Actualizado 17/04/2017 08:50 CET

La invasión de Bahía de Cochinos, el fallido intento de EEUU para derrocar a Fidel Castro

Invasión Bahía Cochinos
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   LA HABANA, 17 Abr. (Notimérica) -

   Uno de los operativos estadounidenses que pudo cambiar el rumbo de Cuba y la historia mundial fue la invasión de Bahía de Cochinos. Esta operación marcó un punto de inflexión en la relación entre Estados Unidos y Cuba. Un operativo que benefició al Gobierno castrista y debilitó el poder estadounidense.

   La CIA sospechaba de una posible alianza de Fidel Castro y la Unión Soviética debido a la buena relación que tenía Nikita Khruschev con Castro. La única opción era retirar al presidente cubano del poder. Para ello se reunió a un grupo de exiliados cubanos y 'anticastristas' para que invadieran la isla. Este grupo se llamó Brigada 2506 y serían los encargados de ejecutar la operación.

   El presidente Eisenhower, durante su mandato, se encargó de planear todo, aunque no llegó a ejecutarlo. El encargado de hacerlo fue John F. Kennedy tan solo 25 días después de tomar posesión de su cargo. El presidente estadounidense tuvo dudas sobre la operación pero finalmente la llevó a cabo.

Bahía

   Antes de invadir la isla, primero debían minar las fuerzas cubanas. El 15 de abril ocho aviones B-26 camuflados con la insignia cubana bombardearon la base aérea Antonio Maceo. El ataque intentaba debilitar las fuerzas aéreas y la moral del enemigo, aunque resultó menos eficaz de lo que pensaron. Ese error les costaría la batalla.

Kennedy

   El siguiente paso era meter las tropas en la isla sin ser detectados. Desembarcaron el 17 de abril de 1961, hoy hace 56 años, a las 2.00 de la madrugada en Bahía de Cochinos. La expedición, formada por 1.200 miembros de la Brigada 2506, se encontró poca resistencia en su avance hacia tierra firme.

         

   La contraofensiva cubana empezó el día siguiente por la mañana deteniendo el avance y reabastecimiento del batallón enemigo. Los suministros y armas que debían recibir parte de los invasores no llegaron a tiempo y eso fue devastador para la brigada. Los soldados tuvieron que retroceder ante el poder de fuego y la escasez de armas.

   El presidente Kennedy no mandó ayuda o refuerzos para mantener "una mínima visibilidad" en el conflicto y que no descubrieran el patrocinio estadounidense en la invasión. Esa decisión acabó por decantar la misión a favor de Castro.

El 19 de abril las tropas cubanas sitiaron a la Brigada 2506 y acabaron con los pocos miembros que quedaban. La victoria de Castro supuso una inyección de moral para su Gobierno, realzando su figura y su poder.