Publicado 05/03/2021 12:30CET

India.- Miles de personas piden el cese del magistrado jefe del Supremo de India por minimizar la violencia sexual

Archivo - 12 October 2020, India, Delhi: Candles are lit during a vigil by the Indian Youth Congress against the rape crimes, following the death of a 20-year-old woman after being allegedly gang-raped by plice officers in Hathras. Photo: Amarjeet Kumar S
Archivo - 12 October 2020, India, Delhi: Candles are lit during a vigil by the Indian Youth Congress against the rape crimes, following the death of a 20-year-old woman after being allegedly gang-raped by plice officers in Hathras. Photo: Amarjeet Kumar S - Amarjeet Kumar Singh/SOPA Images / DPA - Archivo

El juez recomendó a un violador que se casara con su víctima y cuestionó la existencia de abusos sexuales dentro del matrimonio

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

Más de 3.500 personas han firmado una carta abierta en la que piden la dimisión del magistrado jefe del Tribunal Supremo de India, Sharad Arvind Bobde, por sugerir esta semana a un violador que se casara con su víctima y por plantear abiertamente si una violación en el seno matrimonial puede considerarse como tal.

El Supremo indio realizó la primera observación el lunes sobre un caso especialmente brutal: la violación repetida de una menor, estudiante, que fue secuestrada, amordazada y amenazada por su agresor, que prometió rociarla con gasolina y prenderle fuego, mutilarla con ácido y matar a su hermano. La joven intentó quitarse la vida después del ataque.

Durante las deliberaciones, el magistrado propuso al acusado casarse con la víctima para evadir la cárcel. "No le estamos obligando a nada", sugirió al acusado el propio magistrado jefe. "Si quiere casarse (con ella), le podemos ayudar. Si no, perderá su trabajo e irá a la cárcel", de acuerdo con una declaración textual recogida por la corresponsalía india de la cadena británica BBC.

El magistrado hizo esta propuesta tras conocer una práctica ocasional en el país: las familias de las jóvenes violadas se abstienen de acudir a la Policía porque se les promete que el violador se casará con su víctima en cuanto llegue a la mayoría de edad. En determinadas circunstancias, los tribunales del país actúan como "casamenteros" en lugar de perseguir activamente estos delitos. En este caso, el acusado rechazó la sugerencia porque, según su abogado, ya se había casado antes con otra persona.

El acusado se trata de un funcionario estatal de Maharashtra que había obtenido en primer momento la libertad bajo fianza, suspendida después por el Tribunal Superior de Bombay, que calificó la decisión inicial de "atroz". La apelación ante el Supremo buscaba conceder al acusado una protección temporal para que no perdiera su trabajo. El juez Bobde se la otorgó por espacio de cuatro semanas.

La misiva, entre cuyos firmantes se encuentran destacadas feministas y representantes de medio centenar de ONG por los derechos de las mujeres, se cree que esta clase de declaraciones, dada "la extraordinaria altura" que representa el tribunal, "envían el mensaje de que la Justicia no es un derecho constitucional para las mujeres del país".

La carta también se refiere a otra declaración del Supremo que trata un caso de violación en el seno de una pareja de hecho. En su pregunta al abogado de la víctima, el magistrado jefe preguntó abiertamente: "Cuando dos personas viven como marido y mujer, por brutal que sea el marido, ¿se puede llamar 'violación' a las relaciones sexuales entre ellos?".

Esta clase de declaraciones provocó finalmente la publicación de la carta en la que se pide la destitución del magistrado. "A los violadores se les envía el mensaje de que el matrimonio es una licencia para violar y que, al obtenerla, puede descriminalizar este acto o incluso, legalizarlo", según la misiva.

Las violaciones y los delitos sexuales en India llevan años en el foco de la atención pública, especialmente desde la brutal violación y asesinato de una joven estudiante en un autobús de Nueva Delhi, en diciembre de 2012.

Según un informe de la Oficina Nacional de Registros Penales de 2019, en el país se cometen más de 30.000 violaciones al año, unas 88 al día. Las ejecuciones de los responsables de la violación de la joven de Nueva Delhi, según la oficina, "no han tenido efecto alguno" sobre los criminales. La impunidad es notoria: solo un 30 por ciento de las violaciones denunciadas acaba en condena, y el estigma sociocultural que pesa sobre las víctimas impide que la mayoría de los casos salga a la luz.