Actualizado 22/08/2006 4:31:40 CET

Guatemala.- El Ejército y la Policía no logran recuperar un cargamento de armas de la guerrilla

GUATEMALA, 22 Ago. (EP/AP) -

El Ejército y la Policía realizaron un fallido operativo para buscar un depósito de armas que, según el Ministerio de Gobernación y las fuerzas armadas, no fueron entregadas por la guerrilla tras la firma de los acuerdos de paz y que eran vendidas a las bandas del crimen organizado.

"Era un operativo para recuperar un envío en el que había unas tres toneladas de armas según la inteligencia de campo que nos pasó el ejército", dijo el subdirector de investigación criminal de la Policía Nacional Civil, Javier Figueroa.

Al final de la operación en que participaron unos doscientos hombres, entre policías y soldados de las fuerzas especiales, así como ocho helicópteros y dos aviones de la fuerza aérea, no hubo capturas ni fue encontrado el depósito de armas.

Figueroa dijo que había "ametralladoras, fusiles, balas y misiles tierra aire". Las armas no eran recientes, añadió: "La información que nos dio el ejército, con base en alguien que les vendió una de esas armas, indica que estas no eran recientes".

Las armas, sin embargo, "estaban en condiciones de ser repotenciadas y utilizadas en cualquier momento".

El operativo se llevó a cabo en el municipio de Ixcán, Quiché, a unos 200 kilómetros al norte de Ciudad de Guatemala.

Esa zona fue, durante los últimos años de la guerra, una de las principales áreas de operación de la guerrilla izquierdista que intentaba derrocar al Gobierno.

En 1996 se firmaron acuerdos de paz que pusieron fin a 36 años guerra, que dejaron 200.000 muertos y 40.000 desaparecidos.

Entre las condiciones para el armisticio estaba la devolución de todo el armamento en poder de la guerrilla. Sin embargo, a la luz de las declaraciones de Figueroa, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca no habría entregado todo su arsenal a las fuerzas de Naciones Unidas que estaban en ese momento en el país.

El ex comandante guerrillero Jorge Ismael Soto, el único de los tres jefes máximos de las organizaciones guerrilleras que aún vive, asegura que su facción sí entregó las armas. "De las Fuerzas Armadas Rebeldes puedo dar fe que sí dimos todo lo que teníamos. Ahora, de la Organización del Pueblo en Armas y del Ejército Guerrillero de los Pobres, no sé", dijo.

Desde la firma de los acuerdos de paz, organizaciones políticas de derecha y el Ejército han asegurado que la guerrilla no entregó todas armas a Naciones Unidas y que estas pasaron en ocasiones a manos del crimen organizado.