Actualizado 24/10/2018 15:06

Haddad recorta distancias con Bolsonaro y confía en ganar la segunda vuelta de las presidenciales en Brasil

Fernando Haddad
REUTERS / PAULO WHITAKER

   El ultraderechista sigue liderando las encuestas con un 57% de intención de voto

   MADRID, 24 Oct. (OTR/PRESS) -

   El candidato izquierdista a la Presidencia de Brasil, Fernando Haddad, ha recortado distancia en relación a su oponente, el ultraderechista Jair Bolsonaro, aunque aún hay una diferencia entre ambos de 14 puntos.

   Un sondeo elaborado por Ibope otorga el 57 por ciento de los votos a Bolsonaro y el 43 por ciento a Haddad.

   Pero Haddad, optimista a cuatro días de que se celebre la segunda vuelta de las elecciones a la Presidencia del país carioca, está convencido de poder darle la vuelta a las encuestas y ganar a Bolsonaro el 28 de octubre.

   El ultraderechista, por su parte, anunció el martes que no participará en el último debate con su oponente antes de la cita con las urnas, por lo que la campaña concluirá sin haber confrontado ideas en público con su rival. Para justificar el plantón, Bolsonaro ha esgrimido que aún está demasiado débil tras la puñalada que recibió el pasado 6 de septiembre durante un mitin.

   Haddad, que está en una carrera contrarreloj para sumar apoyos, había propuesto a Bolsonaro debatir en cualquier formato, argumentando que la democracia brasileña se resentiría si los candidatos a ocupar el Palacio de Planalto no podían enfrentar sus propuestas directamente.

   "No somos una amenaza para la democracia. Al contrario, somos una garantía de libertad y democracia", ha respondido Bolsonaro quien además ha pedido perdón al Poder Judicial por las declaraciones de su hijo Eduardo en las que aboga por cesar a las autoridades judiciales si no reconocen la eventual victoria el domingo.

   "Yo también, en su nombre, pido disculpas al Poder Judicial", ha añadido Bolsonaro padre. "No fue su intención atacar a nadie. Confío en que, como todos podemos equivocarnos, que nuestros hermanos del Poder Judicial den por cerrada esta cuestión", ha indicado.

   Además de estas disculpas públicas, el candidato presidencial ha enviado una carta a uno de los magistrados del Tribunal Supremo, Celso de Mello, en la que define la sede jurisdiccional como "el guardián de la Constitución", al que hay que "prestigiar" entre "todos".

   Fernando Haddad, ha aprovechado el revuelo causado para alertar sobre las intenciones del candidato ultraderechista. "Si se atreven a amenazar la democracia antes de las elecciones ¿qué no harán con el apoyo de los votantes?", ha planteado.

   "Este domingo vamos a ganar las elecciones. Desde ayer estoy sintiendo en el aire un giro. Él (Bolsonaro) va a temblar", ha dicho este martes en Río de Janeiro el aspirante del Partido de los Trabajadores (PT), del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), que se encuentra en prisión por corrupción.

   Haddad es optimista y las encuestas parecieron darle ayer la razón. Bolsonaro, que registró el 46% de los votos en la primera vuelta, celebrada el 7 de octubre, ha marcado un 57% de las intenciones de votos válidos en una encuesta publicada este martes por la firma Ibope, dos puntos menos que en el anterior sondeo, publicado el 15 de octubre.

   Haddad, por su parte, ha conseguido un 29% de los sufragios en la primera vuelta y alcanzó un 43% de los apoyos en el sondeo, dos puntos más que en la encuesta anterior de la misma agencia.

   El candidato izquierdista ha logrado, además, reducir su índice de rechazo desde el 47% al 41%, mientras que el del aspirante ultraderechista ha aumentado del 35% al 40%.

   Haddad ha decidido pasar al ataque en su discurso. "Jair, si se mira en el espejo, el pobre es usted, que no es más que un soldadito falso, que sólo habla duro porque hay gente armada a su alrededor", ha dicho ante decenas de miles de seguidores --70.000, según los organizadores-- que se dieron cita en el centro de la ciudad carioca.

   "Un sujeto como ese debería estar recibiendo recursos de la Cámara Federal para un tratamiento psicológico. Debería contar con ayuda de profesionales para poder encontrar algo feliz que decir", ha señalado el candidato, refiriéndose a su rival, mientras la multitud gritaba repetidamente "Ele não" (Él no, en portugués), la consigna que se ha convertido en grito de guerra para el 'antibolsonarismo'.

   "Estas elecciones son distintas porque por primera vez existe abiertamente en Brasil un proyecto fascista, que está intentando ganar las elecciones. Desde la redemocratización de Brasil hubo proyectos neoliberales, pero ninguno abiertamente fascista como el de Bolsonaro", ha expresado el publicista Joao Carvalho, uno de los presentes en el mitin de Haddad en el centro de Río de Janeiro.

AUMENTA EL APOYO A HADDAD DE OTROS PARTIDOS

   El candidato izquierdista ha conseguido este martes el apoyo de la ex candidata ecologista Marina Silva, que apenas obtuvo el 1% de los votos el 7 de octubre, pero que en las presidenciales de 2010 y 2014 registró unos 20 millones de votos en cada cita.

   "Daré un voto crítico y haré oposición democrática", ha apuntado Silva. "Por lo menos (Haddad) no predica la extinción de los derechos de los indios, la discriminación de las minorías, la represión a los movimientos" o "la humillación aún mayor hacia mujeres, negros y pobres", ha añadido en un comunicado difundido por las redes sociales.

   El candidato izquierdista se ha hecho también con el apoyo "crítico" de Ciro Gomes, un candidato centroizquierdista que registró un 12,47% de los votos en primera vuelta.

   "Votamos a Haddad por la democracia. Somos el frente democrático", ha señalado la activista por los derechos de los negros Rosane Romao, presente en el mitin de Río de Janeiro.

   "Este país siempre ha tenido una división racista y Bolsonaro ha surgido de esa herencia del esclavismo en el país. Brasil no tiene una democracia racial. Hay un apartheid velado. Le dieron un Golpe a (la ex presidenta) Dilma Roussef porque no aceptaron que los negros tuvieran acceso a la universidades o a mejores empleos", ha explicado Romao mezclada entre la multitud mientras parte de quienes se encontraban escuchando el discurso de Haddad gritaban "dictadura nunca mais".

   Las consignas lanzadas por la multitud se mezclaban entre las banderas del PT y de distintos movimientos sociales y sindicatos. Apenas había enseñas nacionales, en contraste con las concentraciones a favor de Bolsonaro.

   En las camisetas de muchos de quienes se acercaron al centro de Río de Janeiro a escuchar a Haddad podía leerse "Lula Livre".

   El ex presidente brasileño ha cumplido este martes 200 días en la cárcel de Curitiba, tras haber sido condenado a 12 años y un mes de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero.

   Bolsonaro ha conseguido granjearse la simpatía de muchos brasileños hastiados con la corrupción de la clase política, que ha afectado a la mayoría de los partidos, y también cansados de la violencia que azota un país que registró en 2017 más de 63.000 asesinatos, el récord por tercer año consecutivo.

   Propone aumentar las penas contra violadores y homicidas, empoderar a la policía y una política de regulación de armas para que la población pueda defenderse.

   El candidato izquierdista, por su parte, ha centrado su campaña en la economía. Planea grandes inversiones públicas en infraestructura empleando parte de las reservas internacionales del país, con el objetivo de crear empleo y darle la vuelta a los recortes del actual Gobierno de Michel Temer.