Publicado 10/03/2026 11:12

HRW denuncia más de 1.200 muertes en operaciones con drones contra grupos criminales en Haití

La organización alerta de que algunos de estos ataques podrían equivaler a "ejecuciones extrajudiciales"

MADRID, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este martes que el uso de drones por parte de las fuerzas de seguridad de Haití en operaciones contra los grupos criminales que operan el país han provocado la muerte de 1.243 personas, incluidos 17 niños, durante los once meses que van de marzo de 2025 a enero de 2026.

"Decenas de personas, incluidos muchos niños, han muerto o resultado heridas en estas operaciones letales con drones", ha lamentado la directora para las Américas de la organización, Juanita Goebertus.

Según el informe publicado este martes, algunas de las muertes parecen ser "ejecuciones extrajudiciales deliberadas" como parte de una operación de once meses del primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, contra las pandillas en el país, sumido en una crisis de violencia.

Estos ataques con drones en áreas densamente pobladas han ido dirigidos también contra población civil sin afiliación con los grupos armados, según ha asegurado HRW, que ha documentado 141 operaciones de este tipo entre el 1 de marzo de 2025 y el pasado 21 de enero.

Los datos recopilados por la organización reflejan que 43 personas sin relación con las pandillas, incluidos 17 niños, han muerto durante los ataques, y otras 738 han resultado heridas, entre ellas 49 civiles que no eran miembros de bandas criminales.

ATAQUES MORTALES CON VÍCTIMAS DE ENTRE 3 Y 12 AÑOS

Uno de los ataques mortales, en el que murieron nueve menores de entre tres y doce años, se produjo el 20 de septiembre, cuando un dron con explosivos impactó en un recinto deportivo en Puerto Príncipe, la capital del país, donde un grupo de niños se había congregado para un reparto de regalos organizado por una pandilla.

De hecho, este tipo de operaciones han aumentado "significativamente" los últimos meses en Puerto Príncipe, donde se produjeron 57 ataques con drones entre noviembre y enero, casi el doble de los registrados entre agosto y octubre. HRW ha resaltado que los habitantes de la capital viven con miedo de abandonar sus casas ante la "fuente constante de terror" que representan los drones.

En vídeos compartidos en redes sociales y analizados por la organización se documentan ataques con drones contra individuos, en ocasiones armados, pero que no participaban en actos violentos o representaban una amenaza inminente para la vida, por lo que podría tratarse de "ejecuciones extrajudiciales" y no de una respuesta policial proporcionada "que justifique el uso letal de la fuerza".

COLABORACIÓN DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD Y CONTRATISTAS PRIVADOS

Esta operación especial de las fuerzas de seguridad contra las pandillas en Haití está siendo llevada a cabo a través de una colaboración con la empresa militar privada Vectus Global --que cuenta con licencia para exportación de servicios de defensa en el país, según ha confirmado a la ONG el embajador de Estados Unidos en el país--, según ha dicho la organización.

"Las autoridades haitianas deben controlar urgentemente a las fuerzas de seguridad y a los contratistas privados que trabajan para ellas antes de que mueran más niños", ha urgido Goebertus.

Según detalla el informe, ni el primer ministro, ni la Policía de la isla o Vectus Global han respondido a las preguntas de la organización, que ha documentado este tipo de ataques contra civiles en los conflictos de Ucrania y Sudán, pero nunca antes como parte de operaciones de seguridad.

Aunque la Policía de Haití está investigando a personas que habrían estado involucradas en el tráfico de drones para las pandillas desde la vecina República Dominicana, HRW ha subrayado que no hay indicios del uso generalizado de drones por parte de estos grupos.

"Restaurar la seguridad en Haití es esencial", ha subrayado Goebertus, que ha hecho hincapié en que "los ataques ilegales con drones añaden una nueva capa de abusos a la violencia que ha devastado a las comunidades durante años".

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