Publicado 21/10/2021 00:08CET

Guatemala.- La Fiscalía de Guatemala acusa de terrorismo a dos militares detenidos por los disturbios en el Congreso

MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Guatemala ha presentado este miércoles cargos de terrorismo contra dos de los veteranos del Ejército detenidos por los disturbios que se registraron este martes a las puertas del Congreso durante las movilizaciones para exigir indemnizaciones por sus servicios durante el conflicto armado interno.

Las autoridades han hecho saber a Juan Parachico Sánchez y Ernesto Martínez Agustín que han sido acusados por irrumpir de manera "violenta" en el Congreso, acusándoles de vandalismo y de atacar al personal que se encontraba en el edificio, entre ellos agentes de la Policía, que "intentaban restaurar el orden constitucional", informa el diario guatemalteco 'Prensa Libre'.

El martes un grupo de militares retirados irrumpió en el Congreso para exigir indemnizaciones económicas por sus servicios durante la guerra civil que desde 1960 hasta 1966 sangró al pequeño país centroamericano. Las protestas derivaron poco después en un disturbios que se extendieron por el casco histórico de la capital, Ciudad de Guatemala.

Los manifestantes lograron acceder finalmente al Congreso, en el que había un centenar de personas entre diputados, funcionarios, miembro de seguridad, e incluso el ministro de Energía y Minas, Alberto Pimentel, rompiendo las puertas de acceso, pese a las barricadas levantadas por la Policía, que fue agredida con piedras.

Dentro de las instalaciones, los manifestantes han vandalizado oficinas y despachos, además de agredir a algunas de las personas que se encontraban en su interior, así como a periodistas que cubrían los hechos. En las calles, la Policía ha dispersado con gases lacrimógenos a una multitud que ha incendiado varios vehículos estacionados, obligando a los bomberos a actuar.

Junto a Parachico Sánchez y Martínez Agustín, ya acusados de terrorismo, también fueron detenidos Teléforo Ramírez López, Mynor de Jesús Barrientos, por su participación en unos disturbios, que se produjeron para exigir las promesas lanzadas en campaña electoral por el presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien se comprometió a pensiones de 120.000 quetzales (más de 13.000 euros), seguro médico y acceso a tierras.

La guerra civil dejó miles de muertos y desaparecidos en Guatemala, donde los escuadrones de la muerte y el Ejército fueron responsables de numerosas masacres sobre poblaciones indígenas. En el marco de la guerra fría, el pequeño país centroamericano sirvió de escenario donde el bloque capitalista y la Unión Soviética dirimieron sus diferencias geoestratégicas.

El conflicto interno comenzó a principios de la década de los sesenta con un fallido golpe de Estado contra el general Miguel Ydígoras Fuentes, quien años atrás había intentando sin éxito llevar a cabo el derrocamiento del presidente, en este caso elegido en las elecciones de 1950, Jacobo Arbenz Guzmán, depuesto cuatro años después por Estados Unidos en colaboración con la United Fruit Company.