Archivo - El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé - Europa Press/Contacto/Patrice Noel - Archivo
MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
Cinco miembros del Consejo Presidencial de Transición (CPT) de Haití, de los siete con derecho a voto, han pedido la destitución del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, a prácticamente dos semanas de que expire el mandato de este organismo cuya misión es pacificar el país y organizar las primeras elecciones en una década.
Así lo ha confirmado este jueves al diario 'Le Nouvelliste' el consejero presidencial Smith Augustin, apuntando a una petición respaldada en un documento firmado por otros cuatro miembros del CPT. Se trata de Leslie Voltaire, Edgard Leblanc Fils, Fritz Alphonse Jean y Louis Gérald Gilles, de acuerdo a las informaciones de la agencia de noticias haitiana AlterPresse.
El primer ministro haitiano ha condenado esta petición en un comunicado recogido por AlterPresse, recordando que "las reivindicaciones deben expresarse en el marco de las leyes de la República y en el respeto del orden público", mientras el presidente del CPT, Laurent Saint-Cyr, ha respaldado al dirigente y ha mostrado su oposición a "cualquier resolución destinada a socavar la estabilidad gubernamental en el período previo al 7 de febrero", fecha en que expira el mandato del CPT.
En una nota difundida en redes sociales, Saint-Cyr ha "tomado nota" de la petición de los cinco consejeros del CPT, pero ha "denunciado cualquier intento de apresurar o tomar decisiones importantes sin un diálogo amplio, estructurado y verdaderamente representativo que abarque a los diversos sectores de la vida nacional, incluyendo la diversidad de sensibilidades políticas que, en diversos grados, han demostrado su legitimidad electoral".
Por ello, ha hecho un llamamiento a la "prudencia, la moderación y un sentido de responsabilidad colectiva", alertando de posibles "riesgos de inestabilidad institucional, una ruptura de la confianza y el debilitamiento de los esfuerzos realizados para restablecer la seguridad y preparar las elecciones".
Mientras, la Embajada de Estados Unidos en el país centroamericano ha advertido de que "cualquier intento de cambiar la composición del Gobierno por parte del CPT no elegido (democráticamente)" sería considerado como un "intento de socavar" su misión de culminar la transición política y, "como tal, nulo y sin efecto".
"Cualquier persona que apoye una medida tan perturbadora que favorezca a las bandas está actuando en contra de los intereses de Estados Unidos, la región y el pueblo haitiano", ha señalado en un comunicado en el que ha asegurado que "actuará en consecuencia".
Cabe recordar que la Administración de Donald Trump anunció el pasado noviembre restricciones de visado a Fritz Alphonse Jean, uno de los miembros del CPT que ha respaldado la destitución del primer ministro, por supuestamente dar "apoyo" a las pandillas.
Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha hecho un llamamiento a "todos" los actores políticos y fuerzas "vivas" del país a actuar con responsabilidad y en favor de la paz, recordado que la fecha de fin de mandato del CPT está fijada en virtud del Acuerdo del 3 de abril de 2024.
Asimismo, ha defendido que "las decisiones relativas a los futuros arreglos de gobernanza corresponden al liderazgo haitiano y a los actores nacionales pertinentes". "Cualquier arreglo político que surja de este proceso se beneficiaría de estar claramente definido y limitado en el tiempo, de modo que los mecanismos de transición mantengan su carácter temporal", ha agregado a este respecto.
El organismo ha pedido que en cualquier caso las autoridades provisionales den "prioridad al restablecimiento de la seguridad y a la organización de elecciones" presidenciales, que finalmente tendrán lugar el 30 de agosto y no antes de febrero como estaba previsto originalmente.
"Por encima de todo, debe prevalecer un espíritu de unidad, colocando los intereses y el bienestar del pueblo haitiano en el centro de todos los esfuerzos", ha señalado.
A principios de 2024, una oleada de violencia sacudió Haití, lo que llevó al entonces primer ministro, Ariel Henry, a presentar su dimisión. Entre críticas y tras varios años de inestabilidad, había ascendido al puesto en 2021, tras la muerte del presidente Jovenel Moise en su residencia oficial a manos de un grupo de sujetos armados.
Desde entonces, un Consejo Presidencial de Transición gobierna con el objetivo de llevar a cabo la tarea de pacificación y crear un Consejo Electoral Provisional para organizar las primeras elecciones en una década. La presencia de un contingente internacional encabezado por Kenia ha resultado, hasta la fecha, ineficaz para frenar la actividad de las pandillas.