Publicado 04/02/2021 14:19CET

Irán.- Huye a Reino Unido un académico británico-iraní condenado en Irán por "colaborar con un Gobierno hostil"

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei - -/Iranian Supreme Leader's Offic / DPA - Archivo

MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un académico con doble nacionalidad británica e iraní condenado a nueve años de cárcel por un tribunal de Irán por su supuesta "colaboración con un Gobierno hostil" ha huido del país y se ha trasladado a Reino Unido, según ha confirmado en declaraciones concedidas a la cadena de televisión británica BBC.

Kamil Ahmadi, dedicado al estudio de la mutilación genital femenina y los matrimonios infantiles, fue acusado de obtener bienes de forma "ilícita" tras cooperar con proyectos liderados por "instituciones subversivas" con el objetivo de "introducir cambios socioculturales en el país".

Asimismo, el tribunal determinó en su veredicto que el hombre "cooperó con embajadas europeas" para "aplicar el proyecto de elevar la edad del matrimonio y promover y apoyar la homosexualidad", antes de señalar que es sospechoso de viajar a Israel como corresponsal de la BBC y de enviar "informes falsos" al relator especial de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos en Irán.

Ahmadi ha detallado en declaraciones a la BBC que cruzó la frontera de Irán a través de una zona montañosa, en lo que ha descrito como un viaje "muy largo, muy oscuro y muy aterrador", al tiempo que ha agregado que decidió huir del país mientras se encontraba en libertad bajo fianza para apelar su sentencia desde Reino Unido.

Así, ha vinculado su caso a un intento de Teherán de responder a la interceptación en 2019 por parte de las autoridades de Gibraltar del súperpetrolero 'Grace 1', contratado por Irán, ante la sospecha de que trasladaba un cargamento de crudo con destino a una refinería de Siria.

"Siendo una persona con doble ciudadanía, siempre eres un caso potencial", ha dicho, antes de revelar que el hombre al frente de sus interrogatorios le dijo que "era delicioso" por "ser kurdo", "provenir de una familia con un historial religioso suní", y "ser un investigador de asuntos sensibles".

"No era sólo un investigador, estaba actuando en mi investigación y usándola para crear conciencia", ha manifestado, antes de agregar que "a nivel humano", le trataron "bien" durante su detención". "No hay que subestimar el concepto de la gravedad de la llamada 'tortura blanca', la presión psicológica a la que te someten".

En este sentido, ha resaltado que las autoridades "usan todo tipo de juegos mentales, es casi como un comercio". "Si me das esto, te doy esto. Un minuto de una llamada telefónica requiere todo tipo de negociaciones con los interrogadores. Cinco minutos más de aire fresco al margen de la media hora que te dan, lo que al final es triste, porque quieres que te interroguen más, no volver a la celda, que es como una tumba", ha dicho.

HUIDA TRAS DESESTIMARSE LA APELACIÓN

Por ello, Ahmadi ha desvelado que decidió escapar del país una vez que su apelación fue desestimada y al ser consciente de que "no se veía en prisión durante diez años y ver desde la distancia" cómo crecía su hijo. "Simplemente me fui. Metí en la maleta material de afeitado, varios libros míos, un ordenador y ropa de abrigo, porque sabía que tendría que cruzar las montañas", ha manifestado.

"Tuve que dejar atrás todo lo que quería, por lo que trabajé, todas mis conexiones humanas. Estaba triste y aterrado. Si era arrestado me hubieran llevado otra vez ante el juez, y sólo Dios sabe ante qué escenario", ha recalcado. "Fue una decisión muy dura y difícil. Fue difícil a nivel emocional, físico y mental. Fue una decisión adoptada contra mi voluntad. Me expulsaron y estaba triste", ha zanjado.

Por último, ha rechazado además las acusaciones anónimas de abusos sexuales contra varias compañeras vertidas contra él poco antes de su sentencia, que provocaron que la Asociación Sociológica de Irán le excluyera como miembro. "No acepto estas acusaciones. No están relacionadas con los cargos presentados contra mí por el tribunal que me llevaron a huir, a reiniciar mi vida en seguridad y con mi familia", ha zanjado.

Ahmadi, que pertenece a la minoría kurda iraní, nació en el noroeste del país y se trasladó a Reino Unido cuando tenía cerca de 20 años para estudiar en la London School of Economics. Irán no reconoce la doble nacionalidad y le considera ciudadano únicamente iraní.

El académico publicó un estudio en 2015 en el que sugirió que decenas de miles de mujeres iraníes había sufrido mutilación genital, pese a que hasta ese momento se consideraba que Irán no estaba afectado por esta práctica, tal y como ha recogido la BBC. Ahmadi fue detenido en agosto de 2019, según la Red de Derechos Humanos del Kurdistán, y pasó más de tres meses en aislamiento hasta que fue liberado bajo fianza.