Publicado 25/09/2026 22:44

Haití pide pasar de la asistencia a la inversión mientras los haitianos toman "las riendas" del país

Recuerda que las armas que matan en Haití "no son fabricadas en Haití" y apunta a una "responsabilidad compartida" en el combate al tráfico de armas en la región

Archivo - April 23, 2026, New York, New York, USA: ALIX DIDIER FILS-AIME, Prime Minister of Haiti, addresses the Security Council during a meeting on the question concerning Haiti, as members considered insecurity, gang violence, the political situation a
Archivo - April 23, 2026, New York, New York, USA: ALIX DIDIER FILS-AIME, Prime Minister of Haiti, addresses the Security Council during a meeting on the question concerning Haiti, as members considered insecurity, gang violence, the political situation a - Bianca Otero / Zuma Press / Europa Press - Archivo

MADRID, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, ha hecho este viernes un llamamiento a la comunidad internacional "no para salvar" a su país, sino para apoyarlo a la vez que los haitianos toman "las riendas" de su destino, y ha pedido un "cambio de paradigma" que pase de la asistencia a la inversión en Haití.

"Hoy les traigo la voz de un pueblo que ha dejado grabado su nombre en las páginas de la historia, logrando lo impensable (...) Dar a luz la primera república negra libre del mundo", ha reivindicado ante la Asamblea General de Naciones Unidas, que esta semana celebra su 81ª edición.

Desde Nueva York, el dirigente haitiano ha advertido de que la violencia de las pandillas "amenaza estas raíces e intenta quitarle el fruto a sus generaciones futuras", si bien ha defendido que los haitianos "nunca claudican ante las fuerzas del caos".

"Haití sabe perfectamente, porque lo vivió en primera persona, que aquellas conquistas nunca se deben dar por sentadas, sobre todo cuando pesa sobre ellas una amenaza, hay que tener la valentía de defenderla", ha señalado.

"Esta es la lucha que libra Haití hoy por hoy, y por eso lanzo un llamamiento a todos, no para que nos salven, sino para que nos apoyen mientras retomamos las riendas de nuestro destino", ha agregado Fils-Aimé, quien se ha referido a su país como uno "de los pueblos del mundo que tienen que soportar el peso de las crisis que no han creado".

El jefe del Ejecutivo ha reclamado para ello una nueva renovación del mandato de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (Binuh), cuya prórroga actual expira a finales de enero de 2027, alegando que se neesitan "efectios, equipamiento, medios pero también con la determinación de llegar a término".

Además, ha incidido en la necesidad de atender la cuestión del "tráfico ilícito de armas, que matan en Haití, siembran el temor en nuestros barrios, segan las vidas de inocentes", puntualizando que sin embargo "no son fabricadas en Haití".

"Llegan a través de redes delincuentes transnacionales que alimentan la inseguridad, que fortalecen las capacidades de los grupos criminales, las bandas armadas, y que amenazan a la estabilidad de toda la región. Si esto sigue así, la violencia va a seguir en contra nosotros", ha alertado, insistiendo en que el desmantelamiento de estas redes "es una responsabilidad compartida".

En esta línea, ha pedido pasar de las declaraciones a favor de su país y en su lugar apostar por el "control efectivo de las fronteras" y combatir la impunidad.

El primer ministro ha anunciado al hilo la creación de "dos polos judiciales especializados para fortalecer la lucha contra la impunidad, la delincuencia financiera, los crímenes en masa y la violencia sexual".

"El 1 de enero del 2027, cuando entre en vigor los dos nuevos códigos penales y de procedimiento penal, Haití va a marcar una histórica modernización de (su) justicia", ha asegurado.

Otros anuncios son la reactivación de la Comisión Nacional de Desarme, de Desmantelamiento y Reinserción y el lanzamiento de un fondo con el objetivo de ofrecer a la juventud "oportunidades creíbles y reales".

"La presencia (extranjera) que recibimos nos permitió salvar vidas y estamos sumamente agradecidos, pero el bienestar de un pueblo no puede depender de la caridad ni de la ayuda. No podemos exigir a la seguridad que lleve el peso de la paz sobre sus hombros. También hace falta una reactivación económica", ha defendido, antes de trasladar su agradecimiento a la Administración Trump por su decisión de extender hasta 2028 los programas HOPE/HELP, que permiten la entrada libre de aranceles de determinados productos fabricados en Haití al mercado estadounidense.

Así, ha pedido a la comunidad internacional que adopte "un cambio de paradigma, que pasemos de la ayuda a la inversión, de la asistencia a la producción, de la dependencia a trabar alianzas y que paulatinamente transformemos los recursos movilizados para hacer frente a la crisis en inversiones que creen puestos de trabajo".

"Aquellos que tuvieron el privilegio de conocer Haití saben que hay un país detrás de todas estas imágenes de crisis, un pueblo acogedor y hospitalario, una cultura dinámica, sabores únicos, playas magníficas y un patrimonio de una riqueza excepcional. Tenemos que crear las condiciones de posibilidad para que el mundo pueda venir a conocer Haití, que lo descubra, que invierta, que emprenda, que se quede o que vuelva", ha declarado.

En un plano político, Fils-Aimé ha apostado por una "idea de la paz" que ponga a los haitianos en el centro. "Es decir, devolverle el uso de la palabra al pueblo de Haití a través de las urnas", ha señalado, además de romper con el ciclo de inestabilidad política en el que está sumido el país desde hace décadas.

"Queremos celebrar elecciones libres, creíbles, incluyentes e íntegras. Se han tomado disposiciones para que se preserve la integridad del proceso. No debe haber cabida para la violencia y la financiación ilícita no puede llegar a nuestras urnas, porque estas elecciones no tienen que ver únicamente con elegir al próximo gobierno, tienen que ver con el futuro de Haití, y ese futuro se ve en los rostros de nuestra juventud", ha manifestado.

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