Publicado 17/03/2021 17:54CET

Irán.- Irán pone en libertad de forma temporal a la abogada y defensora de los Derechos Humanos Nasrín Sotudé

Archivo - Nasrin Sotudé (centro) asiste a un acto en Teherán en agosto de 2017
Archivo - Nasrin Sotudé (centro) asiste a un acto en Teherán en agosto de 2017 - ROUZBEH FOULADI / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

La abogada y defensora de los Derechos Humanos Nasrín Sotudé ha sido puesta en libertad temporalmente en Irán, según ha confirmado este miércoles su esposo, Reza Jandan, en su cuenta de Twitter.

"Esperamos ver a todos nuestros amigos encarcelados volver con sus familiares antes de que finalice el año", ha aseverado Jandan, que ha aseverado que le gustaría recordar a todos esos "presos políticos a los que el Gobierno ha privado de la oportunidad de estar con sus familias".

Así, ha matizado que la periodista Nushín Jafari también ha podido salir de prisión temporalmente este mismo miércoles. Por su parte, la ONG de Derechos Humanos Front Line Defenders ha confirmado la información y ha indicado que Sotudé debería "seguir libre".

En este sentido, ha aplaudido la puesta en libertad temporal de la abogada de cara al Nuevo Año iraní y ha hecho hincapié en que la medida "no debería ser temporal". "Debe permanecer en libertad", ha afirmado.

Sotudé había tenido que volver a prisión en diciembre después de ser liberada por primera vez en más de dos años por motivos de salud. Su estado había sido preocupante durante meses, especialmente desde que llevó a cabo una huelga de hambre de casi 50 días cuando se encontraba bajo custodia.

Con ello, la activista quería protestar contra las condiciones de reclusión de los prisioneros políticos en medio de la pandemia de coronavirus. Entre otras cosas, Sotudé, de 57 años, tiene problemas cardíacos por los que tuvo que recibir tratamiento durante cinco días en un hospital de Teherán en septiembre de 2020.

Poco después de salir de prisión en noviembre dio positivo por coronavirus. De acuerdo con su marido, se contagió en la prisión, situada al sur de la capital y cuyas condiciones higiénicas son particularmente catastróficas.

Sotudé está acusada de "propaganda subversiva". En 2018 fue condenada a 33 años y seis meses de cárcel y a 148 latigazos por un tribunal revolucionario. Al menos deberá cumplir doce años de la pena.