Publicado 10/12/2021 09:08CET

El grupo armado TTP rechaza prorrogar el alto el fuego de un mes pactado en noviembre con el Gobierno de Pakistán

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

El grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, ha rechazado prorrogar el alto el fuego de un mes pactado el 9 de noviembre con el Gobierno de Pakistán, mediado por los talibán afganos, y ha criticado al Ejecutivo por incumplir parte de los puntos acordados.

Así, el grupo ha indicado que el acuerdo recogía que el Emirato Islámico instaurado por los talibán en Afganistán jugaría un papel mediador y que ambas partes formarían comités integrados por cinco personas para discutir el camino hacia adelante en el proceso de paz y las respectivas demandas.

El grupo ha agregado que el Gobierno se habría comprometido a liberar a 102 "muyahidín" que se encuentran encarcelados y a entregarlos al TTP a través de las autoridades afganas, al tiempo que ha acusado a las fuerzas de seguridad de llevar a cabo operaciones durante el periodo de alto el fuego.

Fuentes oficiales citadas por el diario paquistaní 'The News' indicaron el jueves que el Gobierno había liberado a cerca de cien miembros del TTP, si bien incidieron en que las principales figuras del grupo que se encuentran detenidas no han sido liberadas todavía.

Asimismo, fuentes citadas por el diario 'Dawn' han resaltado que ambas partes habían acordado iniciar "conversaciones formales" y habían acordado los nombres de los negociadores, si bien no habría notificado al grupo su composición hasta el momento.

"Bajo estas circunstancias, no es posible extender el alto el fuego", ha sostenido el grupo armado, horas después de que un muftí cercado al TTP anunciara el fin del alto el fuego y pidiera a los combatientes retomar los ataques a partir de la medianoche.

La decisión del grupo de no prorrogar el alto el fuego supone un varapalo para las autoridades de Pakistán, que esperaban alcanzar un acuerdo de paz con el TTP tras décadas de combates y un repunte de los ataques entre agosto y octubre, justo después de la toma del poder por parte de los talibán en el país vecino.

Las fuentes citadas por 'Dawn' han incidido en que durante los contactos se ha trasladado al grupo que hay ciertas 'líneas rojas' que no están abiertas a la negociación, incluido el hecho de que "Pakistán es una democracia constitucional".

"Tienen que aceptarlo y ceñirse a ello. No habrá grupos o reagrupaciones, lugares seguros, movimientos de tropas o porte de armas", han manifestado, después de que el TTP incluyera entre sus condiciones la aplicación de la 'sharia' y la restauración de la distribución territorial de las zonas tribales previa a su unificación.

"Lo saben y lo entienden. Las zonas tribales son ahora distritos unificados y saben que no hay vuelta atrás", han indicado estas fuentes. "Las condiciones no son ya las que les permiten operar, sobrevivir y mantenerse (activos)", han remachado, ante el temor de un repunte de los ataques.

El primer ministro de Pakistán, Imran Jan, había justificado las negociaciones, que empezaron en octubre, con el TTP por la "posición de fuerza" de las autoridades, si bien el grupo ha incrementado sus ataques en las últimas semanas, en medio del temor de que el ascenso de los talibán al poder en Afganistán pudiera darles más fuerza.

Sobre el proceso de negociación para el alto al fuego, el ministro de Información de Pakistán, Fauad Chaudri, manifestó en noviembre que "es responsabilidad del Estado lograr la paz", y añadió que Islamabad trabaja para acabar con la inestabilidad en las zonas de influencia de los talibán paquistaníes.

El grupo armado, que difiere de los talibán afganos en asuntos organizativos pero sigue la misma interpretación rigorista del islam suní, aglutina a más de una docena de grupos de militantes islamistas que operan en Pakistán, donde han matado a unas 70.000 personas en dos décadas de violencia.