Actualizado 02/02/2011 16:12 CET

Haití.- El Gobierno suizo anuncia medidas legales para confiscar los activos de Duvalier

ZURICH, 2 Feb. (Reuters/EP) -

El Gobierno suizo ha anunciado este miércoles que va a iniciar un procedimiento legal para confiscar los activos que tiene en Suiza el ex dictador haitiano Jean-Claude, conocido como 'Baby Doc', y que están congelados desde 1986.

Este martes entró en vigor una nueva ley, llamada 'Ley Duvalier' por los medios de comunicación suizos, que permite que esos fondos vuelvan a Haití, uno de los países más pobres del mundo.

"El Gobierno suizo, que ha trabajado con el fin de hallar una solución para la restitución del dinero de Duvalier al pueblo haitiano, ha utilizado los poderes que le confiere la ley de restitución para llevar este caso a los tribunales", informa en un comunicado.

"Los representantes de la familia Duvalier tendrán la oportunidad de demostrar la legalidad de los activos bloqueados durante el procedimiento de confiscación ante el Tribunal Administrativo Federal", añade.

Suiza, que se está esforzando para que no lo consideren un paraíso fiscal para dinero de procedencia sospechosa, el mes pasado decidió congelar los activos del ex presidente tunecino Zine al Abidine Ben Alí, derrocado por una revuelta popular, y los del presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, que se niega a ceder el poder al ganador de las últimas elecciones presidenciales según la ONU.

Duvalier, de 59 años, regresó de forma inesperada a Haití el mes pasado, después de pasar 25 años exiliado en Francia. Ahora se enfrenta a cargos por delitos de corrupción, crímenes contra la Humanidad y tortura cometidos durante los quince años que estuvo en el poder. 'Baby Doc' habría malversado entre 300 y 800 millones de dólares de dinero público mientras fue presidente.

La nueva ley suiza ha eliminado una laguna jurídica que podría haber permitido al ex dictador haitiano recuperar los millones de dólares que tiene depositados en bancos suizos.

El Gobierno suizo también mantiene congelados los fondos depositados en bancos del país por varios dirigentes depuestos, incluidos el filipino Ferdinand Marcos y el nigeriano Sani Abacha, posibilitando que los fiscales de esos países reclamen la restitución del dinero.