Publicado 04/02/2021 16:34CET

Irak.- Sacerdote iraquí espera que la visita del Papa al país infunda "esperanza" al pueblo cristiano

19 April 2020, Italy, Rome: Pope Francis leaves after leading a Mass and the Regina Coeli prayer in Santo Spirito in Sassia church without public participation due to the outbreak of the coronavirus. Photo: Evandro Inetti/ZUMA Wire/dpa
19 April 2020, Italy, Rome: Pope Francis leaves after leading a Mass and the Regina Coeli prayer in Santo Spirito in Sassia church without public participation due to the outbreak of the coronavirus. Photo: Evandro Inetti/ZUMA Wire/dpa - Evandro Inetti/ZUMA Wire/dpa - Archivo

ROMA, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

El sacerdote iraquí Karam Qasha ha expresado su deseo que la visita del Papa a Irak del 5 al 8 de marzo infunda "esperanza" y dé un "nuevo horizonte" de paz a los más de 250.000 cristianos que viven en el país, una población que ha sufrido en su piel la persecución del Estado Islámico y que fue obligada a huir y abandonar sus casas en 2013.

"Francisco es un Papa que quiere estar cerca de sus hijos. Hace tiempo que los cristianos esperaban la visita de un Papa. Es una visita importante no solo para los cristianos de Irak sino para todo Oriente Próximo. Esperemos que dé otro horizonte a los cristianos", ha asegurado en una rueda de prensa organizada por ISCOM, asociación de información religiosa ligada a la Pontificia Universidad de la Santa Croce.

Qasha es párroco de Telskuf, una parroquia de la iglesia católica caldea de San Jorge en Nínive, situada cerca de la ciudad de Mosul y de profundas raíces cristianas. Con la irrupción a la fuerza de los terroristas del autodenominado Estado Islámico, muchas familias cristianas fueron obligadas a convertirse al Islam o a huir.

"Antes de Estado Islámico yo era el párroco para 1.450 familias, ahora solo quedan 500", ha señalado el sacerdote, que ha revelado que tras el derrocamiento del régimen de Sadam Hussein en 2003, cuando aumentaron de forma exponencial las persecuciones y los secuestros a cristianos, más de 65 iglesias cristianas fueron destruidas en todo el país en 20 atentados. No obstante, se calcula que desde 2017 cerca de 40.000 cristianos han regresado a sus hogares en las aldeas de la provincia de Nínive tras la derrota de las fuerzas de Estado Islámico por parte del Ejército iraquí.

"Desde 2017 algunas familias han podido regresar, pero se han encontrado sus casas quemadas. Poco a poco hemos reconstruido algunas Iglesias, pero Estado Islámico no ha terminado", ha asegurado. De esta manera, el sacerdote ha afirmado que es necesario hacer una labor de educación fundamental en la sociedad iraquí para que exista una convivencia pacífica entre los musulmanes y los cristianos. "Los cristianos en los libros del Gobierno son considerados infieles y, además, en muchos casos, no pueden ocupar puestos de dirección por no ser musulmanes", ha dicho.

"El Gobierno no ha hecho nada por nosotros --ha agregado--. No encuentran trabajo y hay muchas leyes discriminatorias". En ese sentido, ha explicado que si bien en Nínive viven cristianos desde siempre, la relación con los musulmanes que los circundan en los pueblos de alrededor no es nada fácil. "Ya antes de que llegara Estado Islámico caminaban por nuestras calles y decían: Estas casas serán mías. Ellos creen que antes o después los cristianos desaparecerán", ha avisado.

No obstante, ha señalado que la Iglesia católica está trabajando "para crear un clima de acogida" durante la visita del Papa que va más allá de las condiciones exclusivamente materiales. "Muchos musulmanes no saben nada del cristianismo porque en las escuelas públicas no enseñan nada", ha explicado. Por eso, ha apuntado que esta visita es "necesaria" sobre todo para animar y relanzar "las relaciones entre las personas" de distintas religiones. "Estamos tratando de hacer que conozcan al Papa, que es un hombre de paz", ha resumido.

Sobre las condiciones de seguridad en Irak, ha considerado que, si bien el norte del país es una "zona segura", no se puede excluir que no haya "ningún atentado" en los días en los que el Pontífice estará allí. No obstante, ha señalado que el Gobierno de Irak considerada al Papa "una persona muy importante" y está preparando toda la logística necesaria para tutelar su seguridad.

Sobre el encuentro que el Papa mantendrá el 6 de marzo con el gran ayatolá Alí al Sistani, la principal autoridad chií en Irak, que no ha sido confirmada de momento por la oficina de prensa del Vaticano, Qasha ha señalado que el encuentro se encuadra en la óptica de la "fraternidad" que propone en su tercera encíclica 'Fratelli Tutti'. "Irak tiene una mayoría musulmana chií que supera el 70%. Al Sistani es muy respetado, en particular por los chiíes. El Patriarca (caldeo Louis Raphael Sako) consideró que si el Papa se había encontrado con el Gran Imán de Al Azhar, Ahmad al Tayeb, que representa a la rama suní, era bueno que se encontrase con una persona ligada a la rama chíi para hacer realidad 'Fratelli Tutti'", ha enfatizado.

Al Sistani es uno de los clérigos chiíes más influyentes, con millones de seguidores en todo el mundo. En Occidente es principalmente conocido por su prestigio y su peso en la política iraquí, especialmente a partir de la invasión estadounidense en 2003. Al Sistani, considerada una voz moderada, ha jugado un papel fundamental como mediador político y referente moral en Irak, lo que le ha dado gran influencia en un país que está en el centro de la pugna entre Estados Unidos e Irán.