergencia del Banco Central Europeo, el primer ministro Alexis Tsipras anunció controles de capitales en un discurso televisado el domingo por la noche para evitar que los prestamistas quiebren debido a los masivos retiros de depósitos.

   Grecia tiene menos de 48 horas para pagar 1.600 millones de euros (1.770 millones de dólares) al Fondo Monetario Internacional y una cesación de pagos podría desatar una serie de eventos que podrían llevar a su salida del bloque monetario.

   Pero después de que Tsipras enojara a sus acreedores internacionales al anunciar un referendo el domingo sobre los términos del acuerdo impuestos por la zona euro y el FMI, las esperanzas de un compromiso de último minuto se están evaporando rápidamente.

   Los griegos reaccionaron con una mezcla de incredulidad y temor. "No puedo creerlo", dijo una residente de Atenas, Evgenia Gekou, de 50 años, mientras iba camino al trabajo. "Sigo pensando que despertaré mañana y que todo estará bien. Estoy tratando de no preocuparme", aseveró.

   Los funcionarios europeos enviaron señales confusas sobre sus próximas medidas. Un portavoz de la Comisión Europea dijo a una radio francesa que Bruselas no haría nuevas propuestas el lunes, en una aparente contradicción a los comentarios del comisario de Economía de la UE, Pierre Moscovici, quien dijo que dentro de pronto se daría a conocer otra oferta y que las partes estaban a "unos pocos centímetros" de lograr un acuerdo.

   Sin embargo, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, sí se ha manifestado y ha pedido a los ciudadanos griegos que desoigan a su Gobierno de Syriza y voten 'sí' en el referéndum convocado para el próximo domingo 5 de julio sobre la propuesta de los acreedores sobre ajustes y reformas para desbloquear el rescate con el fin de dar una señal de que quieren seguir en la eurozona.

   "El mensaje de un 'no' será desastroso para los acontecimientos posteriores", ha avisado el presidente de la Comisión en rueda de prensa. "Un 'no' querría decir, independientemente de la pregunta, que Grecia dice no a Europa", ha subrayado. "Todo el planeta considerará que un 'no' griego a la cuestión que se les plantee significará que Grecia toma sus distancias respeto a la eurozona y a Europa", ha insistido.

   Juncker no tiene previsto presentar una nueva propuesta porque considera que el último paquete presentado el viernes es "completo" y "exigente" pero también contiene elementos sociales. Los acreedores habían aceptado que el IVA de los hoteles se quedara en el 13% y no en el 23% y el Eurogrupo estaba dispuesto a discutir "medidas por lo que se refiere a la deuda" en línea con los compromisos asumidos en 2012.

   Las acciones de los bancos europeos caían con fuerza este lunes. Los títulos de los principales prestamistas en España, Francia y Alemania perdían más de un 6 por ciento por el riesgo de contagio a las instituciones de otras naciones periféricas de la zona euro.

INCREDULIDAD

   El Gobierno griego mantendrá a sus bancos cerrados al menos hasta después del 5 de julio, la fecha del referendo, y los retiros de los cajeros automáticos - que no operaban el lunes - estarán limitados a 60 euros por día cuando vuelvan a funcionar el martes. La bolsa de Atenas también permanecerá cerrada.

   Después de meses de discusiones, la exasperación de los socios europeos con Grecia les llevó a responsabilizar a Tsipras por la crisis que sufre el país.

   Los acreedores demandan que Grecia recorte las pensiones y eleve impuestos a niveles que según Tsipras profundizarían una de las peores debacles económicas que ha vivido el país en su historia moderna. Un cuarto de la fuerza laboral griega está desempleada.

   Mientras Tsipras anunciaba las medidas de emergencia tarde el domingo, largas filas se formaron frente a los cajeros automáticos y las estaciones de gasolina.

   "Tengo cinco euros en mi bolsillo, creo que veré si tengo suerte de encontrar dinero aquí. Las filas en mi vecindario eran demasiado largas ayer", dijo Yannis Kalaizakis, de 58 años, frente a un cajero automático aparentemente vacío del centro de Atenas. "No sé qué decir. Es un caos", sostuvo.

TODAS LAS PORTADAS

   Los diarios publicaron las fotografías de las filas ante los cajeros automáticos en sus portadas. El periódico Nafetemporiki tituló su edición del lunes: "Dramáticas horas", mientras que el Ta Nea preguntó: "¿Cuándo abrirán los bancos?".

   El diario Eleftheros Typos, de tendencia conservadora, acusó a Tsipras de anunciar el referendo como una maniobra para llevar al país a elecciones anticipadas con la esperanza de ganar.

   "La decisión del señor Tsipras de llamar al referendo y la posible salida del euro constituyen un crimen premeditado", señala en una editorial. "Está claro que el señor Tsipras ha perdido la confianza de los ciudadanos. Eso es obvio por las filas en los cajeros automáticos y las gasolineras, y eso será obvio en la votación del domingo", sostuvo.

   Mientras los rumores se sumaban, decenas de pensionados hacían fila fuera de al menos dos oficinas de Banco Nacional de Grecia, después de haber escuchado que podrían hacer retiros. Se les dijo que no era así, de acuerdo a fotógrafos de Reuters.

   "Trabajé toda mi vida para despertar una mañana y ver un desastre como este", dijo el dueño de una tienda que había acudido al banco para cobrar su pensión.